La Fortuna de Trujillo (3)

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 18 de mayo de 1977
Página 5.-

Cerca del 25 por ciento (la cuarta parte) de la fortuna que Rafael L. Trujillo tenía en la República Dominicana estaba representado por bonos, cédulas hipotecarias, depósitos de ahorros a plazo fijo y pólizas de seguros. Ese 25 por ciento equivalía a 37 millones 203 mil pesos, y la cantidad que figura en el informe del Lic. Tirso E. Rivera J. como total de bonos, cédulas hipotecarias, depósitos de ahorros a plazo fijo y pólizas de seguro alcanza a 37 millones 72 mil 156 pesos con 72 centavos.

En el informe del Lic. Rivera J. no se da cuenta del dinero en efectivo que Rafael L. Trujillo tenía, o debió tener en su casa, pero se cree, y no sin razón, que debió ser una cantidad importante. Los que conocían los hábitos de vida del dictador refieren que adonde quiera que iba, Trujillo llevaba con él un maletín de cuero dentro del cual había siempre una suma en dólares, en billetes de 1,000 y de 500, que no bajaba de 300 mil. Se cuenta que Trujillo dijo algunas veces a amigos íntimos que ese dinero podría servirle para solucionar cualquier problema difícil que se le presentara. Sin embargo, hasta el momento no se ha dado prueba alguna- de que eso que se ha dicho fuera verdad ni se ha producido siquiera una declaración de alguien de los que vivieron cerca de Trujillo que le dé carácter de auténtica a esa noticia.

Pero debemos decir que la posesión de bonos, cédulas hipotecarias y depósitos de ahorros a plazo fijo, y hasta cierto punto también la de pólizas de seguros, equivale a la posesión de dinero en efectivo, porque se trata de documentos que representan dinero, no propiedades. Convertir una propiedad en dinero puede ser difícil en un momento dado y nunca puede hacerse con rapidez, pero no pasa lo mismo con esos documentos. En el caso de las pólizas de seguros, si no pueden ser convertidas en dinero inmediatamente, pueden usarse como garantías de préstamos bancarios.

Habiendo hecho esa aclaración, los lectores de VANGUARDIA del Pueblo comprenderán que ¡a posesión de documentos de ese tipo por valor de más de 37 millones de pesos convertían a Trujillo en el hombre más poderoso, en el orden económico, de la República Dominicana en toda su historia, pero también en el más poderoso de muchos países, puesto que ni siquiera los bancos comerciales muy fuertes pueden disponer en un momento dado de tanto dinero.

Solamente en bonos, la cantidad que figura en el informe de Rivera J. es 14 millones 83 mil pesos; en cédulas hipotecarias, un millón 785 mil; en depósitos de ahorros a plazo fijo, 19 millones 101 mil 156 pesos con 72 centavos; en pólizas de seguros, 2 millones 100 mil pesos.

Por último, debemos aclarar que tanto los bonos como las cédulas hipotecarias como los depósitos de ahorros a plazo fijo pagan intereses anuales, y que las pólizas de seguro dan beneficios que a veces son muy altos, de manera que el monto de los más de 37 millones de pesos invertidos en esos valores se veía aumentado cada año por el monto de esos intereses.

Los Bonos

El dinero que invirtió Rafael L. Trujillo en bonos no fue a dar a manos de ninguna empresa extranjera, puesto que todos los que compró eran dominicanos y de manera directa o indirecta estaban garantizados por el Estado dominicano. Así, por ejemplo, había 5 millones 600 mil pesos de bonos del Banco de Crédito Agrícola e Industrial, de ellos 6 de 500 pesos cada uno, 3 de 200 pesos cada uno y 20 de 100 pesos, y según una nota al pie, esos bonos vencían el 23 de octubre de 1976 y tenían intereses de 5 por ciento anual, pagaderos los días 23 de abril y 23 de octubre de cada año. La nota terminaba diciendo: «Están en poder del general Dr. Trujillo hijo».

Había 3 millones 396 mil pesos en bonos del Consejo Administrativo del Distrito Nacional, de los cuales mil 132 de mil pesos cada uno (con un total de un millón 132 mil pesos) estaban a nombre de Ramfís; una cantidad igual estaba a nombre de Angelita y otra similar estaba a nombre de Radhamés; y al pie del informe, el Lie. Rivera J. escribió: «Estos bonos vencen el 31 de diciembre de 1982; son redimibles por sorteos semestrales los días 30 de junio y 31 de diciembre de cada año y tienen intereses del 4 por ciento anual, pagaderos los días 30 de junio y 31 de diciembre de cada año, Los del general Trujillo hijo están depositados en custodia en The Bank of Nova Scotia y los restantes (esto es, los de Angelita y Radhamés) en The Royal Bank of Canada. Los recibos suscritos por dichos bancos están en poder de sus respectivos dueños».

A la lista de los bonos del Banco Agrícola e Industrial seguían los de la Corporación Dominicana de Electricidad, que sumaban en pesos 5 millones 87 mil, distribuidos también entre Ramfís, Angelita y Radhamés, de los cuales Ramfís era el que tenía menos, aunque en una suma relativamente’ pequeña (mil pesos menos que sus otros hermanos).

