Bosch explica significado palabra Burgués

  • 18 agosto 2016

Libro: Discursos Políticos:
Profesor Juan Bosch, 1970
Tomo III
Páginas 133 hasta 144

Dominicanos:

Los acontecimientos y los sucesos políticos de cada días hacen muy difícil que pueda explicarles a ustedes todo lo que se refiere a la Dictadura con Respaldo Popular; y sin embargo de eso es lo que quisiera hablarles porque estoy convencido de que por el camino que ha venido siguiendo nuestro país desde que se fundó la Republica no va a haber salida para este pueblo.

En algunos aspectos las explicaciones serán difíciles, y ustedes tendrán que tener paciencia conmigo para entender lo que les diga; tendrán que tener paciencia conmigo para entender lo que les diga; tendrán que seguir oyéndome aunque se aburran un poco, por lo menos de vez en cuando, porque para comprender nuestra historia y saber lo que somos habrá necesidad de decir cosas bastante cansonas. Por ejemplo, hoy pretendo hablarles de lo que somos cada uno de nosotros.

Seguramente ustedes han oído varias veces la palabra “burgués”, pero me atrevo a apostar pesos contra cabos de cigarrillos a que pocas veces han oído explicación acerca de esa palabra.

¿Qué quiere decir en realidad eso de “burgués”? ¿Significa hombre rico, como piensan muchos? ¿Usamos los dominicanos esa palabra correctamente? ¿Es burgués todo el que tiene dinero? ¿Y qué quiere decir una persona cuando le dice a otra “pequeño burgués”? ¿Quiere decir “pequeño rico”, “o riquito” o “un poco rico?

Si no sabemos responder a esas preguntas no entenderemos de verdad lo que significa la Dictadura con Respaldo Popular, de manera que si ustedes me lo permiten voy a hablar hoy acerca de la palabra “burgués”.

Aunque todos los burgueses son ricos, no todos los ricos son burgueses. Un hombre puede tener un millón de pesos y no ser burgués, y aquí se usa llamar burgueses a señores que ni son ricos ni son burgueses. Ahora bien, en asuntos políticos la confusión es tan peligrosa como en otros campos.

Si cerca de donde vive uno de ustedes hay un perro manso y uno bravo, y los dos son de la misma raza y del mismo color, es menester distinguir bien cuál de ellos es el bravo, porque quien se equivoque puede salir un día del error con un pedazo de pierna entre los colmillos del perro bravo, o puede suceder que por matar al perro bravo una persona mate al manso.

De acuerdo con la ciencia política, lo que cada persona es en la sociedad se conoce por la posición que esa persona ocupa en las relaciones de producción, pero decir eso y hablar en árabes es casi lo mismo, porque de cada diez mil personas quizás una sola sepa que cosa es eso de las relaciones de producción.

Sin embargo, voy a tratar de explicarlo con un ejemplo sencillo. Supongamos que un señor tiene una mata vieja y grande en el patio de su casa y que quiere tumbarla, pero como no sabe tirar el hacha, y además no puede dedicarle un día a ese trabajo, contrata a un chiripero para que le tumbe el árbol.

Entre el dueño de la casa y el chiripero se ha establecido una relación económica pasajera, puesto que el primero alquila al segundo para que le haga un trabajo que le reportara al chiripero dos pesos.

Así tenemos que entre todo aquel que paga un trabajo y el que hace el trabajo se establecen relaciones económicas, que pueden ser pasajeras y pueden ser más largas, como sucede, por ejemplo, en el caso de las relaciones entre una dueña de casa y su cocinera. Pero eso no llega a ser lo que se llama relaciones de producción.

¿Por qué? Porque al tumbar el árbol, el chiripero que hace el trabajo no está produciendo nada; esta solamente realizando un trabajo, diríamos de limpieza, y el dueño de la casa, que lo que quieres es que le tumben la mata porque ya le ocupa mucho lugar en el patio o porque las raíces le están echando a perder una pared o porque el árbol es viejo y echa muchos charamicos, no va a sacar del trabajo de ese chiripero ningún beneficio en dinero.

