Compañero Bosch habla sobre la Quinta Reunión del Comité Central*

  • 01 diciembre 1974

Artículos del Prof. Juan Bosch
Escrito en la Obras completa de J.B
Del 01 al 15 de diciembre de 1974 (1)
Paginas desde 73 hasta 85.-

—Vanguardia del Pueblo (VdP): Compañero presidente, en la reunión del Comité Central del PLD que tuvo lugar el 23 de noviembre, creo que fue sábado, usted habló de problemas que son de mucha importancia para el Partido y para el Pueblo. Sabemos que la intervención suya fue improvisada, pero sabemos también que se tomó acta de todo lo que se dijo en esa reunión, que me parece que fue la Quinta Ordinaria, ¿o fue la Cuarta Ordinaria? Bueno, la que haya sido. Lo que tiene importancia ahora es que usted le diga al Partido, a través de Vanguardia del Pueblo, lo mismo que dijo en esa reunión.

—Juan Bosch (JB): Sí, como no. Efectivamente, la reunión fue la Quinta Ordinaria, y efectivamente, lo que dije se grabó y además figura en el acta de la reunión, de manera que con esas notas me resulta fácil, y hasta muy fácil, decir lo mismo o casi lo mismo que dije en esa reunión del Comité Central del Partido. Si en algún momento hago un cambio en las palabras que usé ese día, que fue, como dijiste, el sábado 23 de noviembre, lo haría para que mi pensamiento, o mejor dicho, lo que quise decir en esa oportunidad fuera mejor entendido por los compañeros, simpatizantes y amigos que leen nuestro periódico.

* Vanguardia del Pueblo, Año I, N° 9, Santo Domingo, Órgano del PLD, 1-15 de diciembre de 1974, pp.4-5.

Empezando por el principio, como era costumbre decir en nuestro país hace años, comencé refiriéndome al hecho de que el primer punto de la agenda de la reunión era el análisis de la situación política nacional, y lo que dije sobre ese primer punto fue que más que un análisis, en estos momentos lo que requiere la situación política nacional es una exposición breve porque los hechos, que hablan más que todas las palabras juntas, están demostrándole al Pueblo que lo más importante que está sucediendo todos los días en el orden político nacional es que el Dr. Balaguer continúa con su plan de seguir reeligiéndose mientras le quede vida, y dije que eso es tan evidente que en los últimos tiempos (pero desde antes del 16 de agosto) lo único que ha estado haciendo el Dr. Balaguer ha sido actividad reeleccionista; inaugurar obras y obritas, inaugurar hasta campeonatos de golf (función que no es propia de un jefe de Estado), repartir dinero entre los campesinos que están enrolados en la llamada reforma agraria, que de acuerdo con los datos que aparecieron ese mismo día 23 de noviembre en el periódico El Sol es una reformita que no avanza porque el propio director del Instituto Agrario declaró que se habían distribuido “alrededor de 200 mil tareas”, incluyendo en ellas las tierras de arroz, y los dominicanos sabemos que la palabra alrededor significa “menos de”, pero no en el sentido de “algo menos de” o de “un poco menos de” sino en un sentido más amplio; y por cierto tampoco es función de un jefe de Estado ir de aquí para allá repartiendo cheques entre campesinos. Esa es una actividad politiquera de muy baja categoría para un jefe de Estado y aprovecho esta ocasión para decir una cosa que no dije en la reunión de nuestro Comité Central, y es que el Palacio Nacional, el lugar donde tiene su asiento el gobierno de un país que se supone que debería hacerse respetar entre las naciones, no puede convertirse, como ha sucedido aquí, en un lugar de exhibición de modas. El señor Oscar de la Renta es un negociante, un hombre que se dedica a ganar dinero exhibiendo modas, y lo natural sería que ese señor y cualquier otro negociante hicieran sus negocios en un local comercial, no en el Palacio Nacional. Fuera de la República Dominicana no hay un solo país del mundo donde el Palacio Nacional quede rebajado a la categoría de local comercial, y eso tenemos que agradecérselo los dominicanos a la falta de conciencia que tiene el Dr. Balaguer de lo que es un Estado y de lo que son los símbolos del Estado, entre los cuales se halla, naturalmente, el sitio donde trabajan o viven las personas que lo representan. El Dr. Balaguer nos rebaja a todos los dominicanos a límites insultantes cuando pone a unas profesionales del modelado de ropas que ni siquiera hablan o saben hablar el español a desfilar en el Palacio Nacional mostrando trajes que han sido hechos fuera del país por operarias extranjeras, con telas extranjeras, hilos extranjeros, botones extranjeros, y traídas aquí en aviones extranjeros. ¿Quién es garante de la conducta de esas profesionales, que lo mismo pueden ser mujeres de vidas muy honestas que todo lo contrario?

