I Congreso Napier Díaz González

Primer Congreso Napier Díaz González

Fue el primer candidato del PLD por la provincia de Santiago. Nació en el municipio Villa González en 1933. Graduado de médico en 1960 inició sus actividades políticas en 1959 en la lucha contra Trujillo.

Fue activista del Partido hasta que falleció el 8 de abril de 1978 y en su honor se celebró el primer Congreso Ordinario del PLD, en un año que marco el inicio de la participación del PLD en los procesos electorales.

En este congreso inicial sus tareas bajo la presidencia del compañero José Joaquín Bido medina y de los compañeros Norge Bótelos y Rubén Cedeño, fueron elegidos secretarios de la mesa presidencial ; y después de terminado el acto de inauguración, en el que ocuparon el escenario la compañera Venecia viuda de Díaz González y los miembros del comité central Rafael Alburquerque, Milagros de Basanta, Dioscórides Espinal, Pantaleón María Arias y Manuel Ramón Taveras, los delegados y observadores se trasladaron a la casa nacional para comer y a eso de las 2 de la tardes se distribuyeron en varios locales del partido.

Este congreso Napier Díaz González del PLD se celebro el 18 de noviembre del 1978.

Se celebro en el local techado más grande del país, el cine san Carlos, y ese local se lleno desde la primera hasta la última fila de sillas que ocuparon bastante más de 1,500 personas.

En este I congreso se Aprobó sobre los derechos y deberes de los miembros del partido en el cual se establece la base de lo que es el verdadero ideario de lo que es un partido como organización que lucha por el bienestar del pueblo dominicano; y la conducta, el buen comportamiento, de como ser miembro y aspirante del partido también estudiar, defender y propagar la doctrina del partido.

Para ser miembro del partido tenía que pasar por 2 años de círculos de estudio y ser aprobado por otros compañeros para ser miembro.

Cuando hablamos del Congreso Napier Díaz González, no sólo nos referimos al 18 de noviembre, sino que ya la base del Partido está viviendo el Congreso, porque todos los organismos desde el día primero de octubre comenzaron a estudiar y analizar los materiales teóricos y políticos que servirán de base para la discusión y aprobación de los documentos que se convertirán en parte de las leyes internas de nuestra organización revolucionaria.

Lo más importante en este Congreso es que con el estudio detallado de cada documento, nuestros compañeros, a todos los niveles, alcanzarán un amplio desarrollo político e ideológico, ya que los planteamientos teóricos son un aporte al desarrollo de los futuros combatientes que está forjando el PLD para romper las murallas de la explotación y la ignorancia, y establecer una nueva sociedad, donde no haya jamás contradicciones antagónicas de clases.

Todos los días vemos nuestros locales llenos de compañeros sumergidos en el estudio colectivo y trabajando militantemente para el Congreso, que vale decir, trabajar para consolidar al Partido, crear conciencia en la vanguardia del pueblo organizada y un aporte al movimiento revolucionario de nuestro país.

Los materiales que han sido sometidos por las comisiones de trabajo que prepararon los proyectos de discusión y análisis, sometimiento y posterior aprobación por las bases legalmente representadas en el Congreso, vienen a sentar las bases para el afianzamiento estructural y estatutario del Partido de la Liberación Dominicana; las fallas y pequeñas deficiencias que hemos tenido que afrontar en el pasado serán resueltas después que el Partido apruebe y se guíe por los correctos métodos que normarán la vida institucional de la organización.

Las contradicciones que existen a nivel de estructuras serán resueltas con la nueva organización del Comité Central, así como las funciones de sus miembros y la relación con la estructura orgánica.

El método de la critica y la autocritica, así como el método del centralismo democrático, está destinado a afirmar que todos los problemas que se presenten durante todo el proceso de construcción y desarrollo encontrarán el arma más eficaz para resolverlos. Por tanto, compañeros, todos a estudiar y trabajar como verdaderos combatientes de la independencia y la liberta, para que nuestro glorioso Congreso Nacional Napier Díaz González sea un verdadero triunfo del Partido, es decir, del pueblo y la revolución.

El estudio detallado de estos documentos preparados como proyectos por las comisiones elegidas al efecto, más el análisis a que están siendo sometidos por los compañeros de la base del Partido, viene a confirmar una vez más que en nuestra organización se están fraguando los futuros hombres y mujeres que tendrán al histórica responsabilidad de enfrentar y resolver los profundos males e injusticias que padece el pueblo desde hace siglos, y eso sólo es posible trabajando incansablemente con miras a construir un Partido capaz de establecer un nuevo orden político, social, económico y cultural.

Al contrario de la opinión de algunos enemigos internos que existían en el Partido, que cuando hablaban de nuestra base organizada lo hacían de manera despectiva, ha quedado conformado que el Partido ha obtenido desarrollo y madurez políticos, fruto de la formación ideológica, más la practica diaria, y conociendo que el Congreso Napier Díaz González le dará impulso en lo cualitativo y cuantitativo, toda la organización se ha volcado con verdadero entusiasmo a brindarle su apoyo y su calor militante, y por eso afirmamos que los resultados del referido acontecimiento le darán gran impulso al destacamento de vanguardia de nuestro pueblo; que es el PLD.