Pero la situación seria diferente si el dueño de la mata contrata al chiripero para que tumbe la mata y le raje el tronco en forma de leña porque el dueño piensa vender esa leña. En ese caso el chiripero trabaja para producir algo que va a venderse y va a dejarle una determinada cantidad de pesos al dueño de la mata; el chiripero, pues, ha pasado a ser un obrero productor de un artículo que van a consumir otras personas, es decir, aquellas que compraran la leña, y por esa razón lo que se ha establecido entre el dueño de la mata y el chiripero no es una simple relación económica sino una relación de producción.

Ahora bien, en esas relaciones de producción el dueño de la mata ocupa un lugar y el chiripero otro; el dueño era dueño del árbol y además será el duelo de la leña, mientras el chiripero era duelo solamente de su fuerza de trabajo, y el alquilo esa fuerza de trabajo, al dueño de la mata por un día.

Una vez terminado el trabajo, el dueño de la mata, que era también dueño de los dos pesos que cobro el chiripero, se quedó con la leña, y el chiripero se quedó solo con los dos pesos.

Como la leña sale de la mata, se dice que la mata es una materia prima, es decir, un primer material del que va a salir o sale otro, como salió la leña de esa mata. El algodón es una materia prima porque de él sale el tejido, la tela que usamos en nuestra ropa.

Todo lo que sirve para ser transformado en algo que la gente usa es materia prima, pero pasa a ser materia prima solo cuando se usa para sacar de ahí un producto de uso. La mata del hombre pasó a ser materia prima nada más cuando el chiripero rajo el tronco para convertirlo en leña, porque antes del árbol estaba en el patio de adorno y no era materia prima, aunque podía serlo, como resulto serlo cuando lo tumbaron y lo rajaron en pedazos para leña.

En el ejemplo que están ustedes oyendo el dueño de la mata resulto ser el dueño de la materia prima y además el dueño de los dos pesos que recibió el chiripero y por ultimo quedo siendo el dueño de la leña. Para completar el ejemplo, supongamos que ese señor era también el duelo del hacha que uso el chiripero, y eso nos permitirá decir que en esa relaciones de producción que se establecieron entre los dos hombres de que estamos hablando, uno era el dueño de la materia prima, es decir, la mata; era el dueño del instrumento de producción, es decir, los dos pesos que recibió el chiripero; y que el otro era dueño solamente de su fuerza de trabajo, a cambio de la cual recibió dos pesos.

Pues bien, tal como está organizada la sociedad en nuestro país y en todos los países llamados capitalistas, el primero le tocaba ser, y acabo siendo, el dueño del producto terminado, que en este ejemplo es la leña.

Y resulta que el dueño del producto terminado es el que se queda con los beneficios de lo que se produce, y el que trabaja para hacer el producto recibe solo un salario o jornal a cambio de su trabajo. Si llevamos se ejemplo al de una persona que tuviera cien hombres trabajando para cortar esos pinos y hacer tablas con ellos, estaríamos hablando de un burgués; ese dueño del pinar es un burgués y los que cortan los pinos y hacen las tablas son obreros.

Tenemos, entonces, que es burgués aquella persona que es propietaria de bienes con los cuales se hacen los productos que consumen los demás, y esos bienes que sirven para hacer o fabricar productos de consumo son las materias primas, las máquinas y el dinero; pero es burgués solamente si además de tener todo eso paga salarios, jornales o sueldos a una cantidad de hombres que trabajan para él. Si tiene hombres son los trabajadores, obreros o empleados. Si tiene materias primas, maquinas y dinero y no usa el trabajo de los obreros, o lo que es lo mismo, si no paga salarios, no es burguesa.

