Bosch explica significado de Dialéctica

  • 16 diciembre 1974

Vanguardia del Pueblo
Año 1. No. 10
Del 16 al 31 de diciembre de 1974
Páginas 4—5.-

Compañero presidente, como de lo que Ud. Dijo en su mensaje al Comité Central del PLD el 23 de noviembre solo le hemos hecho preguntas sobre la parte de ese mensaje que se refería a la política nacional, y usted hablo también en ese mensaje del PLD y de la política de alianzas del PLD, queremos que antes de su salida hacia Europa nos responda a los dos temas que no se tocaron en la entrevista que salió en el No. 9, y ojala que lo haga con la mayor amplitud posible porque así tal vez podríamos sacar de ese mensaje tres entrevistas, una que se publicó en el No. 9 de nuestro periódico y otras dos que se publicarían en el No. 10 y 11, mientras usted este por Europa

Bueno, para eso tendría que ampliar bastante lo que dije en la Quinta Reunión Ordinaria del Comité Central, aunque me esforzaría en no cambiar absolutamente en lo más mínimo los conceptos que exprese en esa reunión; es más, como te dije en la que hizo la compañera Socorro sacándolas de la grabación, y puedo repetir palabra por palabra todo lo que dije ese día consultando las notas de la compañera Socorro. Por ejemplo, después que estuve hablando de la política nacional y de sus pequeñeces dije lo siguiente:

“Frente a este panorama quiero llamar la atención de ustedes hacia un hecho que a mí me parece muy importante, porque tal como ocurre en todos los fenómenos de la vida las leyes de la dialéctica operan también en la actividad política, y operan de tal forma que frente a un pueblo dirigido por incapaces, a un gobierno que no se da cuenta de lo que está sucediendo es el país y en el mundo, hay un grupo de hombres y mujeres que está trabajando para el porvenir y la mayoría de esos hombres y mujeres esta reunidos en el Partido de la Liberación Dominicana. De manera que la respuesta dialéctica al atraso de esa gente,, a su falta de comprensión de la realidad histórica es la existencia de este Partido, y no solo su existencia, que al fin y al cabo existir por el mero hecho de existir sería algo de poca importancia; la respuesta dialéctica en realidad esta en el desarrollo del PLD, porque el PLD está desarrollándose en la misma medida en que degeneran el gobierno y otros partido llamados dizque revolucionarios; y se desarrolla de manera tan completa que ese desarrollo solo se explica como un resultado legítimo de la lucha que se genera y se mantiene en el seno de una sociedad que esta, a su vez, en medio de un proceso de desarrollo”.

Eso dije en nuestra Quinta Reunión, y ahora debo aclarar que al decir que la sociedad dominicana estaba en un proceso de desarrollo no estaba refiriéndome al desarrollismo de que hablan el Dr. Balaguer, el embajador Hurwicht y los partidarios del sistema; hablo del desarrollo que se da en el seno de un conglomerado humano como producto de las luchas de fuerzas opuestas. El concepto revolucionario de desarrollo no es igual al que tienen Balaguer y sus seguidores o el presidente Ford y el liberal McGovern. Para ellos desarrollo es el fortalecimiento económico, militar y político de las clases y los grupos dominantes en los Estados Unidos y en los países satélites de los Estados Unidos, aunque todos los días se mueran de hambre millones de personas en el mundo entero. Si esas minorías dominantes, que aumentan hora por hora la riqueza norteamericana, amplían su poderío económico, militar y político (el de ellas y el de los Estados Unidos), eso es desarrollo. El concepto de desarrollo que estoy usando en esta conversación contigo es el mismo a que me réferi en el mensaje al Comité Central del PLD: hable entonces y hablo ahora de desarrollo como proceso de transformación; hablo de desarrollo como una marcha de miles de siglos que nos ha traído a los seres humanos desde la animalidad en que vivíamos antes aun de vivir en las cuevas o cavernas, hasta el nivel en que nos hallamos hoy y el nivel en que estaremos dentro de 200 o 300 años.

