Bosch: La Libertad de Prensa de Molina (2)

  • 19 julio 1978

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 19 de julio de 1978
Página 4.-

Molinita llegó al país el mismo día que en su periódico salía el desafortunado titular de Revelan Reunión Secreta Entre Embajada EU y PLD tal vez en horas de la tarde o de la noche quizá el sábado día 7 por la mañana, y en vez de dedicarse inmediatamente a averiguar debido a qué causas se le había dado en El Nacional tanto relieve a la mentira de Jacobo Majluta, ordenó que le escribieran, o tal vez lo dictó o lo redactó él mismo, un editorial que iba a salir el sábado esto es veinticuatro horas después de la villanía que había hecho con nosotros la persona que lo había sustituido en la dirección del periódico.

Aquí conviene hacer un aparte para advertir que esa publicación de El Nacional, con su escandaloso titular, debió haber llamado de manera favorable la atención de los funcionarios del gobierno que estaban manejando la operación de la tierrita de Puerto Plata puesto que sólo dos meses y seis día después, o sea, el 12 de noviembre de 1974, se firmaba el contrato de compra venta mediante el cual el Estado dominicano y el Banco Central de la República le compraban a Jacobo Majluta esa tierrita. En esa operación, el Estado fue representado por el agrónomo Rafael SÍ H. Rivas y el Banco Central por el Dr. Diógenes Fernández. A veces nos hemos preguntado en qué medida la publicación de El Nacional y su titular ayudaron a precipitar el negocio que convirtió a Jacobo Majluta en un potentado, dueño de buenas a primeras nada menos que de 330 mil pesos. Llamar de manera espectacular en grandes tipos de imprenta traidor al PLD (que ése era el significado de lo que había dicho El Nacional) equivalía a llamarnos traidores a nosotros cosa que necesariamente debía caer muy bien en los círculos balagueristas y muy especialmente en las personas que representaban al gobierno en la operación de compra—venta que se llevaba a cabo en esos momentos. De haber sido nosotros los propietarios de El Nacional antes de ordenar que se redactara o de dictar a una secretaria el editorial que salió en ese periódico el día 7 de septiembre nos habríamos dedicado a averiguar quién además de Majluta, había recibido o estaba por recibir beneficios por haber tomado parte en la publicación de El Nacional pero Molinita prefirió embestir contra nosotros y lo hizo en ese editorial que empezaba con este título: Así no es señor Bosch, y seguía con estas palabras: “El profesor Juan Bosch considera que la persona que está al frente de El Nacional es un charlatán porque le dio importancia periodística a una declaración de un dirigente político que criticaba supuestas actuaciones de su partido el PLD… Es una lástima que personas como el señor Bosch vean las cosas de maneras tan diferentes, según su conveniencia. Bosch puede hacer todo tipo de acusaciones de tipo político y moral a sus contrarios, pero a él no se le puede tocar ni con el pétalo de una rosa”.

La Respuesta

Antes de seguir con el editorial vamos a detenernos un poco en esos dos párrafos que eran los primeros para que el lector se haga cargo de que en ellos Molinita decía varias mentiras; por ejemplo, la persona que estaba al frente de El Nacional el viernes día 6 de ese mes de septiembre, fecha en que salió la villanía de que hemos estado hablando en este artículo, no era la misma que estaba en esa posición el sábado día 7; aquella era un empleado de la empresa de Molinita y la del sábado 7 era Molinita en persona, y nosotros le habíamos dicho charlatán a la que se había quedado haciendo el periódico mientras su director, esto es, Molinita, se hallaba de viaje. Molinita se auto declaró atacado para poder atacar método muy propio de gente que no tiene en cuenta las reglas de la convivencia civilizada y atacó de manera bastante grosera por cierto y diciendo mentiras porque si no las decía no podía convertirse en víctima a los ojos de su público. Por otra parte, Majluta no “criticaba supuestas actuaciones” del PLD; Jacobo Majluta había inventado una falsedad para congraciarse con los balagueristas con quienes en esos días llevaba negocios que iban a hacerlo rico y El Nacional convirtió esa falsedad en una noticia que es siempre en todos los casos la publicación de una verdad sabida o demostrable cuando dijo aquello de Revelan Reunión Secreta Entre Embajada EU y PLD. Tampoco era verdad que nosotros hacíamos o hayamos hecho nunca “acusaciones de tipo político y moral”, y si Molinita no quiere quedar como mentiroso que presente una prueba como lo hacemos nosotros cada vez que decimos que Fulano hizo esto o hizo aquello. Que recordemos, sólo en dos ocasiones hemos hecho ataques personales que no fueron de tipo moral; uno fue a Trujillo cuando éste por medio de Paíno Pichardo envió cables a Cuba diciendo que nuestro padre había sido encarcelado porque tenía un negocio de prostitución y en el segundo caso hace poco tiempo tuvimos que hacerlo para ponerle coto a la persecución sistemática que nos hacía el periódico El Caribe, y en esa ocasión usamos el ataque directo y personal porque nos habíamos convencido de que el dueño de El Caribe no oía razonamientos.

