BOSCH: Petróleo y Política (2)

  • 05 julio 1978

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 5 de julio de 1978
Página 4.-

La Superior Oíl tiene su asiento operativo en Houston, que es la ciudad más importante, desde el punto de vista económico, del estado de Texas, y la Universidad de Texas cuenta con un Instituto de Ciencias Marinas que a su vez dispone de un Laboratorio de Geofísica, lo que le permite hacer estudios muy costosos como el que hizo en la costa sur de nuestro país entre el 11 y el 18 de agosto de 1977, para lo cual se valió del buque Ida Green que está dotado de los equipos más modernos que se requieren en la tarea de llevar a cabo estudios detallados del fondo del mar. En realidad, el Ida Green es un centro de investigación que tiene la capacidad de localizar y registrar la presencia en el fondo marino y en las capas más profundas de la Tierra que están por debajo de ese fondo de la estructura geológica del sitio por donde va pasando; pero además de contar con equipos que le permiten hacer lo que acabamos de decir el Ida Green vino a aguas dominicanas y trabajó en ellas con la ayuda de un satélite que iba informándoles a los técnicos del lugar exacto por donde iba pasando el buque y se lo informaba en forma instantánea; esa información era a su vez comprobada por una computadora que iba a bordo del Ida Green y esos detalles nos indican que el barco del Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de Texas llevaba a cabo su tarea en conexión muy estrecha con la National Aeronautics and Space Administraron (NASA), la organización del gobierno de los Estados Unidos que ordena la fabricación de los cohetes espaciales como el Apolo que fue a la Luna y la de la mayoría de los satélites y dispone su puesta en órbita y las tareas que deben llevar a cabo. En el Listín Diario del 3 de febrero de este año (página 10—A), se publicó, bajo el título de Barco Investiga Plataforma Submarina RD, una amplia información sobre el Ida Green y lo que hizo en su exploración de la costa sur de nuestro país y esa información estaba ilustrada con dos gráficas, una de ellas relacionada con el recorrido que hizo el buque y otra con explicaciones de la forma como operan sus aparatos electrónicos. En el cuerpo de la información se decía que el recorrido del Ida Green había sido de 600 millas náuticas, lo que equivale a 1,032 kilómetros midiendo el fondo del mar y tomando nota precisa de todos los perfiles de ese fondo, y al pie de la segunda gráfica se leía lo siguiente: El buque de investigación Ida Green trabaja con una eco-sonda para establecer la profundidad y el relieve del fondo. El sistema de reflexión sísmica opera con dos cañones o torpedos que producen explosiones de aire comprimido cada 60 segundos. Las ondas acústicas producidas de esa manera penetran en el suelo oceánico, y se reflejan desde éste para ser interceptadas por un hidrófono con 24 canales cuyos impulsos se transmiten al barco para reproducir la estructura interna del fondo. El sistema sísmico se complementa con las señales magnéticas que se reciben a través del magnetómetro…

Como fue la Investigación

Es probable que no todos los que estén leyendo este artículo entiendan el lenguaje que hemos estado usando, y como no es costumbre nuestra hacer uso de un lenguaje difícil de comprender les debemos a los lectores una explicación: Hemos hecho un esfuerzo para describir los equipos del Ida Green y la forma en que trabajan para que ustedes se den cuenta de que se trata de un conjunto fuera de lo común, y por tanto muy costoso; costoso a la hora de adquirirlo pero también a la hora de manejarlo porque quienes lo manejen deben necesariamente ser técnicos de alto nivel, y a más del costo del barco y los equipos y de los técnicos que trabajan en él, hay que tomar en cuenta lo que costó el servicio que le prestó el satélite que la NASA puso a su disposición.

¿Puede el Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de Texas incurrir en gastos tan importantes apoyándose en sus fondos propios? ¿Podría la Superior Oíl, por sí sola, llevar a cabo la investigación que hizo en la costa sur de nuestro país el Ida Green? Y en ese caso, ¿es la Superior Oíl tan influyente en los centros gubernamentales de los Estados Unidos que le resulte fácil coordinar la actividad de la Universidad de Texas y la de la NASA con la suya en un plan como el del estudio de las condiciones geofísicas de la costa dominicana? Y si la superior Oíl no tuvo participación pública o encubierta en el programa de trabajo que el Ida Green cumplió entre el 11 y el 18 de agosto en aguas de nuestro país, ¿para qué se hizo ese trabajo? ¿Sólo para saber cómo es el fondo marino de la región investigada por él? ¿Por qué razón penetró el Ida Green hasta la boca de la bahía de Neiba, que es justamente el sitio donde comienza la cuenca de Enriquillo, o sea, el lugar que le fue adjudicado a la Superior Oíl por el gobierno dominicano para que explorara en busca de petróleo, y en el que según dijo el geólogo Romeo Llinás en el Listín Diario del 25 de abril (1977) es donde se hallan los “mayores indicios de posibilidad petrolífera, expresados en manaderos de gas y aceite y por las características geológicas de dicha cuenca”? . Según puede verse en el gráfico del recorrido del Ida Green que hizo público el Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de Texas, el barco salió el día 11 de agosto (1977) de un punto situado entre la Capital y Punta Caucedo navegó hacia el sudeste, cuarteó luego hacia el nordeste en dirección de La Romana, y antes de llegar a la isla Catalina puso proa al sur, rumbo que siguió hasta pasar el paralelo 18 Norte, y poco después de haber cruzado el meridiano 69 Oeste cuarteó hacia el oeste y se dirigió en línea casi recta hacia la entrada de la bahía de Neiba; y nadie puede acusarnos de maliciosos si decimos que nos parece que ésa era la parte del recorrido que verdaderamente le interesaba a la Superior Oíl porque ésa era la que podía servirle para conocer cómo se proyectaba en el fondo del mar la cuenca de Enriquillo. El curso que siguió el buque del Instituto de Ciencias Marinas de la Universidad de Texas en su doble entrada en la bahía de Neiba y después que salió de ella, indica que navegó de manera consciente y expresa sobre la vertiente norte y sobre la vertiente sur de esa cuenca después que ésta penetra en el mar Caribe.