Compañero Juan, usted ha dicho varias veces que todos los procesos tienen que ser vistos en desarrollo; es más, ha explicado algunas veces, por lo menos en conversaciones privadas, que el que no ve un proceso social o económico o político en desarrollo no poder ser líder; y naturalmente nosotros entendemos que eso quiere decir que en un desarrollo de cualquier aspecto hay carios procesos. ¿Usted podría explicarnos eso?

Sí, claro. Como acabas de decir, en todo desarrollo hay una suma y hasta una suma de sumas de procesos, y esas sumas pueden ser tan variadas y tan complejas que una vida entera podría ser corta para estudiar todos los procesos de un desarrollo determinado. ¿Qué dirías tu si eta tarde al llegar a tu casa te encontraras en el patio con una mata de mangos parida, a pesar de que etas viviendo en esa casa hace 20 años y nunca viste en el patio ni siquiera una semilla de mango, mucho menos una mata, y menos aún parida; lo lógico es que le preguntes a alguien si llevaron esa mata y la sembraron ahí después que saliste de tu casa, digamos, después de mediodía, porque lo único que podría explicarte a ti la existencia de una mata de mangos parida en el patio de tu casa sería un trasplante hecho por medios mecánicos en dos o tres horas. Y si tu papá y tu mamá te responden que nadie llevo la mata de ninguna parte; que esa mata creen que tú eres un nenito o que los dos están locos o que tu estas dormido y soñando con que en el patio de tu casa hay una mata de mangos parida.

¿Y por qué creerás esas cosas, o todas juntas o una de ellas?

Porque aunque tú no tuvieras la menor idea de lo que es el desarrollo como resultado de la lucha de los contrarios, aunque jamás hubieras pensado que el desarrollo de algo (sea material, intelectual, moral, social, político) es el producto de la suma de muchos procesos, la vida (no ningún libro, no ningún maestro sino la vida misma) te enseño que cada mango tiene dentro una semilla en la cual ha nacido, crece alimentándose de lo que la semilla tiene adentro, y para que siga creciendo hay que enterrarla y pasa a sufrir otro proceso que le permite echar raíces debajo de la tierra y ramitas y hojas fuera de la tierra, porque sin eso no podría crecer, es decir no podría pasar a cumplir el proceso que sigue, que es del crecimiento para los lados y hacia arriba; y ese crecimiento, esto es, ese nuevo proceso, lo hace tomando alimentos de la tierra, del agua y del aire, así como cuando estaba en la semilla se alimentaba de lo que tenía la semilla adentro; y cuando ha pasado el tiempo (algunos años), y la mata esta gruesa alta, empieza a echar flores. De corazón de esas floree van a salir unos botoncitos que a su vez van a crecer alimentándose de las flores, de manera que estas acabaran desapareciendo para darles vida a los botones, y eso es otro proceso. De esos botones, unos fueron tumbados por la brisa y otros crecieron hasta convertirse en mangos chiquitos; es decir, ahí se produjo otro proceso, el del paso de botones a manguitos crecieran y maduraran, y de verdes y lechosos pasaran a tener colores y a ser dulces.

¿Cuántos mandos dio esa mata en esa cosecha? Tal vez 400, tal vez 500, pero observa que todos salieron de un solo mango, del mando que alguien se comió y en vez de botar la semilla la uso para sembrarla; y ahí tienes tú en todo el desarrollo de ese mango, que paso a ser semilla, y de ahí paso a ser una matita, y de ahí a ser una mata, y de ahí a florecer y echar botones y tener mangos; ahí tienes tu un desarrollo en el que se cumplieron varios procesos; es decir, una suma de procesos dio un desarrollo natural que se produce millones y millones de veces, donde quiera que hay mangos. Los mandos a que acabo de referirme pueden pasar por otros procesos, pero no a la fruta que llamamos mango sino en otra esfera, en otro terreno; en el terreno de los hechos sociales, pues o se los come la familia dueña de la mata o lo tumban los tigueritos del barrio a palos o se venden en el mercado o hacen dulces con ellos.

