La Fortuna de Trujillo (7)

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 15 de junio de 1977
Página 5.-

En la última parte del informe del Lic. Rivera sobre los bienes de Rafael L. Trujillo hay una parte larga dedicada a dar cuenta de una enormidad de terrenos que habían sido de la Grenada Company (subsidiaria de la United Fruit, más conocida del pueblo con el nombre de la Guineera), que pasaron a manos del dictador sin que sepamos si fue por compra o donación.

Hay algunos puntos oscuros en las relaciones de Trujillo con la Grenada. Por ejemplo, se habló mucho de que en los años que corrieron del 1949 al 1957 la Grenada le daba a Trujillo 25 centavos de dólar por cada racimo de guineo que sacaba del país, y si fue así, como lo9»embarques eran más-o menos de 200 mil racimos cada diez días, Trujillo estuvo varios años recibiendo de la Grenada 600 mil dólares anuales. Puede estimarse que en total la Grenada le dio alrededor de 16 millones de dólares hasta el 1959, año en que las siembras de guineo fueron afectadas por el mal de Panamá y comenzó el descenso en los embarques. Se dijo que Trujillo le había impuesto a la Grenada esa contribución personal (porque era para Trujillo y no para el Estado) como multa por el hecho de que la expedición llamada de Luperón (debido al punto en que desembarcó) había salido de una propiedad de las que la United Fruit tenía en Guatemala, lo cual no había sido cierto.

Entre los detalles que da el informe del Lie. Rivera al referirse a las tierras que habían sido de la Grenada hay los habituales (por ejemplo, el de que los títulos de esos terrenos estaban en poder de la Oficina Particular), y uno que se repite en cada caso, que es el de que se trata de «antiguos terrenos de la Grenada Company, para siembra de guineos y otros cultivos»; pero no se dice si fueron a dar a manos de Trujillo por compra o por donación, aunque este punto no debe llamarnos la atención porque en ningún caso se dice cómo, cuándo y por qué pasó a ser de Trujillo alguna de las propiedades que figuran en el informe como suyas. Tocará a los buscadores de datos históricos leer los archivos de las notarías para saber cómo se produjeron los traspasos de bienes a Trujillo, pero debe saberse que en vida del dictador corrían muchos decires de uno de los métodos usados por él, que era el de quedarse con la propiedad, a veces pagando una parte pequeña o muy pequeña de lo que valía y a veces sin pagar nada, pero haciendo figurar en la escritura notarial que había pagado bien y que el vendedor había recibido el dinero «a su entera satisfacción”.

Como datos curiosos debemos destacar la anotación entre esas tierras de los Distritos Catastrales de Monte Cristi y Guayubín de cantidades de pesos de acciones de terrenos. Eso sucede en la lista de parcelas de los Distritos Catastrales de Guayubín números 5, 18 y 19, lo que indica que todavía para una época tan reciente como julio de 1961, cuando el Lie. Rivera hizo su informe, en un lugar mensurado catastral mente quedaban restos de formas pre-capitalistas de propiedad agrícola.

Sobre ese punto volveremos dentro de poco.

En Monte Cristi y Guayubín

En la sección de La Larga, Distrito Catastral No. 4 de Monte Cristi, Trujillo tenía once parcelas con 22 mil 745 tareas y un valor de 40 mil 640 pesos con 40 centavos; en Las Salinas, Distrito Catastral No. 6 del mismo municipio, tenía cuatro parcelas con 64 mil 153 tareas que valían 114 mil 626 pesos con 46 centavos; en Bahía, Distrito Catastral No. 8 también de Monte Cristi, tenía ocho parcelas con 14 mil 413 tareas cuyo valor era de 25 mil 753 pesos con 58 centavos; en Manzanillo, Distrito Catastral No. 9 de Monte Cristi, tenía ocho parcelas con 20 mil 853 tareas que valían 37 mil 259 pesos con 92 centavos; en Sequía, Distrito Catastral No. 17, también de Monte Cristi, tenía una parcela con 2 mil 277 tareas con un valor de 4 mil 68 pesos con 81 centavos.

Esos terrenos del municipio de Monte Cristi sumaban 124 mil 442 tareas, cuyo precio era, en promedio, de un peso con 77 centavos la tarea, demasiado bajo para terrenos destinados a la producción de guineos.

Los terrenos de Guayubín estaban en varios Distritos Catastrales de ese municipio; el No. 3, lugar de Doña Antonia, donde Trujillo tenía ciento catorce parcelas con 15 mil 334 tareas a las que el informe les atribuye un valor de 27 mil 397 pesos con 63 centavos; el No. 5, en Villalobos, donde tenía 23 parcelas con 6 mil 44 tareas que valían 10 mil 151 pesos con 55 centavos; en el No. 12, sitio de Guajaca, donde tenía seis parcelas con 2 mil 151 tareas cuyo valor era de 2 mil 697 pesos con 7 centavos; el No. 13, sitio de Hatillo Palma, donde tenía sesenta y cinco parcelas con 15 mil 306 tareas que valían 27 mil 24 pesos con 64 centavos; el 14, en Cercadillo, donde tenía dieciocho parcelas con 5 mil 211 tareas cuyo valor era de 8 mil 649 pesos con 39 centavos; el 15, en Piloto, donde tenía siete parcelas con 2 mil 122 tareas que valían 3 mil 791 pesos con 53 centavos; el No. 16, en Cana Chapitón, dieciocho tareas con un valor de 14 mil 201 pesos con 42 centavos; el 17 de Cerro Gordo, donde tenía treinta y ocho parcelas con 7 mil 169 tareas cuyo valor era de 9 mil 584 pesos con 92 centavos; el 18, en Ranchadero, donde tenía 2 mil 757 tareas que valían 4 mil 925 pesos con 77 centavos, pero además tenía 28 pesos con 95 centavos de acciones de terrenos que valían 184 pesos con 38 centavos, lo que les daba a las propiedades de Ranchadero un valor total de 5 mil 110 pesos con 15 centavos; y por último en el Distrito Catastral de Guayubín No. 19, sitio de Hato del Medio, tenía once parcelas con 4 mil 145 tareas que valían 6 mil 613 pesos con 93 centavos, pero en el informe aparecen como valiendo 9 mil 742 pesos con 85 centavos porque en esa cantidad están incluidos 3 mil 128 pesos con 12 centavos que corresponden a 491 pesos con 1.5 centavos de acciones de terrenos, lo que da 6 pesos con 37 centavos en tierras (más o menos dos tareas al precio promedio) por cada peso de título.

