Bosch: El primer Congreso Elector Nacional

  • 27 abril 1977

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 27 de abril de 1977
Página 4.-

El Primer Congreso Nacional Elector del PLD se parecerá, y al mismo tiempo no se parecerá, al Congreso Efraín Calderón Fernández, en el cual las bases del Partido decidieron que éste tomara parte en las elecciones generales de 1978.

¿En qué se parecerá?

En el hecho de que serán los organismos de base (Comités de Base) y los intermedios (Comités Municipales, Intermedios y Seccionales, y los Núcleos de Trabajo) los que decidirán quiénes van a ser los candidatos del Partido a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República, tal como esos mismos organismos decidieron, en el Congreso Efraín Calderón Fernández, que el Partido iría a las elecciones de 1978; se parecerá también en el hecho de que la elección de los candidatos será tomada por esos organismos en reuniones que se llevarán a cabo en todo el país, en New York y en Puerto Rico, en las cuales participarán los Círculos de Estudios, como oyentes pero con derecho a que sus miembros hagan preguntas que deberán ser respondidas por los votantes; se parecerá además en que la votación será pública para los miembros y los circulistas del Partido, y será razonada, es decir, que cada votante explicará por qué votó de ésta o de aquella manera, y se parecerá en que se levantará acta de la votación que deberá ser firmada por los votantes y enviada al Comité Político, y al mismo tiempo se mantendrá secreta, hasta la celebración del Primer Congreso Nacional Elector, no sólo de los no peledeístas sino también de los miembros y los circulistas del Partido que no estén organizados en el organismo que celebró la elección.

¿En qué no se parecerá?

En que el Congreso Efraín Calderón Fernández no fue una elección sino un plebiscito, y no lo fue porque no eligió personas, que es lo que le da carácter propio a una elección. El Congreso Efraín Calderón Fernández votó sí o no sobre algo en que no iban envueltas personas. Lo que se decidía en él era si el Partido debía o no debía tomar parte en las elecciones de 1978, y para eso cada miembro del Partido debía tomar una posición ante las elecciones, no ante candidatos a tales o cuales cargos o puestos. Pero en el Primer Congreso Nacional Elector los electores deberán escoger entre personas; deberán decidir entre más de un candidato, cuál de los que sean presentados por el Comité Central para la Presidencia de la República será el mejor para el Partido, y lo mismo en el caso de los candidatos a la Vicepresidencia. En el Congreso Efraín Calderón Fernández los miembros del Partido tenían que decidir si el Partido debía ir o no debía ir a elecciones, y en el Primer Congreso Nacional Elector tendrán que elegir entre candidatos.

Mecanismos de Corrupción

La diferencia entre decidir y elegir parece muy pequeña, pero no lo es; y tanto no lo es que debido a ella la alta dirección del Partido tendrá que hacer, en el caso del Primer Congreso Nacional Elector, algo que no hizo en el caso del Congreso Efraín Calderón Fernández, que será presentarle al Partido diferentes candidatos a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República. El hecho de que al Partido se le presenten nombres para que escoja entre ellos dos candidatos (uno para la Presidencia y otro para la Vicepresidencia) puede dar pie para que en los círculos políticamente más atrasados del país se diga que la alta dirección peledeísta ejerce presión a fin de que las bases del Partido voten por Fulano y por Zutano.

Pero si la alta dirección del Partido no le presenta al Partido una lista de nombres (lista que tendrá un mínimo de dos y un máximo de cuatro, según se explicó en el artículo El Segundo Paso que salió en el número anterior de VANGUARDIA) para que la base escoja entre ellos los candidatos a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República, la elección de esos candidatos se convertiría en un problema muy serio, capaz de perjudicar de manera grave la moral y la organización del Partido; y vamos a explicar lo que acabamos de decir:

En los llamados partidos democráticos, que no son realmente democráticos sino populistas, los candidatos a puestos se presentan ellos mismos ante las masas y hacen propaganda entre ellas, a menudo utilizando alguna forma de compra de la voluntad de los votantes, con lo cual las desmoralizan y convierten en un comercio las elecciones que se hacen para escoger candidatos, lo cual crea hábitos de corrupción que luego se extienden a las organizaciones políticas. Esas organizaciones han tratado de evitar la formación de tales hábitos estableciendo las llamadas “elecciones primarias”, palabras que significan elecciones para escoger candidatos a la Presidencia y a la Vicepresidencia, y también a senadores, diputados, síndicos y regidores, o los equivalentes de esos cargos en otros países. Pero sucede que las elecciones primarias cuestan dinero, a veces mucho dinero, y los que aspiran a ser candidatos tienen que buscar ese dinero donde esté, y naturalmente el dinero no está en manos de la gente del pueblo sino de los dueños o jefes de bancos, empresas y negocios, y al solicitar dinero de esos ‘dueños o jefes de empresas, negocios y bancos, los que se corrompen son los aspirantes a candidatos porque de hecho quedan obligados a defender los intereses de aquellos que les facilitaron los medios para alcanzar las candidaturas de sus partidos.