Las bases deciden

Aunque era un sábado por la mañana, día y horas en que están trabajando muchos compañeros, simpatizantes y amigos del Partido, el Congreso Nacional Napier Díaz González del PLD se celebró el 18 d este mes en el local techado más grande del país, el cine San Carlos, y ese local se llenó desde la primera hasta la ultima fila de sillas que ocuparon bastante más de 1,500 personas. Sin duda fue mucha la gente que estuvo en el San Carlos, pero más importante que la cantidad era el entusiasmo caluroso de los presentes, que aplaudían con las manos también con el alma cada vez que la compañera Elsa de Cedeño leía un mensaje de adhesión de los muchos que se recibieron a cada vez que compañero presidente mencionaba en su discurso el nombre de algunos de los luchadores que les han dado gloria a nuestros pueblos o decía palabras que afirmaban la fe del Partido en la victoria de la Revolución.

El congreso inició sus tareas bajo la presidencia del compañero José Joaquín Bidó Medina y de los compañeros Norge Botello y Rubén Cedeño, que fueron elegidos secretarios de la mesa presidencial; y después de terminado el acto de inauguración, en el que ocuparon el escenario la compañera Venecia Viuda de Díaz González y los miembros del Comité Central Rafael Alburquerque, Milagros de Basanta, Dioscórides Espinal, Pantaleón María Arias y Manuel Ramón Taveras, los delegados y observadores se trasladaron a la Casa Nacional para comer y a eso de las dos de la tarde se distribuyeron en varios locales del Partido donde trabajarían las Comisiones, una por cada punto de la agenda que había sido elaborada en la Conferencia Ho Chi Minh. Esas comisiones llevaron adelante sus labores, la que discutió la Línea Política Nacional, bajo la presidencia del compañero Jaime Vargas y en el local del Intermedio Salvador Allende; la del estudio de la ponencia sobre el Centralismo Democrático, Crítica y Autocrítica, bajo la presidencia del compañero Lidio Cadet, en el local del Máximo Cabral; la de la Organización del Comité Central y Estructura Orgánica del Partido, bajo la presidencia del compañero Alberto Estrella y en el local del Juan Núñez; la del Formulario de Evaluación Extraordinaria para la Elección de los Miembros del Comité Central, bajo la presidencia del compañero Aulio Ortiz y en el Pedro Albizu Campos; y la del Método de Elección de los Miembros del Comité Central, bajo la presidencia del compañero Pantaleón María Arias, y en la Casa Nacional.

El programa indicaba que en horas de la tarde iba a reunirse la Asamblea Plenaria, formada por los miembros del Congreso, para recibir las ponencias de las comisiones de Trabajo que habían estado desde el sábado en la tarde discutiendo los originales de esas ponencias. La votación de las Comisiones de Trabajo quedó registrada en opiniones de la mayoría y en opiniones de la minoría de cada Comisión; de manera que la Plenaria tenía que tomar en cuenta, en cada caso, tanto el voto de la mayoría como el de la minoría, y si hay alguien que ponga en duda que en el PLD se siguen respetuosamente los métodos de trabajo que garantizan que se oiga la opinión de las minorías, que salga al claro y se lo diga a los delegados y los observadores del Congreso Napier Díaz González, y que se prepare a escuchar lo que esos compañeros vana a responderle, que seguramente no va a ser cosa dulce.

Además, para acentuar el profundo respeto por esos métodos, la Asamblea Plenaria debía celebrarse en presencia de miles de compañeros que ocuparían, sentados, el patio de la Casa Nacional y el tramo de la calle Cervantes que va de la Avenida Independencia a la calle Miguel Casimiro de Moya. Pero esa parte del programa no pudo cumplirse porque a eso de las tres, la lluvia que se había hecho presente en la mañana y en la tarde y la noche del sábado y había estado amenazando desde la mañana del domingo con un cielo cargado de nubes de agua, eso que se dice con las palabras “un cielo encapotado”, dijo allá voy y empezó a caer en tal cantidad que algunos periódicos aparecieron el lunes con fotografías de calles de la Capital tan anegadas, que más que calles parecían ríos desbordados.

¿Pero qué significa para los militantes del PLD que caiga lluvia como si hubiera una chorrera en el cielo?

No significa nada. Bajo el agua iban llegando a la Casa Nacional guaguas cargadas de compañeros de los Comités Intermedios, y en poco tiempo ya no cabían en la casa y al rato no cabían en el patio y en un cuarto de hora más se agrupaban en la calle mojándose como si tal cosa. Es decir, al agua desbordada respondía el desbordamiento del entusiasmo peledeísta; y mientras tanto en el local del Intermedio Máximo Cabral estaba reunida la Asamblea Plenaria, trabajando a toda maquina para dejar terminadas las tareas del Congreso, y lo hizo muy bien, honrando al mismo tiempo su propia condición de representante del Partido de la Liberación Dominicana y el nombre del compañero Napier Díaz González.