Bosch: Respondiéndole a El Caribe (2)

  • 16 noviembre 1977

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 16 de noviembre de 1977
Página 4.-

A los que hayan empezado a leer VANGUARDIA del Pueblo después del 10 de agosto del año pasado les sorprenderá que este artículo esté señalado con el número 2 porque no saben que en esa fecha salió el número 51 de nuestro periódico y en él se publicó la primera parte de lo que estamos diciendo hoy.

¿Por qué ha habido que esperar tanto tiempo para que saliera en VANGUARDIA la parte 2 de aquel artículo?

Porque cuando se trata del dueño y director de El Caribe debe estarse siempre en guardia. Hay personas que son como el mosquito, que si no está chupando sangre está zumbando cerca de las orejas, y por mucho que se le espante vuelve hacia su víctima con la impertinencia propia de los insectos, que actúan porque necesitan llenar sus necesidades más elementales, no porque sepan lo que hacen, y donde hay mosquitos debe tenerse siempre a mano la bomba de flit, así hayan pasado años desde que picaron la última vez.

Hace tiempo que nosotros decidimos cortar a navaja nuestras relaciones con El Caribe porque su dueño es intratable en la misma medida en que lo es un mosquito. El mosquito no aprende nunca nada; no importa los ruidosos manotazos que uno le tire, pasado cierto tiempo volverá al ataque. El mosquito no se da cuenta de a quién pica o a quién molesta; no reconoce personas ni jerarquías, y su propia naturaleza de insecto le exige dejarse llevar de sus instintos, y fundamentalmente del que le reclama comida y compañera para multiplicar su especie, que en fin de cuenta es uno solo, el instinto de la conservación. Así, el dueño de El Caribe ha dedicado su vida sólo a hacer millones y el pueblo dominicano que le ha ayudado a acumular esos millones no ha recibido de él nunca el menor servicio; en cambio aquí hay hombres, y nosotros estamos entre ellos, que han hecho lo contrario, pero el señor propietario de El Caribe no se ha dado cuenta de que esos hombres pertenecen a una categoría que él no alcanza y hace cuánto está a su alcance para mancharlos con su baba de millonario, tal como lo hace el mosquito cuando coloca su baba sobre el punto de la piel humana que va a taladrar para extraer sangre.

El dueño de El Caribe es de los que piensan que acumular millones es un mérito que coloca a quien los reúne en un sitio aparte, en una especie de montaña sagrada desde la cual puede lanzar los rayos de su soberbia contra los mortales que no tienen cuentas bancarias, y no alcanza a darse cuenta de que en el mundo de los propietarios afortunados hay muchos gánsteres que disponen de más dinero que él sin que esa circunstancia haya cambiado su condición de bandoleros, lo que indica que hacer dinero no es precisamente un mérito que pueda sobreponerse a los valores morales. Puede ser una habilidad, pero no va mucho más allá de eso. También el mosquito es hábil; es habilísimo, puesto que puede chuparle la sangre a un mortal con tanta facilidad como lo haría un médico armado de un juego de jeringuilla y aguja y ayudado por una dosis de anestesia perfectamente medida, y que se sepa, nadie admira al mosquito por su habilidad de chupa- sangre.

Desmontemos El Mosquito

Ahora bien, el sujeto que ha provocado este artículo y los que le seguirán es osado y a la vez torpe puesto que no toma en cuenta ciertas cosas que sabe mejor que nadie; una es que nosotros tenemos a nuestra disposición las páginas de VANGUARDIA del Pueblo, que son leídas por lo menos por algo más del doble de los que leen El Caribe; otra es que si hasta hoy no hemos querido descender al ataque personal, que es el terreno donde él actúa, no se debe a que no sepamos hacer lo que él hace, puesto que en el oficio de escribir no hay nada más fácil que eso, y en esta ocasión se lo vamos a demostrar.

Pero desmontemos al sujeto parte por parte, como debe hacerse siempre que se estudie un caso, sea un acontecimiento, sea un concepto, sea un mosquito.

El sujeto de quien estamos ocupándonos tiene el habita de publicar cadenas de mentiras presentándolas con la firma de éste o aquel redactor sin darse cuenta de que todo el mundo sabe que es él y nadie más quien determina cuándo, cómo y dónde puede publicarse una información en El Caribe y no le importa que esa información esté plagada de mentiras porque él cree que tiene una autoridad superior a la de todos los dominicanos, nada menos que una autoridad que le ha delegado la Constitución de la República para dar las noticias que él y sólo él califica como buenas y legítimas; y montado a caballo sobre una idea tan absurda y tan estúpida como ésa dice que “sería inútil tratar de obtener que el señor Bosch respete el principio constitucional dominicano que garantiza el libre acceso a las fuentes de información”.

El libre acceso a las fuentes de información” es para ese dichoso propietario el derecho a injuriar, mentir, actuar sin ninguna responsabilidad como hombre, como empresario y como ciudadano, y ahora vamos a demostrar de manera objetiva que es mentiroso.