¿Por qué? Porque entonces no está ocupando un lugar determinado en las relaciones de producción debido a que su dinero, sus máquinas y sus materias primas no están siendo usados en producir algo.

Así, pues, si a uno de ustedes le dicen que fulano de tal es un burgués porque tiene una buena casa y un carro, pregunte cuantos obreros trabajan para él, y si le dicen que ninguno, entonces puede decir con seguridad que no es un burgués.

Ser rico, o vivir como rico, no significa ser burgués y les pido que tengan esto presente, y que traten de no olvidarlo, porque quien no comprenda estas cosas no podrá entender por qué hay que establecer en nuestro país el Gobierno de la Dictadura con Respaldo Popular.

Hay personas que viven como los ricos y sin embargo no son burgueses, y hay personas que durante algún tiempo ganan poco dinero y sin embargo son burgueses, por ejemplo, el dueño de una fábrica de cualquier cosa puede estar durante años ganando poco dinero, porque su producto no se vende bien, y sin embargo será un burgués.

Lo que determina si una persona es burgués o no lo es no es su forma de vida; es el papel que ocupa en las relaciones de producción.

Las relaciones de producción son las que se establecen entre dos tipos de personas socialmente diferentes: de un lado, los burgueses, que son los dueños de los medios de producción, y del otro lado los obreros, o proletarios o asalariados, que son aquellos que no aportan a la producción ni dinero ni materias primas ni maquinas, sino solo su fuerza de trabajo.

Por el lugar que ocupa cada quien en las relaciones de producción se determina a que clase pertenece una persona.

El que se halla en el primer grupo, esto es, entre los dueños de los medios de producción, es burgués; el que se halla en el grupo de los que venden su fuerza de trabajo por un jornal o salario, es obrero.

En el mundo moderno, las dos clases principales son la burguesía y el proletariado; esto es, la clase formada por los burgueses y la clase formada por los trabajadores u obreros.

Es posible que ustedes hayan oído decir alguna vez que yo traje a Santo Domingo la lucha de clases, y es posible que a partir de hoy ciertas personas digan que estoy instigando en este país la lucha de clases por que les explico a ustedes que cosa son las clases.

Pro en ese caso ustedes deben responder que si un medico ve un enfermo de paludismo y le dice a la familia de ese enfermo que su mal es paludismo, la familia no tiene ningún derecho a decir que ese medico invento el paludismo o lo llevo a la casa del enfermo.

El paludismo estaba en el cuerpo del enfermo antes de que el medico fuera a verlo, y la división de clases existía en este país mucho antes de que yo volviera en 1961 del exilio.

Hace ahora 2,300 años que un sabio llamado Aristóteles hablo de las clases en la sociedad, de manera que como ustedes pueden ver, los que me acusan de haber traído a este país el tema de las clases, están un poquito atrasados; tienen solo 2,300 años de atraso.

Desde luego, estoy hablándoles a ustedes del problema de las clases de una manera muy simple, pero el asunto es complicado, y si ustedes no se aburen, de cuando en cuando seguiré hablándoles de esto hasta que lleguemos a ver todos los tipos de burgueses que hay en la Republica Dominicana.

Hasta ahora solo les he puesto el ejemplo de lo que se llama burguesía industrial y de los obreros industriales, y les he puesto ese ejemplo de burguesía y proletariado en general, es decir, en el mundo, no en nuestro país, pues nuestro país es un caso particular y en consecuencia hay que verlo con ojos dominicanos.

Por ejemplo, aquí el burgués más grande no es una persona; es el Gobierno, que tiene las industrias más importantes, como son los ingenios de azúcar, la fabrica de cemento, la de vidrio, la de harina de trigo, una parte de La Manicera, y no menciono más para no cansarles, y tiene el Banco Central, el Banco Agrícola, el Banco de Reservas; y como el Gobierno es el burgués más grande, es el que emplea más trabajadores.