Al informar acerca del recorrido del Ida Green, el Listín Diario decía que el mencionado barco estaba haciendo investigaciones dirigidas a comprobar la teoría de que nuestro país está situado en el borde norte de la llamada Placa del Caribe, pero aclaraba que al realizar dichos estudios aparecerán datos para hacer el inventario de nuestros recursos mineros. Y más adelante afirmaba: Se anticipa… que los resultados (de la investigación hecha por el Ida Green) podrían tener al momento utilización para las empresas que realizarían en el país trabajos de prospección petrolera y minera; y luego pasaba a explicar que los reconocimientos por reflexión sísmica ayudan a conocer la historia geológica y especialmente de las capas que son determinantes en la formación de los hidrocarburos y su almacenamiento en reservorios rocosos, contribuyendo a localizar áreas que requieren mayor detalle investigativo; en otro párrafo explicaba que esas investigaciones son de mucha utilidad para los trabajos de exploración de las compañías petroleras porque permiten un menor costo de inversión en las exploraciones.

El Problema de Carter

Sin duda que lo que hizo el Ida Green encaja como anillo al dedo con los planes que la Superior Oíl quiere poner a funcionar en la República Dominicana y también con lo que decía la Carta de Washington, de la cual publicamos párrafos en el número 141 de VANGUARDIA del Pueblo. Volvamos a ese artículo para tener presente esos párrafos, que decían así: funcionarios del gobierno de los Estados Unidos dicen que hay compañías interesadas (en el petróleo que pueda hallarse en la República Dominicana) y notan que esas firmas tienen interés particular en perforar en las áreas del Caribe donde hay posibilidad de hallar el petróleo. Obsérvese que en esas líneas ya no se hablaba de que hay petróleo fuera de la costa norte de aquel país sino del interés que tienen ciertas firmas en perforar en la costa del Caribe y fue en aguas dominicanas del mar Caribe no en las del norte que corresponden al Océano Atlántico donde el Ida Green estuvo haciendo trabajos de investigación.

Algo más de tres meses después de haber aparecido en VANGUARDIA la traducción de la Carta de Washington se publicó, también en VANGUARDIA (número 122), un editorial titulado Con Salsa De Petróleo en el que dábamos cuenta de que el señor Hugh Hay—Roe, gerente de la Eastern Canadian, que es como decir alto personaje de la Superior Oíl había visitado al secretario de Industria y Comercio de nuestro país al cual le había dicho que su compañía había iniciado ya en la República Dominicana el estudio geológico de las áreas que pueden tener petróleo y que esperaba estar para el mes de mayo en disposición de empezar exploraciones en busca de ese mineral. Ese mes de mayo es el que pasó hace un mes, y además ha pasado junio y todavía no han comenzado las exploraciones de la Superior Oíl alias Eastern Canadian pero esa tardanza puede estar directamente conectada con la advertencia que hizo el presidente Carter de usar presiones económicas si no se resolvía lo que aquí se ha calificado y sigue calificándose de crisis electoral.

Relacionar el petróleo que podamos tener en la República Dominicana con la política de Jimmy Carter puede parecerles una osadía a los que no hayan leído en el número 106 de VANGUARDIA (26 de octubre de 1977) el párrafo de la Carta de Washington que vamos a copiar de inmediato, y que decía así: El gobierno de los Estados Unidos está más interesado todavía que las compañías privadas norteamericanas en la posibilidad de que en la República Dominicana haya petróleo. Una fuente de suministro (de petróleo) tan cerca de los Estados Unidos como lo está la República Dominicana tendría el significado de un enorme empujón para el gobierno de Carter, que tiene en el asunto de la energía el mayor de sus problemas y se enfrenta a un Senado que no quiere cooperar con el presidente Cárter en la solución de ese problema.