En 1982 Bosch advirtió el Peligro de las Negociaciones con el FMI

  • 11 noviembre 2016

Vanguardia del Pueblo

Miércoles 9 de mayo de 1984.-

El 23 de julio de 1982, respondiendo a preguntas de un periodista de El Nuevo Diario, el profesor Juan Bosch dijo que llegar a acuerdos con el Fondo Monetario Internacional era una manera de renunciar a la soberanía monetaria nacional y que eso será acabar de hundirnos.

Reproducimos a continuación las preguntas y respuestas de esa entrevista hecha hace cerca de dos años.

P. — Profesor Bosch, queremos saber que piensa la dirección del PLD de la posibilidad de que el Fondo Monetario le conceda al país un préstamo de los denominados STANB—BY y que nos diga si ese préstamo es necesario para salir de la crisis en que se halla la economía nacional.

R: Negociar un préstamo de ese tipo, y nada menos que de 300 o 400 millones de dólares, con una institución como el Fondo Monetario Internacional, equivale a renunciar a la soberanía del Estado dominicano en materia monetaria, y como la moneda propia es un aspecto vital de la soberanía de cualquier Estado, con esa renuncia pasaríamos a acentuar la situación de dependencia económica que nos agobia, gracias a la cual somos, de hecho, una colonia norteamericana.

En cuento a si ese préstamo es necesario para salir de la crisis en que se halla el país debo decir que ningún préstamo, por cuantioso que sea, puede sacarnos de la crisis. Para hacerle frente a esta crisis se necesita un plan de acción, un programa, y fuera del PLD, aquí nadie ha pensado en elaborar ese plan; es más, nadie le ha puesto oídos a lo que acerca de ese problema ha estado diciendo el PLD desde hace más de tres años.

P. — ¿Por qué cree Ud. que recibir un préstamo del Fondo Monetario Internacional equivaldría a renunciar a nuestra soberanía en asuntos monetarios?

R: Porque el Fondo Monetario es en esencia un órgano de las grandes firmas transnacionales financieras que a través suyo ejercen el monopolio del dinero en el mundo capitalista, y el dinero es una mercancía muy solicitada porque ninguna otra deja tantos beneficios como lo demuestra la rapidez con que los bancos acumulan fortunas de millones y millones. Si nosotros caemos en manos del Fondo Monetario Internacional, la política monetaria, y por tanto las actividades bancarias de nuestro país, pasara a ser dirigida por esa institución y no por el gobierno dominicano. Eso es lo que dice la experiencia de otros países que han negociado préstamos grandes con el Fondo. Es más, el Fondo nos pondrías condiciones limitantes de nuestra soberanía hasta en la elaboración de los presupuestos nacionales, y están soñando los que creen otra cosa.

P. — Algunos Estados socialistas han recibido el tipo de préstamo del Fondo Monetario Internacional que se le quiere pedir ahora aquí a esa institución. ¿No cree Ud. que la República Dominicana puede hacer lo que hacen los Estados socialistas?

R: De ninguna manera. En los Estados socialistas hay una concentración de poder público tan fuerte que ninguna medida de tipo internacional que se tome en cualquiera de ellos pone en peligro el ejercicio ilimitado dela soberanía nacional. En los países capitalistas el poder no está en el Estado sino en las clases que controlan el Estado, y en un país capitalista subdesarrollado como lo es la República Dominicana, esas clases son absolutamente dependientes de poderes no nacionales, entre los cuales se hallan en primera fila las grandes empresas financieras norteamericanas que monopolizan el mercado mundial del dinero.

Ahí está el caso de Polonia, que debe 23 mil millones de dólares a bancos capitalistas y debido a que la economía polaca está en crisis no puede pagar esa deuda, pero los gobiernos de los países en que funcionan esos bancos no pueden meterle miedo al gobierno polaco para obligarlo a pagar porque en Polonia no hay grupos de poder ligados a esos gobiernos, con lo cual quiero decir que el gobierno de Polonia no corre peligro de que alguna fuerza interna se ponga al servicio de los países a que pertenecen los bancos que le han prestado esos 23 mil millones de dólares.

P. — ¿Descarta Ud. la posibilidad de que un préstamo del Fondo Monetario Internacional pueda ser obtenido sin condiciones onerosas ni imposiciones de graves repercusiones socioeconómicas y políticas?

