La hoja de ruta del ODS 2

Como cada año, esta fecha de octubre reúne un conjunto de conmemoraciones vinculadas a la erradicación del hambre y la promoción de la alimentación sana, temas prioritarios para la República Dominicana. El Día de la Mujer Rural, el Día de la Alimentación y el Día de la Erradicación de la Pobreza Extrema, son oportunidades para reflexionar sobre cómo avanzan las políticas públicas relacionadas a estas temáticas, y de qué manera podemos avanzar hacia los Objetivos que se ha planteado la comunidad internacional.

Justamente el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 propone a los países un mundo donde no exista el hambre, lo que requiere abordar un conjunto complejo de acciones para lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y promover la agricultura sostenible.

A pesar de que la proporción de personas subalimentadas disminuyó hasta un 11% en las estimaciones más recientes, todavía hay 793 millones de personas en el mundo que sufren este flagelo. El fin del hambre exige sistemas de producción alimentaria sostenibles y prácticas agrícolas resilientes, por lo cual las políticas públicas sobre este tema no solo deben limitarse a la provisión de alimentos, sino también a la transformación positiva de los sistemas productivos.

De acuerdo a la FAO, el Día Mundial de la Alimentación coincide este año con un momento en que el hambre en el mundo está aumentando por primera vez en más de una década. Este incremento se debe principalmente a la proliferación de conflictos violentos y a las perturbaciones relacionadas con el clima, que son también las principales causas de la migración por dificultades económicas.

También se debe al gran desperdicio de alimentos que se verifica en toda la cadena de suministro, que en nuestro país alcanza alrededor de 1.2 millones de kilogramos de alimentos cada semana.

Por ende, el tema del combate al hambre debe abordarse desde una mayor producción, una mejor distribución y una mejor alimentación.

Como parte del trabajo que el Gabinete Social impulsa, en el marco de la Comisión para los ODS designada por el Presidente Medina, se ha profundizado en una hoja de ruta para la consecución del ODS 2, donde han participado activamente todas las instituciones públicas y privadas vinculadas al tema, con el apoyo y la guía del Programa Mundial de Alimentos y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En el más reciente encuentro realizado con este propósito, más de 60 instituciones aportaron al levantamiento de las brechas existentes en el marco legal existente, en la capacidad institucional, provisión de recursos y coordinación interinstitucional, así como en la pertinencia de las prácticas existentes en torno a la agricultura sostenible de nuestro país.

De este ejercicio, está surgiendo la más importante respuesta nacional a las necesidades de seguridad alimentaria y agricultura sostenible, que reunirá en torno a la misma mesa de trabajo, al Gobierno, socios internacionales, la sociedad civil y el sector privado.

El Papa Francisco, en una interesante alocución ante la FAO en esta semana, por conmemorarse el Día Mundial de la Alimentación, afirmó que no se puede considerar el hambre “como si se tratase de una enfermedad incurable”, sino más bien de un problema que la acción humana puede resolver.

Para ello, la acción humana debe concentrarse en las metas previstas en el ODS 2, para corregir las distorsiones comerciales, adoptar las medidas necesarias para el buen funcionamiento de los mercados de productos básicos y poner fin a todas las restricciones que impiden lograr hambre cero.