¿Crees que he explicado lo que quise decir cuando afirme hace un rato que un rato que en un desarrollo dado, cualquiera que sea, hay una suma de procesos? ¿Sí? Pues bien, repito lo que tú mismo has recordado que he dicho más de una vez: el que no es capaz de ver intelectualmente, en su cerebro, que todos los procesos son partes de determinados desarrollos; o lo que es lo mismo, el que no ve el desarrollo como un fenómeno que se cumple a través de varios procesos sucesivos, es decir, que van siguiendo uno al otro; ese no puede dirigir políticamente a nadie. Ahora bien, los procesos que se van sumando para dar un desarrollo determinado se cumplen, se realizan, se llevan a cabo a base de la lucha de los contrarios, y en el terreno concreto de la actividad política nacional, el desarrollo del PLD es la respuesta dialéctica, la de lo nuevo que representa al porvenir a lo viejo que representa el pasado, al estado de miseria moral e intelectual en que se ahora la gente que gobierna esta país y a la penosa incapacidad de los partidos, especialmente a una mayoría de los partiditos de izquierda.

Compañero presidente, usted ha mencionado hoy varias veces la palabra dialéctica. Ahora mismo acaba de pronunciarla, y a nosotros nos parece que en los círculos revolucionarios dominicanos hay círculos revolucionarios dominicanos hay confusión en lo que se refiere a ella. ¿Usted podría explicar para los lectores de VANGUARDIA del Pueblo qué significado tiene la palabra dialéctica?

Bueno, tratare de hacerlo, pero con la salvedad de que se trata de un tema bastante complicado. En primer lugar, debe entenderse que cada vez que hablo de dialéctica me refiero a la dialéctica materialista, a la que Federico Engels describió como la ciencia que estudia la evolución de la naturaleza, la sociedad humana y el pensamiento.

Ahora bien, una cosa es la Dialéctica como ciencia, tal como describió Engels, y otra cosa es la dialéctica como método Para investigar lo mismo, los fenómenos naturales que la sociedad humana que el pensamiento del hombre. Según entiendo yo (y si estoy equivocado pido que se me rectifique), como método de investigación la dialéctica es lo que nos permite identificar o descubrir a los contrarios que luchan en cada proceso, o mejor dicho, en el caso concreto de cada proceso (y lo digo así porque los contrarios en un proceso que le seguirá dentro de una misma línea de acontecimientos). La dialéctica como método de investigación es lo que nos permite saber cómo llevan los contrarios su lucha hacia adelante, o como la llevaron en un pasado histórico determinado. La dialéctica como método de investigación les permitió a Marx y a Engels darse cuenta de que los contrarios en la lucha social y política de su tiempo y del porvenir eran y serían los obreros y los capitalistas, pero también les permitió ver que en el siglo XVIII los contrarios en lucha habían sido los señores feudales y los burgueses.

Creo que lo más importante en el uso (correcto, desde luego) de la dialéctica como método de investigación es que nos permite hacer una definición clara del proceso de transformación que estamos estudiando o en el que estamos trabajando, y al mismo tiempo nos permite hacer un análisis de la lucha de los contrarios en los momentos diferentes que forman un conjunto, por un lado, la totalidad del proceso, y por el otro, la suma de los procesos que a su vez darán forma a un hecho histórico. En pocas palabras, el método dialectico de investigación, si es usado correctamente, nos permite comprender los acontecimientos históricos en toda su riquísima complejidad y a la vez nos permite comprender, también en toda su complejidad, un proceso limitado que sea parte de un acontecimiento histórico; nos permite ver a un tiempo lo grande y lo pequeño que se relacionan entre sí, que son los dos a la vez cada uno parte del otro; nos permite, en fin, ver lo que se ve y ver lo que no se ve, y como muy a menudo lo que no se ve es más importante que lo que se ve, el método dialectico de investigación nos orienta con precisión hacia la verdad.

