Bosch: Las Armas Atómicas

  • 09 noviembre 1977

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 9 de noviembre de 1977
Página 4

Los días 3 y 4 de este mes estuvimos hablando a través de La Voz del PLD (el programa de radio del Partido) de lo que podía significar para el mundo la declaración que había hecho el día 2 el presidente de la Unión Soviética, Leónidas Brejnev, y lo hicimos porque nos pareció que al pueblo dominicano había que explicarle de manera detallada las razones de esa declaración, aunque los detalles estuvieran limitados por el tiempo de que podíamos disponer en La Voz del PLD; lo hicimos y hemos recibido numerosas peticiones de que dijéramos en VANGUARDIA del Pueblo lo que habíamos dicho en el programa de radio del Partido porque son muchos los compañeros que quieren tener esas palabras en letra de imprenta. Vamos a complacer las peticiones que se nos han hecho así nos veamos en el caso de reducir lo que dijimos en La Voz del PLD porque en VANGUARDIA no disponemos para el tema de más espacio que esta página.

La Segunda Guerra Mundial

Lo que propuso el día 2 de noviembre Leónidas Brejnev fue la destrucción gradual de todas las armas atómicas que hay en este momento almacenadas en varios países, entre los cuales están la propia Unión Soviética, Estados Unidos, Inglaterra, Francia, China, la India, y según se dice, hasta el pequeño pero agresivo Israel. Es más, dado el grado de avance industrial a que han llegado países pequeños de Europa y el Japón, cualquiera de ellos podría fabricar en poco tiempo una bomba atómica, y se asegura que hasta un corto número de personas podrían hacerla en un laboratorio privado y usando métodos de trabajo artesanales, aunque se trataría, naturalmente, de bombas de limitado poder de destrucción. Es verdad que adquirir los materiales que se necesitan para fabricar una bomba atómica no es fácil, pero ya se sabe que Israel robó los que le hacían falta para hacer la suya y lo mismo podrían hacer, según se teme, grupos terroristas de ésos que están dejando a ciertos gobiernos europeos sin aire que respirar.

La palabra atómica se refiere a la energía que producen los átomos de que están constituidos todos los cuerpos, pero no todos los átomos de todas las materias pueden usarse en fabricar bombas, así como no todas las bombas hechas a base de átomos se hacen con la misma materia ni siguiendo los mismos métodos. Las primeras que se -fabricaron fueron hechas a base de dos minerales, el uranio 235 y el plutonio, y ésas fueron también las primeras que se tiraron sobre lugares poblados, pero después se fabricó la de hidrógeno, que ha sido probada pero no lanzada contra seres humanos; y recientemente el presidente Cárter pidió fondos para que los Estados Unidos fabriquen la bomba de neutrones, que está llamada a ser muchas veces más peligrosa que la de hidrógeno así como ésta resultó ser miles de veces más poderosa que la atómica.

El explosivo más fuerte que se conoció hasta el siglo pasado fue la pólvora, y la pólvora quedó superada por la dinamita, hecha a base de nitroglicerina, pero a su vez la dinamita quedó superada por el trinitrotolueno o TNT, que fue el que se usó en las bombas aéreas que los aviones ingleses y norteamericanos lanzaron sobre Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Las bombas de TNT tenían un enorme poder mortal, pero ese poder no era suficiente para asegurarles a los aliados (Inglaterra, la Unión Soviética y los Estados Unidos) la victoria sobre sus enemigos.

La guerra había comenzado con el ataque alemán a Polonia, que tuvo lugar al comenzar el mes de septiembre de 1939, y se mantuvo como guerra europea, o sea, llevada a cabo por países de Europa, hasta el día 7 de diciembre de 1941, cuando el Japón entró en ella bombardeando la flota norteamericana que se hallaba en la bahía de Pearl Harbor, que queda en la pequeña isla de Oahu, la cual es parte de un archipiélago o grupo de islas conocido con el nombre de Hawái. En esa misma isla “de Oahu está Honolulú, capital del Estado norteamericano de Hawái. El bombardeo de Pearl Harbor provocó la participación en la guerra de los Estados Unidos, que respondió atacando territorios ocupados por los japoneses en varios lugares del Pacífico, de manera que ¡a guerra pasó de europea que era a mundial porque se extendió al Asia y a América, y desde antes de extenderse a América se llevaba a cabo también en África debido a que los países envueltos en la contienda tenían colonias en ese continente. Esa es la razón de que se le llamara Segunda Guerra Mundial, palabras que sirven para distinguirla de la Primera Guerra Mundial, que habla tenido lugar en los años 1914—1918 y se había llevado a cabo también en Europa, Asia, África y en las islas de Oceanía, con participación de los Estados Unidos y Canadá.

