Bosch: Discurso en el Primer Congreso

  • 06 julio 1977

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 06 de julio de 1977
Página 4.-

VANGUARDIA publica aquí una reconstrucción y a la vez un resumen del discurso que pronunció el presidente del PLD, compañero Juan Bosch, en el grandioso acto que fue el Primer Congreso Nacional Elector del Partido, celebrado en la noche del jueves pasado, Día de la Fraternidad Peledeísta.

Presenciando este acto nos preguntamos cómo se explica que en un país donde el desarrollo político es escaso, y en un día como el de hoy en que las nubes se derramaban en agua, se reúna la cantidad de personas que estamos viendo para presenciar un hecho completamente nuevo en la historia política nacional.

Ese hecho es la elección de candidatos a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República llamados a terciar en unas elecciones que no tienen ninguna importancia, como tales elecciones, ni para ustedes ni para el que les habla ni para los compañeros Rafael Alburquerque y Rafael Kasse— Acta. Lo natural hubiera sido que si los candidatos y el partido que los presenta consideran que las elecciones en que van a terciar carecen de importancia, este acto careciera de importancia, pero no hay duda de que la tiene, porque si no, ¿cómo se justifica la presencia en él de tanta gente entusiasta?

Aquí viene al pelo relacionar este acto con el desarrollo político del país, porque siendo ese desarrollo tan escaso como es, lo lógico sería que nadie les diera apoyo a un partido y a unos candidatos que le restan importancia a la elección en que van a tomar parte, y sobre todo que nadie considerara de interés estar presente en la proclamación de esos candidatos.

Pero resulta que aquí están ustedes, y ustedes son varios miles, y para nosotros la presencia de ustedes tiene una significación.

¿Qué significación tiene el hecho de que ustedes estén aquí a pesar de que saben que este acto no es el punto de partida de una campaña política tradicional, de esas que hacen los partidos con el objeto de conquistar votos ofreciendo que van a resolver los problemas del pueblo?

Tienen una significación que nos parece muy importante, porque el hecho de que hayan venido a este acto y en este día demuestra que ustedes tienen una conciencia política desarrollada, lo cual se opone al escaso desarrollo político del país.

¿Pero es que puede haber al mismo tiempo un escaso desarrollo político nacional y un alto, desarrollo político en ciertos sectores del pueblo?

Pequeña Burguesía y Contradicción

Pues sí señores. No es que esos hechos pueden darse sino que se dan, y en el caso de la República Dominicana están dándose ahora mismo; y no se dan por casualidad sino porque hay -fuerzas históricas que así lo determinan; pues al mismo tiempo que nos hallamos con que el país ha venido desde hace algunos años convirtiéndose en una sociedad donde a pesar de que todavía se emplean los métodos de la acumulación originaria las relaciones de producción preponderantes son capitalistas, las clases sociales no se han definido todavía, como decía Marx que sucedía en los Estados Unidos en 1853.

Esa falta de definición clasista se refleja en el hecho de que en la sociedad dominicana prepondere la pequeña burguesía, y en esa sociedad tienen que reflejarse, también de manera preponderante, todas las confusiones típicas de la pequeña burguesía, entre las cuales se halla precisamente la contradicción.

Carlos Marx dice que el pequeño burgués es al mismo tiempo socialista y economista; que se siente atraído a la vez por el tipo de vida que hace la burguesía y por los dolores del pueblo; afirma que el pequeño burgués es la contradicción social en acción, y nosotros queremos explicar que si la pequeña burguesía es la contradicción social en acción así mismo tiene que ser un pueblo donde la pequeña burguesía es mayoritaria, como sucede en la República Dominicana; y por último Marx dice que “la pequeña burguesía Será parte integrante de todas las revoluciones sociales” que vendrán.

Ahora bien, ocurre que en el seno de una sociedad donde predomina numéricamente la~ pequeña burguesía hay muchas confusiones, pero entre ellas se mueven fuerzas que provocan corrientes de avanzada, y eso es lo que explica que tantos líderes de la revolución mundial hayan salido de la pequeña burguesía.

Nada puede ser y no ser a la vez, pero todo lo que es o existe contiene elementos que se contradicen. Por falta de definición clasista» en la República Dominicana hay escaso desarrollo político, pero esa falta de desarrollo político está contrarrestada por la activa conciencia política de sectores que han encontrado en el Partido de la Liberación Dominicana la vía para organizarse y expresarse; y eso es lo que explica que ustedes estén en este acto: Están porque comprenden con toda claridad las razones por las cuales el PLD proclama esta noche sus candidatos a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República a pesar de que ni el Partido ni sus candidatos van a hacer el penoso papel de busca votos.