Pero vamos a seguir con la carrera reeleccionista del Dr. Balaguer. Ahí tenemos el caso de la Cruzada del Amor que está invitando desde el Palacio Nacional, utilizando para ello a funcionarios oficiales y papel oficial, a una cena para recaudar fondos a razón de mil pesos por invitado, es decir, por cubierto o por el servicio de comida, cosa que ni siquiera se hace en los Estados Unidos en las campañas electorales cuando a esas comidas va el presidente del país, porque en los Estados Unidos se hacen esas comidas para recaudar fondos electorales, o mejor dicho, fondos para las elecciones, pero a razón de 100 pesos por cubierto y aquí se piden mil y además se recomienda muy especialmente que en la cena estará presente el Dr. Balaguer, que es como si se dijera que el Dr. Balaguer va a tomar en cuenta al que vaya, pero también al que no vaya, y eso es al mismo tiempo que una oferta encubierta de premios con favores oficiales al que vaya, una amenaza también encubierta de persecución oficial, negándole premios, al que no vaya. Y esto que acabo de decir no es una calumnia. Aquí todo el mundo sabe que si el Dr. Balaguer ni siquiera ha respondido a la solicitud de una entrevista que le han hecho el rector de la Universidad Autónoma y varios de sus altos funcionarios, es debido a que considera que esa Universidad y sus funcionarios son enemigos suyos porque no hacen declaraciones apoyando su cacareada reforma agraria o no lo felicitan cada vez que se reelige o cada vez que hace una declaración o lanza al país una de esas proposiciones de leyes que ciertos partidos dizque revolucionarios apoyan con tanto entusiasmo.

La política nacional se resume por el momento en esa campaña reeleccionista diaria e incansable del Dr. Balaguer, reforzada ahora por una sarta de declaraciones hechas por la Embajada norteamericana a favor del generoso amigo de Oscar de la Renta y de la Gulf and Western, una campaña enfática que no parece tener ni pies ni cabeza porque todos hemos estado leyendo en estos mismos días en el periódico El Caribe otro tipo de declaraciones, declaraciones que dicen todo lo contrario hechas por todos los organismos internacionales que están representados en este país. Esos organismos han desmentido de manera muy clara lo que ha dicho la Embajada de los Estados Unidos a favor de la política económica del gobierno balaguerista, y naturalmente, consideramos que todos esos organismos tienen más autoridad técnica sobre los asuntos económicos que la Embajada de los Estados Unidos.