Atómicas y de Hidrogeno

Para vencer a sus enemigos (el llamado Eje Roma—Berlín—Tokio, formado por Italia, Alemania y Japón), los aliados necesitaban armas mucho más poderosas que las bombas de TNT, y el gobierno de los Estados Unidos, encabezado entonces por Franklyn Delano Roosevelt, dedicó miles de millones de dólares y sus mejores hombres de ciencia a fabricar la bomba atómica, cuya potencia sería tan superior a las de TNT que la primera de ellas equivalía a 20 mil toneladas de TNT, o sea, a 400 mil quintales del más poderoso explosivo que había conocido la humanidad. Esa bomba fue tirada sobre la ciudad japonesa de Hiroshima, puerto de mar situado en la isla de Honshu, la mayor de las islas que componen el Japón, y mató en un instante a 92 mil 167 personas y dejó heridas a 37 mil 425, la tercera parte de ellas gravemente. Esos números significan más de 129 mil bajas, cantidad superior a las que había habido en las más grandes y sangrientas batallas de la historia mundial y más del doble de los muertos que tuvieron los Estados Unidos en Viet Nam en seis largos años de guerra.

El lanzamiento de la bomba que se conoce con el nombre de Bomba de Hiroshima dio principio a la Era Atómica. Por primera vez los inventores, que habían logrado reproducir en una cámara fotográfica el ojo humano, en un refrigerador el clima de los países fríos y en un computador el cerebro del hombre, habían alcanzado a reproducir el Sol para usarlo con fines militares; y a partir de ese momento los Estados Unidos se convertirían en el poder militar más grande de la Historia porque en la Historia aquél que ha llegado a tener las armas más mortíferas y más destructoras ha sido el más potente.

La bomba atómica había sido fabricada por los norteamericanos en secreto total, pero en el punto a que había llegado el desarrollo de las ciencias era imposible que la capacidad para dominar los átomos quedara monopolizada por los Estados Unidos, y eso es lo que explica que la Unión Soviética pudiera probar su primera bomba atómica en el mes de octubre de 1951, hecho que desató en los Estados Unidos el miedo al comunismo que se había acumulado durante muchos años, y dio inicio a la llamada carrera atómica, la más costosa y la más peligrosa que ha conocido el género humano porque el que tiene un arma, sea hombre o país, acaba usándola, y la única manera segura de que no la use es no teniéndola.

A la posesión de la bomba atómica por parte de los soviéticos respondieron los norteamericanos fabricando la bomba de hidrógeno, que pasó a ser de 2 mil 500 a 3 mil 500 veces más potente que la que se había tirado en Hiroshima, y por eso se le llamó la súper-bomba. La bomba de hidrógeno fue algo tan monstruoso que cuando se lanzó una, en calidad de prueba, en una pequeña isla del océano Pacífico, la isla desapareció y en el lugar que ella ocupaba quedó una profundidad marina de unos 60 metros.

Alto a la Locura

Naturalmente que si los soviéticos habían sido capaces de fabricar su bomba atómica también serían capaces de fabricar su bomba de hidrógeno, y así fue. Para el mes de agosto de 1953 los soviéticos hacían explotar una bomba de hidrógeno, a lo cual respondieron los Estados Unidos con otra que tenía un poder explosivo igual a un mínimo de 12 millones y un máximo de 14 millones de toneladas de TNT, o sea, que era de 6 mil a 7 mil veces más poderosa que la bomba atómica qué había hecho en Hiroshima más de 129 mil bajas y había destruido más de 46 mil viviendas y edificaciones en un instante. Teóricamente, la súper-bomba yanqui tenía capacidad para matar a más de 600 millones de personas si las hallaba reunidas en un espacio relativamente pequeño. Pero como había que esperar que los soviéticos podrían hacer una tan poderosa como la norteamericana porque ya conocían el secreto de su fabricación y tenían los medios para hacerla, los Estados Unidos se han dedicado a inventar una que supere a la de hidrógeno y en estos momentos pretenden hacer la de neutrones que podrá matar a los habitantes de una gran ciudad, y naturalmente de varias grandes ciudades, sin destruir sus edificios. ¿Pero qué sucederá cuando los soviéticos respondan con su bomba de neutrones?

La carrera de competencia para ver quién podía matar más enemigos en el menor tiempo posible fue acompañada del desarrollo de medios de transporté para las bombas, y a estas alturas tanto los Estados Unidos como la Unión Soviética tienen miles de grandes cohetes con los cuales pueden lanzar sobre cualquier lugar del mundo bombas de tanto poder mortal que la mente humana no alcanza siquiera a imaginárselo. Puede decirse sin caer en exageraciones que entre los Estados Unidos y la Unión Soviética disponen de bombas suficientes para aniquilar en pocas horas todas las formas y toda la cantidad de vida que hay en el planeta llamado Tierra, y el género humano está en peligro de que eso suceda hasta por efectos de un error.

Las palabras del presidente de la Unión Soviética podrían disipar el peligro de una guerra atómica si todo el que se interesa por la suerte de la humanidad hiciera el esfuerzo que esté a su alcance para que los gobiernos que tienen armamento atómico acepten la propuesta del señor Brejnev, porque sólo la desaparición de ese tipo de armamento puede impedir que se use un día, y ese día sería el último del hombre.

Por eso nos pareció tan importante el discurso del presidente Brejnev, que es de hecho una pro-, posición para darle un alto a la locura atómica.