Pero volvamos al editorial de El Nacional, que seguía diciendo: “Es muy delicado el señor Bosch, pero está equivocado. Él es un ente político y una figura pública. Como tales, no puede sustraerse a los ataques políticos y a las críticas públicas que se le hagan. Y si todo lo que se habla de Juan Bosch y su partido el PLD es “chisme” como él sostiene también es “chisme” lo que ese partido y sus voceros dicen de los demás. El Nacional repite ahora que no tiene compromisos políticos con ningún grupo o partido ni mucho menos con ningún hombre. El Nacional está abierto a todos los sectores nacionales incluso a los que representa el señor Bosch. El Nacional es un periódico independiente cuyos directores —no se olvide— están aquí haciendo únicamente lo que les dicta su conciencia frente a sus maquinillas de periodistas y no en un buró político cualquiera”.

Pronto veremos que no era verdad que “El Nacional está abierto a todos los sectores nacionales incluso a los que representa el señor Bosch”, ni era verdad que sus directores estuvieran haciendo el papel de periodistas. Como dueño y director de un periódico, Molinita estaba en la obligación de publicar en El Nacional lo que se le respondiera a ese editorial tan mal escrito y tan arrogante; y a fin de que saliera en su periódico El lunes día 9, escribimos el domingo día 8 un artículo titulado Palabras No, Pruebas Sí, que llevaba debajo del título estas palabras: Por Juan Bosch. Juan Bosch era la persona mencionada por Molinita en el título y en el texto de su editorial del día 7, pero además era un colaborador de la revista Ahora, no un tal por cual desconocido de Molinita. Ese artículo nuestro decía así:

El primer editorial de El Nacional del sábado día 7 de este mes comienza diciendo: “El profesor Juan Bosch considera que la persona que está al frente de El Nacional es Un charlatán…”. Y eso no es verdad. Yo le dije charlatán al empleado de El Nacional que el viernes día 6 publicó un cintillo de dos líneas a página entera diciendo una falsedad calumniosa del PLD, y ese empleado no es “la persona que está al frente de El Nacional”. Quien está al frente de El Nacional es su director el Dr. Rafael Molina Morillo, y el Dr. Molina Morillo no se hallaba en el país el viernes día 6 cuando se publicó ese cintillo mentiroso. Debo aclarar además que le dije charlatán al responsable de la calumnia, primero personalmente, por teléfono, y después en una entrevista que me hizo Radio Comercial”. Y seguíamos diciendo:

Palabras No, Pruebas Si

Tampoco es verdad que le dije charlatán a ese empleado de El Nacional porque le dio importancia periodística a una declaración de un dirigente político que criticaba supuestas actuaciones del PLD. Se lo dije porque publicó un cintillo diciendo una mentira sobre el PLD, organización política que estoy moral y estatutariamente obligado a defender en todos los casos en que se le haga daño; y para decir esa mentira que perjudica el buen nombre del PLD, el tal empleado de El Nacional usó y destacó de manera exagerada e injustificable otra mentira calumniosa dicha por una persona que mintió y calumnió con el propósito deliberado de hacerle daño al PLD y de beneficiarse políticamente. Ese empleado de El Nacional mintió al decir en un titular escandaloso “Revelan Reunión Secreta i Entre Embajada EU y PLD”. Nadie puede revelar un hecho que no se ha producido, y el responsable de ese título no tenía prueba alguna de que lo que había dicho un charlatán tan grande como él era o podía ser verdad. Si ese señor empleado hubiera querido únicamente darle importancia periodística a una declaración mentirosa cosa que estaba en libertad de hacer cuando y como le diera la gana habría dicho: “Fulano de Tal acusa al PLD de tener reuniones secretas con la Embajada de EU”. Pero al hacer lo que hizo responsabilizó a El Nacional con la acusación de manera que quien aparece acusando al PLD de haber tenido reuniones secretas con los diplomáticos yanquis no es un charlatán perredeísta, es El Nacional.

Por último, tampoco es verdad que yo considero que “todo lo que se habla de Juan Bosch y su Partido PLD es chisme”; pero afirmo que lo que publicó El Nacional es una calumnia”.

“Hay una manera de probarle al país que lo que estoy diciendo no es verdad. ¿Cómo se demuestra eso? ¿Entablando una polémica? No. La manera de hacerlo es publicando las pruebas de que, como dijo El Nacional en el primer párrafo de su “revelación”, altos dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) han mantenido reuniones secretas con funciones del Departamento de Estado que han visitado el país”.

Le doy a El Nacional un mes para que lo haga y después que pase el mes le mandaré al Dr. Molina Morillo un saludo afectuoso recordándole el vencimiento de ese plazo. Por ahora termino diciendo: Palabras no, pruebas sí”.

¿Quién podía imaginarse que Molinita fuera capaz de cometer la grosería de negarse a publicar ese artículo? Nadie podía sospecharlo siquiera y nosotros menos que nadie y sin embargo Molinita se negó a que nuestra respuesta a su editorial apareciera en su periódico.

Ahí tienen ustedes una demostración de lo que es para Molinita la libertad de prensa, pero ésa no es la única como verá el que lea el tercer artículo de esta serie.