BOSCH: ¿Quién Traicionó al Coronel Caamaño? (y 5)

  • 01 febrero 1978

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 01 de febrero de 1978
Página 4.-

Majluta ha dicho más de una vez que la Comisión Permanente nos abandonó y que nosotros quedamos bajo su protección; pero los periódicos de esos días hablan por sí mismos. Por ejemplo, en los del día 6 salieron publicados dos mensajes nuestros escritos a mano y los dos le fueron enviados a Majluta minutos después de las nueve de la noche del día 5 con el dueño de la casa donde nos hallábamos y con las instrucciones de que los hiciera llegar en el acto al compañero Fulano de Tal. Majluta no lo sabía, pero ése era el compañero señalado en la reunión que hizo la Comisión Permanente ese mismo día por la mañana en la casa de Majluta como contacto entre nosotros y la Comisión Permanente. Majluta ignora todavía hoy qué curso siguieron esos mensajes e ignora adonde fuimos a dar cuando en altas horas de la noche del 6 al 7 salimos de la casa en que nos hallábamos, y nunca supo que salimos bajo la protección de la Comisión Permanente.

Diciendo mentiras acerca de la Comisión Permanente Jacobo Majluta encubre lo que él y el Dr. Peña Gómez hicieron en los días de la clandestinidad, y al cabo de los años los dos persisten en confundir la verdad en cuanto se relaciona a sus actividades en ese episodio; así, en la entrevista de radio a que nos referimos en el artículo No. 4 de esta serie (VANGUARDIA del Pueblo No. 119), el Dr. Peña Gómez dijo que él tenía en su poder “correspondencia de la Dra. Milagros Ortiz Bosch de Basanta la cual autorizaba que las comunicaciones que en esa época emitía el PRD se dirigieran, se le mostraban al señor Crimmins en los Estados Unidos”; y la verdad es diferente. He aquí lo que se lee en la primera página de la carta del 12 de febrero de 1973, enviada por la Dra. Ortiz de Basanta a Nueva York. El párrafo 1 dice: “El origen del desembarco es para nosotros oficialmente desconocido, no sabemos (quienes son) sus integrantes, ni mucho menos las personalidades que lo componen”; pero el Dr. Peña Gómez no aceptaba lo que decía el Departamento Internacional del PRD, en cuyo nombre hablaba la Dra. Ortiz de Basanta, y decía que el desembarco era el de una guerrilla encabezada por el coronel Francisco Alberto Caamaño, y después afirmaría: “… lo dije en la República Dominicana y lo dije en los Estados Unidos”, y diría, siempre en la entrevista de radio que hemos mencionado, que hizo la revelación “de la presencia del coronel Caamaño” por el periódico Ultima Hora “y también en los Estados Unidos”, pero no aclara que lo último fue mediante carta enviada a Ben Stephansky y a funcionarios del Departamento de Estado.

¿Cómo y por lo que sabía?

La página 2 de la carta de la Dra. Ortiz de Basanta comienza diciendo: “La orientación política nacional y de las seccionales del extranjero deben ser tomadas de las comunicaciones del compañero Juan Bosch y los comunicados de la Comisión Permanente que se publican día tras día en los periódicos”; y agrega esta recomendación, que debe ser leída cuidadosamente para que se vea de qué manera deforma el Dr. Peña Gómez la verdad: “Con este material ustedes deben preparar con fotostáticas y todos los recortes (de periódicos) sobre la persecución al Partido, los documentos que necesitan para entrevistarse con personalidades que beneficien la causa”. El tercer párrafo de la carta comienza así: “Al embajador Crimmins envíenle una copia de los documentos que les estamos ordenando realizar y dejen la entrevista para una segunda oportunidad, pues esto tendrá que estudiarlo la Comisión Permanente y el propio Juan Bosch”.

Como puede ver el más ciego, la Dra. Ortiz de Basanta, en su condición de directora del Departamento Internacional del PRD, autorizaba a la Seccional del PRD en Nueva York a enviarle al embajador Crimmins la propaganda que debía hacerse en defensa de los altos dirigentes del PRD que estaban perseguidos aquí; y eso no autorizaba al Dr. Peña Gómez a enviarle nada al embajador Crimmins. Lo que hacía Peña era actuar a escondidas y contra la línea política trazada por la Comisión Permanente. ¿De dónde salía el poder de Peña Gómez para enviarles a funcionarios norteamericanos cartas secretas, cuyo contenido se desconoce todavía hoy, cinco años después de haber sido escritas? ¿Por qué tenía que comunicarle a Ben Stephansky que quien se hallaba en las lomas de Ocoa era el coronel Francisco Alberto Caamaño y alegar después, como lo dijo en el programa Primera Página, que hacía todo eso como “parte de una labor que realizaba un sector del Partido Revolucionario Dominicano”? ¿En qué parte de los estatutos del PRD figuraba la existencia y se describía el funcionamiento de esos sectores?

El Dr. Peña Gómez inventó ese “sector” porque no puede explicar la conducta que siguió entre noviembre de 1972 y comienzos de mayo de 1973. El 20 de enero, o sea, trece días antes del desembarco de Playa Caracoles, él había des-mentido en declaraciones a El Nacional que el coronel Caamaño hubiera muerto, noticia que había difundido la agencia UPI (Prensa Unida Internacional); luego, él sabía que el coronel Caamaño vivía; ¿y cómo y por qué lo sabía? . El 25 de ese mes, exactamente una semana antes de la llegada de Caamaño al país, había dicho en Puerto Plata que en las calles de la Capital iban a cantar las metralletas; ¿y cómo y por qué lo sabía? En los días de la clandestinidad nos mandó a decir que esa frase había sido producto de una exaltación emocional, pero entonces, ¿por qué lo había dicho en New Jersey a comienzos de noviembre de 1972?