Esa es una de las maneras en que operan los mecanismos de corrupción de los llamados partidos democráticos.

El Procedimiento

La alta dirección del PLD tiene el deber de evitarle daños al Partido, y el daño de la corrupción, que es mortal, tiene que ser evitado a cualquier precio, si bien ese precio no sería nunca alto en el PLD porque su base teórica y sus fundamentos organizativos le dan la fuerza interior que se necesita para combatir con éxito cualquiera amenaza de corrupción. Teórica y organizativamente, la alta dirección está en capacidad de evitarle males al PLD proponiendo medidas que se adelanten a la posibilidad de que los males entren en el cuerpo del Partido y se desarrollen en él. Por ejemplo, la alta dirección del Partido puede y debe ser quien proponga nombres de posibles candidatos del Partido en vez de dejar que cada aspirante se proponga él mismo a las masas; y puede y debe hacerlo porque la alta dirección no obedece en ningún caso a intereses personales, debido a que su composición de órgano colectivo la obliga a adoptar decisiones conjuntas, no individuales. ¿Por qué razón el hecho de que una persona sé proponga a sí misma como aspirante a candidato es o puede ser más democrático que los candidatos sean propuestos por un organismo colectivo que tiene entre sus deberes la obligación de velar precisamente por el mantenimiento de la verdadera democracia en la vida del Partido? El método que se sigue en los partidos llamados democráticos para escoger candidatos es solamente un reflejo en la vida política de lo que sucede en la vida de los negocios, donde cada quien busca su beneficio personal y pone ese beneficio por encima de los intereses generales, y el que cometa el error de no hacer lo así quedará más tarde o más temprano eliminado por sus competidores.

En el caso de la celebración del Primer Congreso Nacional Elector, el Comité Político estableció el procedimiento que se seguirá para escoger los nombres de las personas entre las cuales las bases elegirán los candidatos del Partido a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República. Ese: procedimiento sustituirá en el PLD al que se sigue mediante las llamadas elecciones primarias en los partidos populistas, y con él se aseguran al mismo tiempo la libertad del voto y la moral política de los votantes. El procedimiento fue explicado en el artículo El Segundo Paso de la manera siguiente:

1o. El Comité Político le propondrá al Comité Central un número de nombres de las personas que a su juicio podrán ser candidatos a los dos cargos nacionales (Presidencia y Vicepresidencia de la República);

2o: De esos nombres, el Comité Central seleccionará un mínimo de dos y un máximo de cuatro personas que en su opinión serán buenos candidatos a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República”.

En el artículo, ya mencionado, que titulamos El Segundo Paso se dijo que el Comité Político había escogido el 30 de junio de este año como día de la celebración del Primer Congreso Nacional Elector, y en su reunión extraordinaria del 18 de este mes ese mismo organismo tomó los siguientes acuerdos:

Que el 17 de mayo se haría pública en el Listín Diario la convocatoria para la celebración de ese Primer Congreso Nacional Elector;

Que se convocará al Comité Central para que se reúna el 21 de mayo a fin de tomar las medidas que se relacionen con el proceso electoral dentro del Partido;

Que se establece el 28 de mayo como fecha límite para enviar al Comité Político informes sobre el número de organismos que tendrán derecho al voto;

Que las elecciones para escoger candidatos del Partido a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República se llevarán a cabo desde el día 4 hasta el día 19 de junio;

Que los resultados de esas elecciones deberán ser enviados al Comité Político de manera que lleguen a ese alto organismo a más tardar el día 22 del mismo mes de junio.

Esas que acabamos de dar son las etapas del procedimiento para llegar al Primer Congreso Nacional Elector, pero ningún peledeísta debe olvidar que además del procedimiento, que se refiere a la forma y las fechas de hacer las elecciones de candidatos, hay un fondo político, una sustancia que es la razón de ser de esas elecciones, y ese fondo o sustancia conduce a un fin, que es el desarrollo del Partido, no sólo como , suma de hombres y mujeres sino muy especialmente al desarrollo de cada miembro y aspirante a miembro del Partido. Por esa razón habrá que elegir candidatos no a los que puedan ser el mejor presidente y el mejor vicepresidente de la República, sino a los que sean más útiles para el desarrollo del Partido y de cada peledeísta.