Hay un hecho que viene a confirmar la opinión de que aquí se está pensando y actuando sólo en términos de reelección del Dr. Balaguer, y es la especie de carrera de caballos a que se han lanzado partidos como el PRD, el PRSC y el PCD para disputarse el premio del que le da más apoyo a lo que dice y hace el Dr. Balaguer. Cada uno de ellos quiere ser el escogido como el más apoyador de la política balaguerista; uno de ellos se ha ofrecido para servir de intermediario entre Balaguer y cualquier gobierno socialista; otro, después de haber ido a los Estados Unidos a buscar el apoyo de los supuestos liberales de Washington declaró que el tal partido no puede seguir abajo (no puede ser abajista más tiempo) y que se hace necesario conseguir el respaldo de las Fuerzas Armadas Dominicanas para ir al poder, es decir, que el viaje a Washington, la mención de los militares dominicanos y la declaración de que hay que acabar con lo que aquí se llama “abajismo”, todas esas actividades y palabras puestas en orden, sumadas o cosidas como se cosen los retazos, dan el siguiente resultado: hay que conseguir que Balaguer nos abra un hueco en su gobierno, y para lograr eso tenemos que declararnos anti-oligarcas y anti-feudales (lo de anti-feudales es un disparate ideológico, porque aquí no hay ni hubo nunca feudalismo, pero en los oídos de Balaguer eso suena como anti-ganaderos o anti-terratenientes), y decir como el poeta: “Volveremos a ser lo que ayer fuimos; tú la que siempre espera, yo el áspero que pasa por la calle”, con una ligera diferencia: que quienes esperan que les tiren alguito del poder son ellos y el áspero que se niega a compartir con nadie lo que tiene es Joaquín Balaguer.

La política nacional es, pues, la reelección de Balaguer en marcha, acompañada de las diferentes musiquitas de ciertas orquestas criollas o semi-criollas, y esto último, lo de las musiquitas, es lo que le da un poquito, un chin de atractivo a los planes reeleccionistas de Balaguer. Por ejemplo, el PCD habla y repica acerca de la “rebelión campesina”, del hecho fenomenal y nunca visto del “despertar campesino”, sabiendo, tanto como nosotros y como cualquier dominicano que no se chupe el dedo, que con la única excepción del caso de doña Tingó, que era un caso muy particular y que venía de muchos años atrás, los campesinos que ocupan tierras de latifundistas son mandados a hacer esa ocupación, a veces por el MAR, a veces por funcionarios y también, como dijo por televisión un líder campesino que citó como presente en la conversación al general Mélido Marte, nada menos que por el propio Dr. Balaguer; y también todo el mundo en este país sabe que los campesinos que siguen esas instrucciones y creen que es verdad que ellos pueden retener las tierras que ocupan y siguen en ellas cinco minutos después de que les ordenan salir de ellas, van presos y muy mal presos, y a muchos se les aplican las mismas torturas que se les aplican a los peores enemigos del régimen; de manera que hablar de ese “poderoso movimiento de rebelión campesina” es engañar al pueblo, y engañarlo a conciencia porque en este país todo el mundo sabe la verdad de lo que está pasando. Lo que sucede es que en algunos casos hay que ir muy lejos a justificar los errores políticos que se han cometido, y para defender esos errores se hacen expedientes muy voluminosos, con muchos papeles escritos en los periódicos, porque lo mismo aquí que en otros países tienen su importancia relativa aquello de “papelitos jablan”. Digamos, de paso, que doña Tingó fue asesinada y hasta ahora no se ha oído una sola persona en el gobierno “agrarista” del Dr. Balaguer levantar la voz ni a un pie de altura para acusar al verdadero responsable de esa muerte, que es el terrateniente que se quedó con las tierras donde doña Tingó y sus antepasados y sus hijos y sus nietos han estado viviendo y produciendo desde hace más de medio siglo. En un país donde pasan cosas así, donde se asesina a doña Tingó, la humilde, la combativa, la auténtica campesina de machete en la mano y frente quemada por el sol, no puede seguir hablándose de reforma agraria para justificar alianzas con un gobierno que no tiene la menor sensibilidad social, política, patriótica, histórica o de otra índole y que tiene el deliberado propósito de reelegirse una vez más, y está dedicado a hacer política reeleccionista a tres años y medio de distancia de las elecciones cercanas.

En pocas palabras, que la tal reforma agraria del Dr. Balaguer, así como ese amor que él ha declarado que le ha tenido siempre al campesino y nadie le conoció antes de ahora, y el agrarismo revolucionario de ciertos partidos; todo eso, compañero, es el papel bonito con que se envuelve una mercancía podrida, es decir, la campaña reeleccionista del Dr. Balaguer, que sigue en sus trece como si estuviéramos en plena etapa electoral. Como ves, el panorama político nacional no puede ser ni más pobre ni más pequeño; está a la altura de los peñitos, los delgaditos y los marxisitos, que viene siendo la misma altura de los balagueristos. Lo que parece ese panorama político nacional es una escuelita maternal de barrio pobre, en la que la maestra (la pobre república que se muere de hambre) se pasa el día viendo y oyendo las tonterías que hacen y dicen los nenitos, y éstos, desde luego, se entretienen mucho, pero no aprenden ni jota.