R: La descarto totalmente. Los reglamentos del Fondo impiden que pueda hacer prestamos del tipo STANB—BY, sobre todo si son grandes, como los haría el Banco Mundial o como los haría el Banco Interamericano de Desarrollo. El Fondo no puede competir con el Banco Mundial ni con el BID ni puede sentar un precedente peligroso para él, sobre todo si selo impiden sus propias leyes.

P. — ¿Qué alternativas concretas recomendaría Ud. en vez de acudir al Fondo Monetario Internacional? ¿Cómo obtener los recursos que demanda la crisis económica dominicana?

R: El PLD lo ha dicho numerosas veces, y en marzo de 1979, autorizado a hacerlo por el Comité Central del PLD, hale con el presidente Guzmán para decirle que la crisis económica de Estado Unidos estaba siendo exportada a la República Dominicana; que esa crisis no iba a ser corta ni cosa parecida, y que el país tenía que tomar medidas para evitar sus consecuencias o al menos para mitigarlas o suavizarlas. La primera medidas que le propuse fue renegociar la deuda externa del país y no cogerle dinero prestado ni a ningún Banco Comercial ni al Fondo Monetario aunque si podía hacerlo con el Banco Mundial y con el BID, que prestan a plazos largos, con intereses bajos y sin condiciones, salvo que exigen que cada préstamo tenga una contrapartidas en pesos dominicanos.

El PLD le propuso también al gobierno la celebración de una reunión en la que estuvieran representados todos los partidos, los patronos y los obreros, para discutir la elaboración de un plan económico nacional, esto es, un programa que le permitiera a país enfrentar la crisis que el PLD veía venir, y durante todo el año 1979 estuvimos de los sectores de la economía privada hacia la inevitabilidad de la crisis y de sus efectos en el país, y además propusimos medida para aumentar los ingresos de dólares, como fue por ejemplo la de que en vez de vender en Suiza el oro y la plata como materia prima, que esos metales fueran depositados en el Banco Central para que sirvieran como reserva del peso nacional y que una parte de ellos fueran dedicados a fabricar joyas que se vendieran en dólares tanto aquí como en otros países. Al usar una parte del oro y de la plata en hacer joyas, ese oro y esa plata podían venderse ocho, diez y hasta doce veces más caros, pero no se nos oyó.

Todo el mundo puso oídos sordos a lo que decía el PLD y ahora tenemos encima la crisis, una crisis mucho más seria de lo que se imagina la gente, y además llamada a prolongarse; una crisis de la que no vamos a salir comprometiendo el porvenir del país en negociaciones con el Fondo Monetario Internacional; bien al contrario, lo que puede pasarnos si nos ponemos en manos del Fondo es que acabemos de hundirnos.

SEMANA TRAGICA “MODELO DEMOCRATICO”

La Semana Trágica Dominicana ha dado la demostración más evidente de hasta donde son capaces de llevar los perredeístas en el poder lo que Ronald Reagan califico de “modelo democrático” en el hemisferio, es decir, que aquí han llamado concentración nacional.

Los contados dominicanos que disponen de los servicios internacionales de televisión por cable están hoy viendo los detalles de la matanza ordenada por el gobierno tal como los pasan en otros países de los cuales no pudieron informar varias emisoras y canales de televisión en el momento en que acontecían porque fueron clausurados por el gobierno.

Radio Popular, La Voz del Trópico y Teleinde fueron cerrados por el “modelo democrático” de que hablo Reagan no hace poco al reunirse con el jefe del Estado dominicano, y otros muchos medios informativos del país recibieron presiones directas o indirectas para que se abstuvieran de difundir los hechos en toda su catastrófica magnitud.

Consecuencia de esa mordaza impuesta es el hecho de que aún se desconocen detalles sumamente importantes sobre la Semana Trágica Dominicana, como es el número exacto de muertos y desaparecidos; en el primero de los casos, por ejemplo, hay agencias de prensa extranjeras que calculan en casi 200 los muertos, mientras el “modelo de democracia” reaganiana que nos gastamos los dominicanos encubre esa realidad bajo la apariencia de que solo hubo poco más de 50 muertos.

El número de desaparecidos también se considera por encima del centenar, pero eso no importa para estos “modelos” democráticos, pues los muertos de la Semana Trágica Dominicana eran gente pobre y las personas de ese tipo son despreciadas por el PRD.