El Mentiroso

El Caribe publicó en su edición del viernes 11 de este mes un cuadro a dos columnas en la parte inferior izquierda de su primera página cuyo título era éste: “Miembros PLD y PRD Sostienen Pedrea; Incidente Alarma el Barrio Capo-tillo”; y en su edición del día siguiente, en un cuadro similar al anterior, dice que “El origen de la nueva disputa del señor Bosch con El Caribe fue la publicación, en nuestra edición de ayer, de un informe policial según e! cual militantes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y seguidores del señor Bosch se enfrascaron en una lucha a pedradas en un barrio de esta capital”; y a seguidas agrega: “La misma versión fue publicada por cinco de los seis periódicos de Santo Domingo…”.

Pues bien, en tan pocas palabras el feliz propietario de El Caribe dijo varias mentiras, y la primera la dijo en el título mismo del primer cuadro, porque no es verdad que el incidente a que se refiere ese título alarmara al barrio Capotillo y no es verdad que esas palabras fueran dichas por él informe policial del cual sacó el dueño y director de El Caribe la información; pero hay algo más grave todavía: que lo que dijo el informe de la Policía es falso de arriba abajo y ningún periódico serio tiene derecho a usar un informe falso, así haya sido elaborado por la Policía o por quien sea, para montar sobre él un aparato de desprestigio político o personal. Para sostener que eso es o puede ser legítimo, serio y honorable se necesita carecer de seriedad e ignorar en qué consiste la honorabilidad. Además, es mentira también que la misma versión que publicó El Caribe “fue publicado por cinco de los seis periódicos de Santo Domingo”. La versión de El Caribe es única, y vamos a demostrarlo; y es única no sólo porque no se parece ni siquiera a la del informe policial sino porque El Caribe la falseó más aún adornándola con detalles inventados por su director y propietario a fin de poder manipularla, presentarla como verdadera y publicarla en primera página, y de paso debemos decir que fue el único que la publicó en lugar destacado porque como manipulador hábil (y habilidad no quiere decir inteligencia) sabe que lo que se publica en primera página, sobre todo en un periódico tan vacío de sustancia como es El Caribe, es leído por más personas que lo que se publica en páginas interiores.

Y Ahora, Comparemos

Y ahora pasemos a comparar la versión policial y la de El Caribe.

El informe de la Policía, entregado a los periódicos por la Dirección de Información y Relaciones Públicas de la PN, dice así:

“Siendo las 22.00 del día 9—11—77, informó el Capitán Gregorio Cuesta Tejeda, P.N., Comité. Destacamento P.N., Simón Bolívar, que a las 16.10 de hoy, (en) momentos (en) que un grupo de unas 50 personas aproximadamente, recorrían las calles San Martín de Porres, del barrio Simón Bolívar, la Isabela y El Sol, del barrio Capotillo, acompañando al máximo líder del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), profesor Juan Bosch, al llegar frente al Sub—Comité del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ubicado en la calle El Sol No. 46, del barrio Capotillo, que liderea el Dr. José Francisco Peña Gómez, se originó un intercambio de piedras entre ambos grupos políticos, no ocasionando daños personales ni materiales. Del caso quedó apoderado el Comité. Destacamento P.N. arriba indicado”.

Y lo que publicó El Caribe, ampliado y manipulado, dice todo lo que sigue, agregado por su director al informe policial:

1°, en el título: “Incidente Alarma el Barrio Capotillo”; 2o, afirma que la Policía “informó que el incidente ocurrió a las 10 de la mañana luego que ambos grupos terminaron un acto que celebraban en el sector”; 3o, que “el grupo que acompañaba al presidente del PLD, señor Juan Bosch, hizo un recorrido después del acto por las calles Simón Bolívar, La Isabela y El Sol del barrio Capotillo”; 4°, que “Según la versión de la Policía el acto del PLD coincidió con una actividad política que realizaban dirigentes y miembros del PRD”; 5°, que “cuando ambos grupos terminaron sus actividades salieron a la calle y sostuvieron una pedrea en la que ninguna persona resultó lesionada”; 6°, que “El informe de la Policía señala que ambos grupos estaban formados por alrededor de 90 personas y agregó que el incidente no tomó mayores proporciones por la intervención de agentes policiales que lograron dispersarlos”; 7o, que “Durante la pelea muchas personas que se encontraban por los alrededores tuvieron que refugiarse en casas del vecindario”; 8°, que “Residentes de la calle El Sol, donde se originó la pedrea, tuvieron que cerrar las puertas de sus viviendas. Algunas de las piedras golpearon ventanas y otras cayeron en los tejados sin causar daños de consideración”; 9o, “El incidente… mantuvo en tensión a los residentes del sector, según el informe de la oficina de relaciones públicas de la Policía”; y por último, “Los agentes procedieron después a retirar de las calles las piedras y desperdicios que obstaculizaban el tránsito por él sector”.

He aquí un récord de mentiras que difícilmente haya alcanzado en el mundo otro periódico.