Está bien, profesor. Sigamos entonces con lo que usted dijo del Partido en la Quinta Reunión Ordinaria del Comité Central.

Según las notas de la compañera Socorro, lo que dije fue que a pesar de que no tiene un año de fundado, el PLD es un partido, y lo es no solo en términos cualitativos sino también en términos cuantitativos; es decir, que tenemos una cualidad dada, que es el fruto de nuestra posición ideológica o política, y además de la seriedad con que aplicamos nuestros métodos de trabajo; pero también somos una cantidad dada, un numero de peledeístas lo suficientemente grande Para que nos hagamos sentir como partido en todo el país.

Y ahora que me he referido a las notas de la compañera Socorro me veo en el caso de ampliar esas palabras con otras que no dije en el mensaje, y esa ampliación consiste en explicar que cuando hablaba de calidad estaba refiriéndome a un cualidad, a la cualidad de lo nuevo; porque lo que nosotros estuvimos representando durante un tiempo en el PRD era algo nuevo en el PRD; algo distinto a lo que era el PRD; representábamos una posición nueva ante la vida y por tanto ante la política, mientras que la generalidad de los que dirigían al PRD representaban lo viejo, lo antiguo; representaban ideas atrasadas. Algunos de ellos hablaban de cosas nuevas pero actuaban siguiendo ideas viejas. En la generalidad de esos dirigentes no había la menor inquietud por las ideas nuevas y ni siquiera por los hechos viejos. Peña Gómez, por ejemplo, dijo que él había hecho que una convención del PRD (no recuerdo cual) aprobara provisionalmente como tesis del Partido la de la Dictadura con Respaldo Popular, pero jamás leyó el libro donde expuse esa tesis; hablaba de su antiimperialismo, pero creía que los liberales de Washington eran luchadores contra el imperialismo. Cuando volví al país en abril de 1970 en el PRD, que había acordado no ir a las elecciones, se hablaba de ir al poder el 16 de agosto, es decir, el día que constitucionalmente debe haber cambio de gobierno, y con eso se le hacía creer al pueblo que o se iría a elecciones o se tomaría el pode por otra vía, pero exactamente el 16 de agosto. Nunca se le explico al pueblo que aquí no podíamos salir del balaguerato a través de elecciones porque los yanquis habían organizado en este país un matadero electoral igual al de Vietnam del Sur, y tan pronto como el grupo partidario de lo nuevo dejo el PRD para formar el PLD, el PRD se lanzó a la campaña electoral de 1974 asegurándole al pueblo de manera enfática que Balaguer iba a perder las elecciones, de manera que el PRD de 1974 seguía pensando como el PRD de 1962 eran tan diferente de la del 1974 como puede ser la tierra diferente del mar. En varios mensajes al Comité Ejecutivo Nacional del PRD hable de la lucha entre lo nuevo y lo viejo que estaba llevándose a cabo dentro del partido, y esos dirigentes, encabezados por Peña Gómez, no entendieron ni jota. Era como hablarles en árabe. Y naturalmente llego el momento en que sucedió lo que tenía que suceder; que lo nuevo se separó de lo viejo y formo el PLD. Lego un momento en que dentro del PRD no podíamos convivir los partidarios de lo nuevo y los partidarios de lo viejo porque dentro del partido había una lucha de clases y los partidarios de lo viejo eran los jefes ideológicos y los representantes en el PRD de los sectores de la derecha nacional no balaguerista o no wessinista, pero derecha al fin, y como derecha tenía una cosa en común con el balaguerismo o el wessinismo; su estrecho nexo con los que gobiernan en los Estados Unidos. Peña Gómez, por ejemplo, decía por radio, cada vez que tenía que mencionar al embajador yanqui: “El caballeroso embajador Meloy”.