Nuestra Campaña

Aquí nos tienen ustedes, a quien les habla y a los compañeros Rafael Alburquerque y Rafael Kasse—Acta, y a todos los miembros del Comité Central y del Comité Político, muy ajenos a la preocupación del número de votos que pueda sacar el Partido, porque no nos interesan las elecciones; nos interesa el clima general de entusiasmo político que provocan en este país las elecciones, y nos interesa porque en ese clima al Partido se le facilita la tarea de acercarse a la mayor cantidad de dominicanos para hablar con ellos de los problemas del país y de la manera como los ve el PLD. Tratando de cerca a la gente del pueblo sabremos donde están las mujeres y los hombres de este país que tienen condiciones para ser buenos peledeístas, y con ellos haremos el Partido más fuerte en número y en calidad.

En su reunión de anteayer martes el Comité Político estableció la meta de lo que debemos alcanzar para el 17 de mayo de 1978; y esa meta serán 2 mil organismos del Partido funcionando y 50 mil ejemplares vendidos de VANGUARDIA del Pueblo; ni uno menos, pero sí uno más.

Además del crecimiento del PLD en número y en calidad nos interesa el desarrollo político del pueblo y debemos contribuir a que se produzca. En la campaña que tenemos por delante debemos explicarle al pueblo de manera detallada lo que significa para él el Programa de Gobierno de la Dignidad Nacional. Es muy importante que el pueblo aprenda a darle a un programa de gobierno el lugar que merece; que aprenda a distinguir entre los candidatos y los programas; que sepe, que un candidato es importante en la medida en que puede poner en ejecución el programa de su partido. Cuando el pueblo sepa eso habrá dado un largo paso de avance en su desarrollo político, y nosotros debemos contribuir a que dé ese paso.

A partir de este momento el Partido entero deberá entrar en actividad para cumplir las metas que ha fijado el Comité Político, y esa actividad consumirá muchas energías y muchos medios. Tendremos que hacer Esfuerzos Concentrados día y noche en las ciudades y en los campos; tendremos que celebrar Tertulias de VANGUARDIA hasta debajo de los árboles; tendremos que poner en acción las Charlas Barriales inventadas por el Comité Juan Núñez Mieses; tendremos que organizar miles de Comités Patrióticos y Populares y cientos de Comités de Amigos del Partido; y todo oso nos costará mucho dinero.

Dinero para el PLD

Pensando en esto último, el Comité Político tomó el acuerdo de pedirles que sean ustedes los que decidan, levantando la mano derecha, si se debe poner en ejecución un plan ideado por ese alto organismo. El plan se basa en el cumplimiento de una Ley de Pensiones que nosotros no conocemos, pero que según dijo el Dr. Balaguer poco después de haber nosotros vuelto al país en el año 1970, nos fija una pensión de 500 pesos mensuales que nosotros nos hemos negado a cobrar. Si esa ley establece que la pensión debe ser pagada a partir del momento en que fue derrocado el gobierno que presidíamos, tendríamos que entre el primero de octubre de 1963 y este día de hoy, 30 de junio de 1977, se han acumulado en la Tesorería Nacional 82 mil 500 pesos que deben hallarse a nuestra disposición; y el Comité Político cree que con esa cantidad de dinero el Partido puede iniciar sus actividades. Digan ustedes, levantando la mano, qué opinión les merece ese acuerdo del Comité Político.

(Miles de personas levantan la mano derecha y se ponen de pie y una gran parte de ellas cantan la consigna “Servir al Partido para servir al Pueblo).

Pues si ustedes aprueban lo que acordó el Comité Político, aprovechamos la presencia de varios periodistas en este acto para pedirles que hagan pública esa aprobación masiva a fin de que el Dr. Balaguer quede enterado de lo que estamos diciendo y dé las órdenes del caso para que se le entregue al Partido ese dinero, que también por decisión del Comité Político será administrado por una Comisión que mediante un aviso, que se publicará cada mes en un periódico de circulación nacional le dará cuenta al país de la forma en que vaya empleándose; y todos ustedes podrán estar seguros de que con ese dinero no se encenderá nunca la cocina de nuestra casa.

Con ese dinero, y con el que vayan aportando el pueblo, los simpatizantes, los amigos y los miembros y circulistas del PLD, llevaremos el mensaje del Partido a todo el país. Llegaremos a los barrios de las ciudades con la consigna de “Despierta, obrero dominicano, que el PLD te da la mano”; recorreremos los campos cantando: “Campesino, lucha con fe, que tu aliado es el PLD”; e iremos casa por casa diciendo con voz poderosa:

“Con el Programa de la Dignidad — nuestro pueblo avanzará.”; “Siempre adelante y nunca atrás — con el Programa de la Dignidad”.