Los bonos de Ramfís eran 395 de mil pesos cada uno y 26 de 50 mil pesos cada uno, los dos tipos de la serie de 1985; en total, Ramfís tenía bonos de la CDE por valor de un millón 695 mil pesos, y sobre ellos decía el Lie. Rivera J. lo siguiente: «Estos bonos vencen el 1o de noviembre de 1985; son redimibles por sorteos anuales los días 1o de noviembre de cada año y tienen intereses del 6 por ciento anual pagaderos los días 1o de mayo y 1o de noviembre de cada año. Están depositados en custodia en The Bank of Nova Scotia y el recibo suscrito por dicho banco está en poder de su dueño»

Los bonos de Angelita totalizaban un millón 696 mil pesos y eran 396 de la serie de 1985 por mil pesos Cada uno y 26 de la misma serie de 50 mil pesos cada uno; al pie de su descripción aparece una nota exactamente igual a la que figura al pie de la de los bonos de Ramfís.

Los bonos de Radhamés eran 406 de la serie de 1985 de mil pesos cada uno, 4 de 50 mil pesos de la misma serie, 29 de la serie 1987 de 10 mil pesos cada uno y 16 de la serie de 1987 de 50 mil pesos cada uno. Esos bonos daban un total de pesos dominicanos igual al de Angelita,, esto es, Un millón 696 mil pesos, y al pie del dato había una nota en la que se decía que estaban depositados en The Royal Bank of Cañada y que el recibo estaba suscrito por dicho banco y se hallaba en poder de su dueño, es decir, de Radhamés; y otra nota que explicaba que «los bonos Serie 1987 vencen el 1o de julio de 1987; son redimibles por sorteos anuales los días 1o de julio de cada año y tienen intereses del 6 por ciento anual pagaderos los días 1o de enero y 1° de julio de cada año»

Para que el lector tenga una idea de la que significaba un interés del 6 por ciento pagadero en 1985 o en 1987, debemos decir que el valor de los bonos que pagan el 6 por ciento anual se doblan cada 12 años, de manera que los bonos de la Corporación Dominicana de Electricidad estaban calculados para pagar a su vencimiento más de 6 millones por encima de los 5 millones 87 mil que representaban.

Cedulas Hipotecarias

En cédulas hipotecarias, Trujillo había distribuido entre sus hijos sumas iguales aunque las cédulas no lo eran. Lo eran en el hecho de que todas correspondían a una misma institución de crédito, que era el Banco Agrícola e Industrial, el cual además de garantizar sus cédulas hipotecarias con sus propios fondos y con las hipotecas que hacía sobre las propiedades agrícolas, urbanas e industriales que hipotecaba a cambio del dinero que prestaba, estaba a su vez garantizado por el Estado dominicano, porque se trataba de un banco oficial; pero había cédulas hipotecarias de mil pesos cada una correspondientes a la Serie II y las había de mil pesos correspondientes a la Serie III, y las había de la misma cantidad de pesos y de la misma Serie III pero con fechas diferentes de vencimiento.

De esos valores le tocaban a Ramfís 595 mil pesos en 595 cédulas de mil pesos cada una, Serie III, vencederas el 1o de agosto de 1968, con cupones de intereses anexos al 5 por ciento anual, pagaderos los días 1o de febrero y 1o de agosto de cada año, y estaban depositadas en The Bank of Nova Scotia a nombre de su dueño.

A Angelita le correspondían otras 595 cédulas de la misma cantidad de pesos, todas de la Serie III, vencederas en las mismas fechas que las de Ramfís, con igual por ciento de interés anual pagadero en las mismas fechas, y estaban depositadas en The Royal Bank of Cañada, que le había extendido a Angelita un recibo por ellas.

A Radhamés le tocaban 85 cédulas de la Serie III, de mil pesos cada una, vencederas al 1o de agosto de 1968 con intereses de 5 por ciento pagaderos también los días 1o de febrero y 1o de agosto de cada año; pero además había a su nombre 350 cédulas de la Serie II de mil pesos cada una, que vencían el 1o de marzo de 1968 y que tenían anexos cupones de intereses al 5 por ciento anual, pagaderos los días 1o de marzo y 1o de septiembre de cada año; y por último había 160 cédulas de la Serie III, de mil pesos cada una, que vencían el 15 de octubre de 1969 con cupones anexos de interés al 5 por ciento anual, pagaderos los días 15 de abril y 15 de octubre de cada año. En total, Radhamés era dueño de cédulas hipotecarias del Banco de Crédito Agrícola e Industrial por valor de 595 mil pesos, la misma suma que tenían sus hermanos Angelita y Ramfís. Esas cédulas de Radhamés quedaron depositadas en The Royal Bank of Cañada a cambio de un recibo suscrito por el banco, y según informa el Lie. Tirso Rivera J., ese recibo estaba el 5 de julio de 1961 en manos de Radhamés.

En el próximo artículo vamos a ver algunos datos que llaman la atención. Por ejemplo, en depósitos de ahorros a plazo fijo Trujillo tenía, como dijimos, más de 19 millones de pesos (que en esa época, repetimos, eran ¡guales a dólares), y todos vencían entre agosto, septiembre, octubre y noviembre del año 1961, o lo que es lo mismo, empezaban a vencer menos de dos meses antes del 30 de mayo, día de su muerte, y como el último certificado (de más de un millón de pesos) venció el 8 de noviembre, once días antes de la salida de Ramfís del país, debemos presumir que el hijo mayor del dictador tuvo tiempo de llevarse los más de 19 millones depositados como ahorros a plazo fijo que figuran en el informe del Lie. Rivera J.