Peña Gómez, caudillo político de las derechas dentro del PRD, propagaba dentro del partido una tesis que confundía a toda la gente políticamente inculta que simpatizaba con el PRD. La tesis era que los liberales de Washington eran enemigos del imperialismo y amigos de nuestro pueblo y de los pueblos explotados, y como al mismo tiempo atacaba a la Gulf and Western, mucha gente creía que lo que él decía era correcto porque él era un anti-imperialista, como lo demostraban sus ataques a la Gulf and Western. Ni ese señor ni los que creían en lo que él decía se daban cuenta de que el imperialismo no podría sostenerse en el poder político si no pudiera mostrarle al mundo las caras de los liberales de Washington, a quienes se les permite hacer alguna pequeña protesta, pero jamás atacar el fondo de los hechos del imperialismo. En otra ocasión conté como reacciono lleno de indignación Robert Kennedy, el hermano de John y de Edward, cuando en Indonesia una joven dijo que el capitalismo norteamericano era explotador. Y Robert Kennedy era liberal, como lo era su hermano John F., que inicio la guerra de Laos, lanzo la invasión de Bahía de Cochinos y amplio la intervención militar yanqui en Vietnam. El liberal Edward Kennedy, como el liberal William Fullbright (todos santos de la devoción del joven Peña Gómez) le dio su voto a Lyndon Johnson Para que convirtiera la intervención norteamericana en Vietnam en la guerra criminal de la historia. Sin la existencia de los liberales, el gobierno norteamericano no podría seguir siendo imperialista; tendría que dar un paso más allá y convertirse en fascista. Los liberales son los aliados más útiles del imperialismo, pero el caudillo de las derechas del PRD creía que eran los enemigos del imperialismo metidos dentro del sistema. La dialéctica como método de investigación no le servía para nada a Peña Gómez, entre otras razones porque nunca la estudio, y por eso pudo decir con el mayor desparpajo en la página 10 del No. 11 de la revista Política esta frase que no tiene desperdicio: “…y nosotros nos reiteramos en nuestra firme convicción de que la mejor manera de combatir los peores elementos del imperialismo en el nuestro país es usando la cuña del mismo árbol intervencionista, …usando en nuestro favor la influencia de distinguidas figuras norteamericanas, que por razones distintas de las nuestras, que tienen que ver con la política americana, se oponen al intervencionismo”. (Y uno tiene que preguntar si se oponen en la forma en que se opusieron los tres hermanos Kennedy a la intervención de Vietnam, en Laos y la invasión de Bahía de Cochinos).

“Desde entonces aprendí que en un país tan dominado por los Estados Unidos como la Republica Dominicana, Frank Church o William Fullbright resultan aliados mucho más efectivos que Fidel Castro o Mao Tse Tung”; y explico la idea tan estrambótica alegando que eso se debe a que “un pronunciamiento de estas grandes figuras de la revolución mundial en nuestro favor es usado como pretexto por los reaccionarios dominicanos para justificar la represión de los revolucionarios”. Desde luego, ese argumento tendría más fuerza expresado de esta manera: “Para que los reaccionarios no reprendan a los revolucionarios, la solución perfecta es que los revolucionarios abandonen sus ideas y sus actividades revolucionarias”. De esa manera hubiera desaparecido el peligro de que los reaccionarios de nuestro país usaran los pronunciamientos de Mao Tse Tung o de Fidel Castro para reprimir a los revolucionarios, y además hubiera desaparecido la necesidad de “aprender” y de proclamar que para nuestro país Frank Church y William Fullbright resultan aliados supuestamente revolucionaria fortalecen en todos los campos las posiciones de las derechas dominicanas; y los fortalecen más porque esas palabras, que fueron escritas a principio de 1973, fueron hechas buenas y validas octubre de 1974 cuando su autor viajo a Washington con un largo sequito formado por los lideres a Frank Church, a William Fullbright y a cuanto títere con cabeza apareciera en Washington con careta de liberal.