—VdP: Compañero Juan, pero usted habló en esa Quinta Reunión Ordinaria del Comité Central de otras cosas. Por ejemplo, usted estuvo explicando en ella que había diferencias entre la situación política nacional y la situación general del país, y eso parece a simple vista un poco confuso, porque la gente piensa que en todos casos la situación política de un país es un reflejo de su situación general.

¿Cómo puede usted explicarnos eso que dijo sobre la situación política y la situación general?

—JB: Pues con mucha facilidad y por lo tanto con pocas palabras: No es verdad que la situación política de un país que se halla dividido en clases, como el nuestro (aunque tenga un pobre desarrollo clasista) refleja la situación general; lo que refleja es la situación de la clase dirigente o dominante, y cuando en ese país (y ese es el caso de la República Dominicana) lo que gobierna no es una clase porque no hay suficiente desarrollo clasista para que gobierne una clase, sino que lo que gobierna es un grupo o es un hombre rodeado por unos cuantos seguidores personales, entonces lo que refleja la situación política es lo que está pasando dentro de ese grupo o dentro del pequeño conglomerado formado por ese hombre y sus seguidores personales. Lo que está pasando aquí en el panorama político es lo último, pero agregándole lo que dije hace un rato de los partidos dizque revolucionarios que le andan haciendo la ronda al Dr. Balaguer para ver qué les toca del maíz que el Doctor le echa al gallo colorao.

¿Cree que he respondido a tu pregunta o necesitas una ampliación de lo que acabo de decir?

—VdP: No profesor, ninguna ampliación. La verdad es que respondió explicando más de lo que yo esperaba. Efectivamente, usted tiene razón cuando nos dice a cada rato que veamos todos los problemas políticos desde el punto de vista clasista, y que si no lo hacemos así nunca entenderemos lo que está pasando. Yo le hice la pregunta que acaba usted de responder porque estaba confundido, y lo que me tenía confundido era que estaba viendo el problema en conjunto, el problema de todas las clases juntas, pero usted tiene razón porque al colocar el problema, digamos sobre una mesa, y descomponerlo en clases, se ve claro que una cosa es la situación política y otra es la situación general. Y ahora, háblenos de lo general, porque usted se refirió a ella en esa reunión del Comité Central de nuestro Partido.

—JB: Como no; voy a hablar de ella. Es más tengo aquí, a la mano, precisamente una transcripción que hizo la compañera Socorro de lo que dije sobre la situación general del país, y al consultar esta transcripción veo que comencé ese punto diciendo que en el Gobierno no hay nadie, y menos que nadie el Dr. Balaguer, que se dé cuenta de la situación en que nos hallamos.

Mis palabras fueron éstas: “El Dr. Balaguer acaba de declarar hace dos días que el país ha entrado en inflación debido al alto precio del petróleo, que si no fuera por el aumento del precio del petróleo aquí no habría inflación, como si aquí no hubiera habido inflación durante todos los años de gobierno del Dr. Balaguer, como si no estuviéramos viviendo en medio de un proceso inflacionario que no ha cedido terreno en todos estos años y como si la República Dominicana no fuera parte de un mundo que está convulsionado por una crisis tremenda”.

