¡División Berlanga! (XXX)

Para 1956, después de la llamanda “Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre”, que se había inagurado el 20 de diciembre de 1955 en la ciudad capital, el proceso político de nuestro país entró, en el orden histórico, en un episodio de singular y extraordinaria importancia. Trujillo había organizado ese evento internacional partiendo de la base de una inversión de más de treinta millones de pesos, que en el orden económico, eran treinta millones de dólares de aquel entonces. “La Feria de la Paz”, como se conocía popularmente, fue una sugerencia que hizo a Trujillo, el Papa Pío XII que era el Jefe del Vaticano, en 1954, cuando el dictador dominicano firmó, en Roma, “El Concordato” con la Iglesia Católica, que como hemos señalado en muchas ocasiones, era la prueba de ese sentimiento de megalomanía, que tenía el gobernante de nuestro país. A partir de 1956 se produjeron tres acontecimientos de importancia política en el Continente Americano, particularmente en los pueblos hispanoamericanos.

En el orden de sucesión, fueron los derrocamientos de tres dictadores militares de Argentina, Colombia y Venezuela: Juan Domingo Perón, en Argentina; Gustavo Rojas Pinilla en Colombia y Marcos Pérez Jiménez en Venezuela. En esas ironías de la historia los tres llegaron a buscar refugio en nuestro país. Y lo hicieron así porque aparte de la naturaleza del régimen político que imperaba, Trujillo era amigo personal de los tres. Poco tiempo después, en 1957, se inició en Cuba la insurrección en las altas montañas del oriente de ese país, encabezada por un joven abogado que se llamaba Fidel Castro Ruz. Realmente América estaba conmovida porque no se había visto en la historia de los pueblos hispanoamericanos, episodios de una sucesión tan inmediata como el derrocamiento de esos militares, particularmente de países tan ricos como Argentina, Colombia y Venezuela.

En la provincia de Monte Cristi, “Patria adoptiva” del autor de esta columna y asiento de la empresa Grenada Company, propiedad de la United Fruit Company, conocida política y popularmente con el nombre de “Mamita Yunai”, que debemos recordar que era la compañía agrícola más poderosa del mundo, las cosas comenzaron a manifestarse mal, porque esa enfermedad conocida con el nombre de “Mal de Panamá” se propagó y extendió rápidamente en la mayoría de las grandes plantaciones que conformaban la “División Berlanga” y se iniciaron experimentos no solamente para combatirlas, sino para sustituir las plantaciones de guineos “Johnson”, de extraordinaria demanda en el mercado estadounidense, por sembrados de otra naturaleza de guineos como se dice en nuestro país que no fueran afectados por esa enfermedad.

Se tomó la decisión entonces, naturalmente aprobada por los dueños de la empresa, de experimentar en sembrados con una nueva variedad de “bananos o guineos” conocido con el nombre de “Cavendish”, y para eso se encargó a nuestro padre que había vuelto a ser el Mayoral de Maguaca, finca en la que habíamos vivido en dos ocasiones anteriores. “El Cavendish o Media Mata” fue sembrado en la sección cuatro de Maguaca, a manera experimental y ese banano no era igual al Johnson que era el preferido en el mercado de la Costa del Atlántico de los Estados Unidos de América. Lo que se había iniciado en la realidad histórica era la desaparición de la “División Berlanga” en la Republica Dominicana, de la United Fruit Company. Continuaremos…