Compañero Juan, usted estaba hablando de lo nuevo en el PLD y nosotros quisiéramos que nos diera un ejemplo concreto de algo nuevo que pudiera ser reconocido por los lectores de VANGUARDIA.

Un ejemplo concreto para los lectores de VANGUARDIA. Pues precisamente la existencia de VANGUARDIA no habría podido existir en el PRD. Un día de estos hare la historia de cómo la derecha del PRD boicoteo la revista Política, y créanme que es una página vergonzosa pero a la vez muy interesante porque enseña mejor que nada la forma de actuar de lo viejo ante el empuje de lo nuevo. En cambio, a VANGUARDIA dentro del PLD nadie la boicotea. En ese mensaje al Comité Central de que tanto hemos hablado hoy dije lo siguiente: “El periódico pone cada 15 días a los miembros del Partido en contacto con 15 o 16 mil personas. VANGUARDIA informa, pero también forma políticamente a los que lo leen. Nuestro periódico esta localizando en cada lugar del país a la gente que tiene más sensibilidad para captar lo nuevo y más decisión para luchar contra lo viejo. VANGUARDIA busca a los simpatizantes del PLD donde quiera que este porque ellos, al enterarse de que el PLD tiene un periódico, salen a buscarlo y dan con él aunque se lo metan en una cueva. VANGUARDIA está contribuyendo a organizar al pueblo, porque la existencia del periódico ha hecho más fácil el trabajo de organizar Comités Patrióticos y Populares”. (Dije varias cosas más de Populares y de las fotos de algunos de ellos que trajo el compañero Efraín Calderón Fernández se San Juan de la Maguana) y ahora digo que empezamos la publicación de VANGUARDIA en la primera quincena de agosto tirando 8 mil y para el 9 íbamos por 16 mil, y eso, a pesar del esfuerzo que hacemos para que el periódico les sea vendido sola y únicamente a los miembros, los simpatizantes y los amigos del Partido. Si el periódico avanza, si se vende más, y se vende solo dentro de los límites del peledeísmo, no puede haber dudas de que al mismo tiempo están sucediendo estas dos cosas: que el periódico es cada día mejor y por eso atrae más la atención, y que cada día hay más simpatizantes del PLD que lo compran.

Eso, es pocas palabras, indica que lo nuevo, expresándose a través de VANGUARDIA, se fortalece cada día, pero que cada día también atrae más gente, de manera que si nosotros dimos un salto cualitativo cuando rompimos con el PRD, ahora estamos avanzando en el terreno de lo cuantitativo, es decir, cada día somos más. Y esto, por cierto, es un buen ejemplo del movimiento dialectico que hayamos en la naturaleza y en la sociedad y en el hombre y en su manera de pensar. Cuando estábamos en el PRD erramos muchos, pero entre esos muchos fuimos pocos los que dimos el salto hacia otra cosa, hacia ideas y actitudes nuevas, y ahora esas ideas y esas actitudes nuevas atraen cada vez a más personas; es decir, vamos en camino de ser otra vez muchos, pero muchos distintos a los muchos que éramos en el PRD. Es así, siguiendo ese proceso, como la humanidad avanza hacia adelante, y avanza y avanza de manera inexorable, palabra que quiere decir que nada la vence, nada la detiene, nada la hará volver atrás.

Y ahora, compañero, déjeme tiempo para ver si dentro de dos o tres días podemos hacer otra entrevista sacándola del material del mensaje que presente a la Quinta Reunión Ordinaria del Comité Central, y de esa manera quedaran aquí dos, y tal vez mas entrevistas que se irán publicando mientras estoy por Europa.