La reunión de New Jersey tuvo lugar en la casa No. 563 de la avenida Jersey esquina a la calle No. 2, el sábado 11 de noviembre después de las 7 de la noche. En esa reunión el dirigente perredeísta Pedro Koury le preguntó al Dr. Peña Gómez si Caamaño estaba vivo, a lo que Peña respondió con estas palabras: “El coronel Caamaño está vivo y es una reserva para la revolución que encabezará el PRD”; y a seguidas dijo estas otras: “En febrero sonará la metralla y ustedes tendrán un gran papel que jugar en esa revolución. Allá se necesitará dinero, mucho dinero y hasta sangre”. Algunos de los presentes se ofrecieron como voluntarios para venir a combatir a esa revolución que se anunciaba con tres meses de anticipación, y Peña les dijo: “Por ahora no necesitamos gente. Tenemos de más”.

¿Cómo y por qué sabía Peña Gómez que en el país habría un movimiento revolucionario en el mes de febrero? ¿Cómo y por qué sabía que el PRD iba a encabezar una revolución y que Caamaño era la reserva de esa revolución?

A la luz de lo que estamos diciendo se aclaran como a un sol de mediodía las palabras que Hamlet Herman escribió en el mes de mayo de 1973, mientras se hallaba detenido en San Isidro, que fueron las siguientes:

“En comentarios que nos hacía el coronel Caamaño nos manifestaba su preocupación por los continuados galanteos que hacía Peña Gómez con los sectores “liberales” de los Estados Unidos… Caamaño temía por los compromisos que pudiera contraer Peña con éstos”, porque “no se quería ver comprometido ni con lo más mínimo con éstos, por “liberales” que fueran. Asimismo le preocupaba que donde se manifestara en su nombre fuera en el mismo corazón del imperialismo y no en el país que era donde hacía falta, vista la inminencia y la proximidad de nuestra acción”. Pero el párrafo más iluminador es éste: “La sensibilidad política” (de Caamaño) había sido lesionada en una de sus fibras más sensibles. No obstante éstos (es decir. Peña Gómez) eran aliados de los cuales él no podía prescindir y menos en esos momentos”.

Cuando Respondan

Esas palabras no pueden ser más claras y dicen de manera contundente que entre Caamaño y Peña Gómez había un compromiso, pero cuando se publicaron nos parecieron el colmo de la mala intención y así lo dijimos el 22 de mayo (1973) en una charla que sé transmitió por Radio Comercial. ¿Por qué hicimos ese juicio? Porque entonces no teníamos ni siquiera la idea de lo que el Dr. Peña Gómez había dicho en la reunión de New Jersey, y sin conocer la reunión de New Jersey no podíamos valorar correctamente lo que el Dr. Peña Gómez dijo el 20 de enero de 1973 al desmentir la muerte de Caamaño y lo que diría en Puerto-Plata seis días después, así como tampoco podíamos darnos cuenta de qué razones lo llevaron a salir de buenas a primeras diciendo, sin haber consultado a la Comisión Permanente o a nosotros, que el coronel Caamaño era el jefe de la guerrilla que estaba en las lomas de Ocoa. Después nos diría en una nota que lo dijo porque lo había oído en Radio Habana, pero Radio Habana no dio nunca esa noticia, y cinco años más tarde daría otra versión; diría en el programa Primera Página: “… lo dije para desmentir a quienes decían que lo habían traído congelado desde Venezuela, porque entendía que el hecho de decir que el coronel Caamaño se encontraba aquí lo favorecía, porque ponía la simpatía del pueblo a su favor”.

Bien: En el programa Primera Página explicó por qué había dicho que quien comandaba la guerrilla de Caracoles era el jefe militar de la 1 Revolución de Abril, pero no explicó cómo y por qué lo sabía.

Sí, ¿cómo y por qué lo sabía si muy pocos | días antes había oído al Dr. Emilio Ludovino Fernández cuando nos daba, en presencia suya, un mensaje que nos enviaba Caamaño, en el cual nos ofrecía su apoyo pleno a la política que seguíamos en el PRD, que era total y claramente j opuesta a una acción guerrillera? .

El conocimiento que tenía Peña Gómez, desde principios de noviembre de 1972, de lo que; iba a suceder en el país para el mes de febrero de j 1973; su conocimiento de que el 20 de enero de ¡ ese año Caamaño estaba vivo; el temor que tenía Caamaño de verse comprometido con los liberales de Washington por actuaciones de Peña Gómez; la herida que Caamaño había recibido en su sensibilidad revolucionaria por la actitud que Peña Gómez mantenía ante esos liberales norteamericanos; la necesidad que tenía Peña Gómez de colaborar en los planes del coronel Caamaño diciendo que quien dirigía la guerrilla de Ocoa era él y que lo decía porque así “ponía la simpatía del pueblo a su favor”; todo eso, ¿cómo se explica? .

Nosotros tenemos la explicación, y la daremos cuando Peña Gómez o Majluta o un tercero o todos juntos respondan a los artículos de esta serie.