Inmediatamente después de haber dicho eso expliqué que la crisis no es sólo económica y seguí diciendo esto:

“La gente está pensando en término de crisis económica, y sucede que la crisis económica, es una de las manifestaciones de la crisis histórica que está atravesando el mundo. Hay una crisis moral, hay hasta una crisis de capacitación intelectual en todo lo que se refiere a las Ciencias Sociales (no hablo de las ciencias físicas y naturales , que dado el grado de adelanto y de progreso en que está el mundo siguen avanzando por sí mismas); no me refiero a las ciencias físicas y naturales sino a un atraso evidente en las ciencias sociales, cosa que puede comprobar cualquiera leyendo las declaraciones de los economistas premiados, laureados hasta con el Premio Nobel de Economía; y uno ve a esos señores achacando la situación económica, es decir, la situación de inflación mundial al aumento del precio del petróleo, lo cual es una demostración de ignorancia inconcebible porque el estudio del fenómeno inflacionario demuestra hasta la saciedad que es al revés, que el petróleo ha subido de precio como consecuencia del proceso inflacionario en que está envuelto el mundo capitalista desde el año 1940”.

—VdP: Profesor, eso mismo lo había dicho usted en las tres conferencias sobre la crisis económica mundial que dio en los últimos días de octubre y el primero de noviembre, y la pregunta que le hice hace poco se refería no a eso sino a la situación general del país.

—JB: Sí, pero lo que sucede es que la situación general del país no puede explicarse sin tener en cuenta la situación del mundo capitalista, y por eso, porque en el gobierno dominicano no hay quién relacione una cosa con la otra (empezando por el Dr. Balaguer, que dijo que aquí tenemos inflación porque el petróleo aumentó de precio, sin alcanzar siquiera a comprender por qué aumentó el petróleo de precio y por qué hay aquí inflación, a pesar de que en el mes de abril de 1964 él mismo había escrito en El Caribe que “el mayor foco de inquietud social que existe hoy en el país es el alto costo de la vida”), por eso dije que aquí no hay nadie, empezando por el Dr. Balaguer, que se dé cuenta de la situación en que nos hallamos, porque el que no sepa lo que está pasando en el mundo no sabe lo que está pasando en la República Dominicana. ¿Por qué? Porque ya no hay una economía dominicana; hay una economía capitalista mundial, y lo que pase en esa economía capitalista mundial es lo que pasará aquí. Es más, si según el Dr. Balaguer en este país hay inflación porque el precio del petróleo subió en octubre del año pasado, ahora debería haber lo contrario de la inflación, que es la deflación, debido a que el azúcar ha subido varias veces más que el petróleo, pero eso no lo toman en cuenta ni el Dr. Balaguer ni todos los genios que tenemos en la ciencia de la Economía.

La crisis en que nos hallamos no está empezando ahora, como dijo el Dr. Balaguer. El Dr. Balaguer dijo que ahora hay aquí una crisis y que se debe, entre varias causas, al afán de lucro de los intermediarios, pero hace diez años y medio dijo que “el organismo creado para controlar los precios no puede hacer milagros”, y agregó: “La tendencia de los precios a subir se mantendrá necesariamente mientras no desaparezcan las causas que han dado lugar a la espiral inflacionaria a que se halla sometida desde hace casi dos años la economía dominicana”. Como vez, en el 1964 el Dr. Balaguer decía cosas un poco más avanzadas que las que dice en el 1974, lo cual no quiere decir que lo que decía en 1964 fuera una verdad científica, pero por lo menos era menos atrasado que lo que dice ahora. Y lo que dice ahora demuestra que en el Gobierno nadie está dándose cuenta de lo que pasa en el mundo.

En realidad, parece que estamos viviendo en los tiempos de las cuevas, en la época de las cavernas. Un economista dominicano ha llegado a decir que la inflación nacional se debe al exceso de gasto público y olvidó decir que aquí no ha habido exceso de gasto público sino gasto público sin plan, sin sentido, a la loca. Esa falta de conciencia para situarnos en medio de la realidad tiene que llevarnos, necesariamente, a decir lo que dije en la Quinta Reunión del Comité Central del Partido; que no podemos hablar de una situación política nacional porque nuestra política no es diferente de la de una colonia, y por cierto una colonia atrasada. Lo que tenemos en el país es un gobierno y una serie de partidos arrastrados por concepciones atrasadas, y nuestra situación política es la de un país dependiente que a su vez se haya cogido en medio de la crisis general del mundo, y nada más. La falta de desarrollo capitalista en este país produjo una falta de desarrollo clasista, y debido a esa falta de desarrollo clasista no tenemos gente que pueda ver el problema mundial desde el punto de vista de su propia clase; o lo que es lo mismo, aquí no hay capitalistas que vean la crisis tal como es ni tenemos obreros que vean la crisis en su verdadero aspecto, que es el de una crisis histórica.