En este asiento de 491 pesos con 15 centavos de acciones de terrenos y en el anterior (28 pesos con 95 centavos de acciones de terrenos cuyo valor real —el de los terrenos— aparece como de 184 pesos con 38 centavos, lo que da algo más de 6 pesos en tierras por cada peso en acciones), tenemos una respuesta a la pregunta que hacíamos en el artículo No. 6 de esta serie, aquella de ¿Cuál era el valor real de esos llamados pesos de acciones? En los dos casos relativos a las propiedades de Trujillo en el municipio de Guayubín, cada peso de acciones valía 6 pesos o algo más de 6 pesos en tierras; pero en otros casos el valor podía ser mucho más alto; y eso, sin duda, sucedía en lo que se refiere a pesos de acciones en terrenos de pinares. Si tenemos presente estos datos podremos comprender que en cuanto a tierras, la fortuna de Trujillo fue mucho más alta de lo que aparece en el informe del Lie. Rivera.

Los terrenos de Monte Cristi y Guayubín figuran en el informe valorados en 222 mil 348 pesos con 87 centavos los de Monte Cristi y 118 mil 351 con 15 los de Guayubín; en total, 340 mil 700 pesos con 2 centavos, y como eran en conjunto 190 mil 352 tareas, resulta que en promedio el valor de la tarea era de un peso con 79 centavos.

Los de la Señora

Ahora pasamos a los bienes que Rafael L. Trujillo tenía puestos a nombre de su esposa, la señora María Martínez de Trujillo, y comenzaremos por las acciones de empresas, de las cuales tenía 24 millones 112 mil 980 pesos.

De esa cantidad, 676 mil 980 pesos correspondían a 4 mil 108 acciones de la Compañía Anónima Tabacalera; un millón de pesos en mil acciones de la Cervecería Nacional Dominicana; 50 mil pesos en 500 acciones de la Dominico—Suiza y 22 millones 386 mil en 22 mil 386 acciones de la Azucarera Haina por mil pesos cada una.

Entre los bienes de la señora Martínez de Trujillo aparecen 212 tareas de tierra en Constanza valoradas en 59 mil 701 pesos con 42 centavos bajo el título de Residencia en Constanza, pero no hay descripción de vivienda o viviendas; en cambio hay dos en San Cristóbal bajo el título de Casas de Alquiler, y una, por valor de 8 mil 363 pesos con 40 centavos, tiene la dirección así: Calle Constitución No. 202, y entre paréntesis, bodega; y la otra, que valía 5 mil 205 pesos con 86 centavos, se describe como situada en la calle Constitución No. 185 y entre paréntesis dice: Fábrica de Cepillos y Escobillones.

También figuran en el informe de los bienes de la señora de Trujillo solares en Boca Chica (cuatro con una extensión de 3 mil 592 metros «cuadrados y valor de 4 mil 490 pesos con 53 centavos); solares en San Cristóbal, uno de 999 metros cuadrados con valor de 805 pesos; varios en Villa Altagracia (Novilleros, Catarey) con 8 mil 495 metros cuadrados con valor de 8 mil 305 pesos y uno en Constanza con 617 metros cuadrados y valor de 100 pesos.

Además, tenía terrenos para solares en Honduras y San Gerónimo y Boca Chica por valor de 123 mil 205 pesos con 65 centavos; terrenos para cultivos en Haina (41 tareas y media con valor de 12 mil pesos) y en Hato Nuevo (782 tareas que valían 495 pesos con 15 centavos, que iban a ser transferidas a su hija Angelita), mil 450 tareas en varias parcelas y 22 mejoras en Novillero y Árbol Gordo, Villa Altagracia, con valor de 4 mil 345 pesos con 25 centavos; terrenos en Daz y Parra para cultivos (3 mil tarcas con valor de 9 mil 234 pesos con 55 centavos) y terrenos de pinares en Constanza y Valle Nuevo (diez parcelas con 731 tareas con valor de 9 mil 593 pesos con 79 centavos), todo lo cual hace un total de 245 mil 144 pesos con 60 centavos en propiedades, cantidad que sumada a la que dimos como valor de las acciones (24 millones 112 mil 980) alcanza un gran total de 24 millones 358 mil 124 pesos con 60 centavos.

Los bienes que figuran en el informe fueron confiscados a raíz de la muerte de Rafael Leónidas Trujillo, pero todos los que conocieron las empresas del dictador y viven todavía sostienen que algunas propiedades escaparon a la confiscación. De eso se ocupará en otra ocasión VANGUARDIA del Pueblo, que con este artículo termina la serie titulada La Fortuna de Trujillo.