¡División Berlanga! (XXXIV)

La extensión bajo el sistema del colonato de la producción bananera del “Distrito Berlanga” de la Grenada Company a otras regiones de la Línea Noroeste, particularmente las provincias de Monte Cristi, Santiago Rodríguez y Valverde, motorizó un movimiento económico extraordinario; se utilizaban, según cálculos de la época, cerca de cien camiones de gran capacidad de transporte para trasladar a los lavaderos de “El Pocito”, la producción de esas fincas, propiedad de agricultores de toda la región.

Miles de trabajadores agrícolas fueron empleados en aquellos momentos, beneficiando notablemente en primer lugar al municipio de Guayubín, a diferentes sectores de la provincia de Santiago Rodríguez y más adelante en la provincia Valverde, que es un área de capacidad de producción agrícola de primera categoría, porque atraviesa su extensión territorial, totalmente, el Yaque del Norte y otros ríos de importancia, y numerosos manantiales, todos afluentes del Yaque en su trayecto hasta la desembocadura, en la provincia de Monte Cristi, en el paraje de Quebró.

Desde luego, originalmente la producción era del guineo “Johnson o Gros Michel”, que era el que tenía gran preferencia en el mercado de la costa del Atlántico de Estados Unidos. Para fines de la década de 1950, ese esplendor de la Línea Noroeste en la producción bananera, que comenzó a afectar la “Sigatoka”y el “Mal de Panamá” iba a recibir en el orden político en las propiedades agrícolas de Centroamérica y el Caribe un golpe mortal. Para fines de 1958, nuestro padre había sido trasladado de nuevo a Maguaca, después de haber administrado la finca de La Cruz de Palo Verde.

Fue nuestro padre quien creó el famoso frutal de cítricos de Palo Verde, sembrado casi en su totalidad de toronjas, limones persas y naranjas a la orilla del río Yaque, en lo que había sido la primera plantación bananera de la División Berlanga. Fue durante su mandato en La Cruz de Palo Verde, que se fundó, en el paraje de “El Ahogao”, lo que hoy es el municipio de “Palo Verde”, recientemente afectado por los huracanes Irma y María.

En Maguaca se celebró otro acontecimiento de extraordinaria importancia en la vida de nuestra familia, que fue el matrimonio de Martha Teresa de Jesús Gutiérrez, con un joven de origen español, llamado José García Acosta. En diciembre del mismo año una dama distinguida, Altagracia Rodríguez viuda Monclús, madrina de nuestra hermana Martha, que había sido la esposa del coronel Andrés Julio Monclús, conocido militar brazo ejecutor, si cabe el calificativo, de Rafael Trujillo Molina en la vida política de la República.

Táta Monclús, como era conocida esa dama, era una extraordinaria repostera que se trasladó de Monte Cristi, a Maguaca, para elaborar el bizcocho del matrimonio de Martha y José.

En las vacaciones de la navidad de diciembre, el autor se había trasladado a su casa y le daba seguimiento fiel, hora a hora y día a día a los sucesos políticos que estaban aconteciendo en Cuba, que sellaban la derrota del régimen dictatorial de Fulgencio Batista, por el aguerrido movimiento militar y guerrillero encabezado por el doctor Fidel Castro Ruz.

El autor de esta columna se pasaba todo el tiempo escuchando las emisoras cubanas, pero particularmente Radio Rebelde, cuyas emisiones se escuchaban con nitidez absoluta. Continuaremos…