La burguesía comenzó a formarse en Europa hace varios cientos de años, y ya era fuerte en varios países europeos, cuando llegaron aquí los españoles. La aparición y el desarrollo de la burguesía significo un gran paso de avance para la humanidad, que no habría llegado al punto de civilización en que se encuentra hoy si no hubiera aparecido la burguesía.

En los tiempos en que ella apareció, las ciudades más grandes de Europa eran muy chiquitas y las más grandes no tenían más de dos o tres mil habitantes. Esas ciudades tenían murallas para defenderse de los enemigos que querían atacarlas, así como la ciudad de Santo Domingo tenía murallas para defenderse de los enemigos de España que se aparecían de vez en cuando por aquí.

La Puerta del Conde y la de San Gil y la de Santa Bárbara eran puertas para que la gente pudiera salir de las murallas hacia fuera o para que pudieran llegar a la Capital los campesinos y la gente que vivía fuera de ella, y esas murallas capitaleñas, que iban de Santa Bárbara, por la Calle Juan Isidro Pérez, hasta frente al cuartel de los bomberos, y de ahí hasta la Misericordia, eran en muchos aspectos una copia de las que habían en las ciudades europeas desde hacía setecientos y ochocientos años.

En aquella lejana época, esas pequeñas ciudades del Europa se llamaban burgos, y hoy hallamos esa palabra en los nombres de grandes ciudades, como Edimburgo, que está en Escocia, Inglaterra; en Hamburgo, el gran puerto alemán; en Luxemburgo, capital del ducado del mismo nombre, y en Burgos, la vieja ciudad española. De esa palabra burgo salió la palabra burgués debido a que las primeras burguesías se formaron en las pequeñas ciudades europeas. La palabra salario, que significa el pago que recibe el obrero por su trabajo, salió de la palabra sal y se formó mucho antes que la de burgués, allá en os tiempos de Roma.

Su origen se halla en que a los trabajadores campesinos se les pagaba su trabajo con sal, y de sal salió salario.

Antes de que existiera la burguesía no había sistema capitalista: había otro que se llaman feudal, y fue la burguesía que al cabo de varios cientos de años de luchas a muerte acabo con el sistema feudal y estableció el capitalista.

Para establecer el sistema capitalista, la burguesía llevo a cabo revoluciones terribles, algunas de ellas muy sangrientas, por donde podemos ver que los burgueses que se alarman con la idea de que haya revoluciones y consideran que las revoluciones son crímenes gigantescos están escupiendo para arriba sin darse cuenta que se les cae en la cara.

Por ejemplo, hace algún tiempo, poco después de venir a esta país, el actual embajador de los Estados Unidos hizo un discurso y dijo que los cambios de su país y de Inglaterra se habían logrado pacíficamente, sin revoluciones; pero sucede que en Inglaterra la burguesía produjo una revolución tan sangrienta que hasta al rey le cortaron la cabeza y todavía hoy cuando uno viaja por aquel país puede ver las ruinas de las iglesias que fueron destruidas por la revolución, y sucede además que los ingleses han llevado la guerra y la muerte a muchos otros países, entre ellos a la India y al África y al propio Estado Unidos, cuando estos fuero colonia inglesa, y en esa actividades de conquista causaron muertes a centenares de miles.

Es más, tan pronto tomo el poder en Inglaterra, esa revolución inglesa mando una expedición a nuestro país con ideas de quedarse con él; fue la expedición de Penn y Venables, que por suerte resulto derrotada antes de tomar la Capital, y como fracaso aquí se dirigió a Jamaica, que antes era una isla española y desde entonces paso a ser inglesa.