VdP: Bueno, ése fue el punto central de su discurso en la Quinta Reunión Ordinaria del Partido.

—JB: No; no fue el punto central. Fue el punto culminante de la explicación de la crisis, pero el punto central fue otro. Lo que dije de la crisis es que se trata de una ruptura histórica, que no está empezando ahora como dijo el Dr. Balaguer, porque comenzó hace más de medio siglo. Lo que el Dr. Balaguer y la gran mayoría de los grandes jefes y economistas yanquis creen que una crisis económica es simple manifestación económica de una crisis histórica profunda, porque la humanidad está pariendo un nuevo modo de producción, una nueva manera de vivir, una nueva sociedad, y ese parto empezó hace casi 60 años, al darse la primera revolución socialista de la Historia. ¿Por qué olvidamos eso? ¿Por qué olvidamos que hay casi 800 millones de asiáticos y más de 200 millones de rusos y mucho más de un millón de europeos viviendo bajo el sistema socialista? ¿Por qué olvidamos la existencia de Cuba, que está aquí, al lado nuestro? ¿Qué quieren decir esos números? ¿No significan con toda claridad que el mundo se halla en medio de una revolución tremenda, de una profundidad nunca vista antes, y que esa revolución tenía que afectar, y está afectando, todas las formas de vida del capitalismo, empezando desde luego por los aspectos económicos?

Lo que hay aquí, en este país, es una incapacidad aplastante para darnos cuenta de lo que está sucediéndole a la humanidad; y hago mal al decir que eso pasa aquí, porque por ejemplo la revista Newsweek acaba de anunciar, y podemos leerlo en la prensa dominicana de hoy, que en los círculos de poder de los Estados Unidos está diciéndose que la única posibilidad de solucionar el problema económico mundial es hacer una guerra en el Oriente Medio para ocupar los países que producen petróleo, supongo, desde luego, que para llevar el precio del petróleo al nivel que tenía hace un año. Así, pues, en los Estados Unidos se está pensando igual que aquí, que la crisis mundial es únicamente económica y se debe al aumento de precio del petróleo, y se han olvidado de que el petróleo apenas comenzaba a ser usado cuando murió Marx, y se han olvidado de Engels y de Lenin y de la Revolución Rusa y la China y la Cubana. Y yo pregunto: ¿Qué tienen que ver el aumento del precio del petróleo en un proceso revolucionario mundial que comenzó cuando todavía ni siquiera se sabía en Libia y Argelia y el Kuwait que en esos países había petróleo?

El petróleo subió de precio hace un año y esa revolución mundial empezó hace 57 años. Y ahí está la explicación de la crisis, en esa revolución que no van a poder detener ni los yanquis ni sus sirvientes porque es un proceso histórico, no una invención de nadie.

—VdP: Profesor, pero creo que ya hemos ocupado el espacio que podemos usar en Vanguardia del Pueblo y usted todavía no ha dicho todo lo que dijo en la Quinta Reunión Ordinaria del Comité Central, y usted va a salir para Europa sin que se publique todo lo que dijo, que es de gran interés para nuestros compañeros y simpatizantes y amigos.

—JB: No importa. Vuelve mañana con tu grabadora y dejaremos hecha la próxima entrevista, es decir, la que deberá salir para el último número de diciembre de este año, y tal vez también la del primer número de enero del año que viene, porque según puedo notar viendo las notas todavía hay muchas cosas de las que dije en esa Quinta Reunión Ordinaria que no han sido ni siquiera mencionadas en esta entrevista.

Así es que hasta mañana.

—VdP: Hasta mañana entonces, compañero presidente.