En cuanto a los Estados Unidos, la burguesía de la parte del norte del país llevo a cabo una guerra contra la oligarquía esclavista del Sur que ha sido una de las más sangrientas y más importantes de los tiempos modernos; esa guerra comenzó el 12 de abril de 1861 y termino al comenzar el mes de abril de 1865; es decir, duro cuatros años y costo miles, miles y miles de vidas, entre ellas la del presidente Abraham Lincoln, el libertador de los esclavos, autor de algunas palabra que repetí ayer; muchas ciudades fueron destruidas. Además, los Estados Unidos ha llevado la muerte a muchos lugares del mundo, como está haciéndolo desde hace años en Vietnam y como está haciéndolo ahora en Camboya.

De manera que el señor embajador norteamericano no conoce bien la historia de su país, pues no es verdad que allí se ha hecho una revolución sin sangre; al contrario, ha costado mucha sangra norteamericana y más aun de otros pueblos.

Pero nada en la vida es solamente malo y solamente bueno; nada hay tan malo que no deje algo bueno y nada tan bueno que no tenga algo malo. La burguesía ha producido mucha sangre, pero también ha producido las transformaciones y los avances más importantes conocidos en la humanidad.

La burguesía comenzó a formarse cuando todo lo que se fabricaba lo hacia el hombre a mano, y de ahí nace la palabra manufactura, que quiere decir hecho a mano y con los capitales que acumulo, y con la formación de los que se llama un mercado comprador, esto es, la costumbre y los medios para que más gente comprara cosas, la burguesía provoco la aparición de la industria hecha a máquina, la ampliación de la ciencia y muchos pasos progresistas del género humano.

La aparición y la ampliación y el fortalecimiento de la burguesía fue una necesidad histórica, y gracias a su aparición, a su ampliación y a su fortalecimiento la humanidad dio pasos de avance gigantescos, es más, sin ella no se hubiera creado la clase obrera, y sin la existencia de la clase obrera no habría hoy países socialistas.

Yo no sé si mañana podré seguir hablando de este tema o si tendré que hablar de otra cosa, porque eso dependerá de lo que suceda hoy y mañana por la mañana en el país, pero mi propósito es hablar la próxima vez que pueda de la burguesía y de la pequeña burguesía dominicanas.

Pero no quiero terminar estas palabras de hoy sin decirles que en nuestro país la burguesía nacional es poco numerosa y es económica y social y políticamente débil, y que en los que se refiera a la Dictadura con Respaldo Popular no se le quitara ni un pelo.

No es verdad, como dicen los ultra—izquierdistas de este país, que la Dictadura con Respaldo Popular va a ser el Gobierno de la burguesía dominicana, pero tampoco es verdad, como dicen los defensores de la oligarquía, que va a acabar con los burgueses criollos.

El que tiene razón, aun sin conocer bien el asunto, es el pueblo, este pueblo tan inteligente e ideas tan claras. El pueblo sabe que la Dictadura con Respaldo Popular es una idea formada para su beneficio, y por eso le da su apoyo.

Pero de eso hablaremos otro día. Por ahora dejemos ese tema, tan importante pero tan aburrido. Ahora quiero decirles unas palabras sobre otro asunto, un asunto que probablemente les interese más porque se relaciona con la situación actual del país.

Hay mucha gente que está preocupada porque no he dicho que debe hacer el pueblo ahora mismo para salir del atolladero en que nos han metido la aspiración reeleccionista de Dr. Balaguer y el acuerdo a que llegaron con el los partidos de oposición.

Pero quiero decirles que no se alarmen. Nosotros, es decir, el PRD, no podemos transformar el actual estado de cosas pero podemos modificarlo, y de eso pueden esta todos ustedes completamente seguros.

La situación de hoy no es la misma de hace tres semanas, y la de fines de este mes no será la misma que la de hoy. Nosotros no somos brujos, pero somos un partido demasiado grande y tenemos en nuestras filas a los hombres más capaces y más brillantes de este país, mejorando lo presente, como dice el pueblo; y con esos hombres y con la fuerza del pueblo vamos a salir todos, ustedes y nosotros, a un camino más claro y más firme. Tengan fe y echen p`alante, que nunca es más negra la noche que cuando va a amanecer.

Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.