Bosch: Los Problemas de la UASD (1)

  • 11 mayo 1977

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 11 de mayo de 1977
Página 4.-

La crisis de la UASD no ha terminado y es probable que se agrave en un futuro no lejano. En vista de esa posibilidad, la Dirección de VANGUARDIA del Pueblo decidió que se publicaran los extraemos más importantes de un mensaje que por acuerdo del Comité Político del PLD tomado el 17 de marzo del año pasado escribió el compañero Juan Bosch para que sirviera de base a la discusión en la que debía adoptarse la línea política que seguiría el PLD en la UASD. Como resultado de esa discusión se decidió ¡a eliminación del FEL, que era la organización estudiantil del PLD en la UASD. VANGUARDIA recomienda la lectura de este trabajo a todos los que se preocupan por la suerte’ de la UASD.

¿Qué es la UASD, vista en el panorama socio-económico y político del país? ¿Qué capas la forman y qué buscan en ella? ¿Tiene la UASD algún peso político que justifique la necesidad de que la tomen en cuenta los poderes del Estado o de la sociedad?

Al responder esas preguntas debemos ser cien-tíficamente fríos, aunque esa actitud nos cree enemistades o desate contra nosotros el turbión de las críticas emocionales a que nos tienen acostumbrados los sectores de un izquierdismo sin capacidad para estudiar los problemas generales o particulares del país.

Lo primero que debemos decir es que la UASD puede ser descrita con justicia como un lugar donde se reúnen todos los días laborales 10 ó 12 mil personas, la mayor parte de ellas estudiantes, pertenecientes en su gran mayoría a la pequeña burguesía en sus diversas capas, desde la alta y la mediana a las que pertenecen casi todos los profesores y los altos funcionarios, hasta la baja pobre y muy pobre a las cuales pertenecen los estudiantes en una proporción no conocida pero que debe acercarse bastante al 90 por ciento. Menos de un diez por ciento de los que van diariamente a la Universidad (puesto que la totalidad de los estudiantes y profesores no van a ella todos los días, y además un número no conocido estudian, profesan y trabajan en el CURNE de San Francisco de Macorís y en el CURSO de Barahona), son empleados y trabajadores, pero son empleados y trabajadores que no participan directamente en la producción y por tanto no tienen un patrón que se beneficie con plusvalía producida por ellos. Otro tanto puede decirse de los profesores; y en cuanto a los estudiantes, en el tiempo que dedican a sus estudios se hallan situados fuera de las relaciones de producción, de manera que aunque por razones fa-miliares sean miembros de la baja pequeña burguesía, y de la bajá pobre y la muy pobre, cuando están en la Universidad son desclasados típicos, que no ocupan lugar en las relaciones de producción.

Composición Social

El conocimiento de la naturaleza social de los universitarios de la UASD (profesores, estudiantes y empleados y trabajadores) resulta determinante para fijar con precisión el papel que han de jugar como grupo en la sociedad. No son trabajadores que están luchando contra patronos; no son patronos que están explotando trabajadores. Además, la Universidad es una institución establecida para servir al sistema social en que vivimos, y para servirle no sólo en el orden nacional sino también en el internacional. Por ejemplo, la UASD le proporciona un alto número de técnicos a la sociedad norteamericana, especialmente médicos pero no sólo médicos. Sin embargo, eso es un subproducto de su actividad, pues lo que se espera de ella es que produzca técnicos para el desarrollismo nacional, y a eso van los estudiantes a la UASD, a buscar los conocimientos necesarios para convertirse en elementos útiles para el desarrollismo nacional. Ahora bien, el desarrollismo nacional responde a un tipo dé organización socio—económica y política, que es el Estado capitalista dependiente; y dentro de los límites de ese tipo de régimen los estudiantes universitarios pueden ser elementos que provoquen y que dirijan y ejecuten movimientos políticos nacionales, como lo hicieron, por ejemplo, los estudiantes cubanos en los años de 1930 a 1933, en la lucha que determinó la caída del dictador Gerardo Machado, o los del movimiento que derrocó el año 1960 a Syngman Rhee en Corea del Sur o el que más recientemente puso fin al gobierno militar de Thailandia. Pero es un error, y muy grande, pensar siquiera que el estudiantado universitario, en un país como la República Dominicana, puede producir una revolución que transforme el Estado capitalista dependiente en que hoy vivimos en un Estado socialista o siquiera en un Estado capitalista independiente.

¿Por qué es un error?

Porque las clases sociales que forman el grueso de la mayoría de los universitarios de la UASD no ocupan en la sociedad de este país una posición que les abra el camino del poder político. Debido a la composición social de sus miembros, la UASD carece de peso político nacional. De la UASD no se puede salir hacia el poder porque la UASD no tiene participación ni en el poder económico ni en el poder social ni en el poder político. La UASD es una isla en medio de un mar que la ignora porque no tiene papel determinante en ese mar. Un solo policía con un revólver en la cintura tiene más poder político que la UASD; un almacenista mediano de la Avenida Duarte tiene más poder económico que la UASD; una persona de nombre nacional, llámese Luis Julián Pérez o Enrique Apolinar Henríquez, tiene más poder social que la UASD. Por su debilidad política, económica y social, la UASD no tiene el respeto ni del pueblo ni del gobierno. A pesar de su título de Rector Magnífico de la Universidad más vieja de América, el jefe de la UASD (y no nos referimos al actual, sino a quienquiera que ocupe el cargo) tiene solamente un título pero carece de representatividad a tal extremo que los poderes públicos, desde el presidente de la República hasta un raso policial, pueden ignorar su existencia sin que el país se alarme, sin que se produzca una respuesta del pueblo a la desconsideración que significa esa actitud oficial ante una institución que debería ser respetable para todos los dominicanos.

La Actitud Personalista

Ahora bien, hay que tomar en cuenta que si no todos, por lo menos muchos profesores, estudiantes y hasta empleados y trabajadores de la UASD han contribuido a crear ese clima de indiferencia y hasta de falta de respeto a la UASD, y hay que convenir en que un factor determinante ha sido la afluencia hacia la UASD de estudiantes y de profesores provenientes de la baja pequeña burguesía pobre y muy pobre que en su afán de escalar posiciones sociales han encontrado un camino fácil para lograr sus fines: el de convertirse en líderes, dentro del ámbito de la UASD, de una revolución socialista que la UASD no puede hacer ni dirigir. El liderazgo de esa falsa revolución ha dado preeminencia social y política a unos cuantos, pero dentro de los límites de la UASD; y de ese liderazgo se ha pasado a ocupar, también dentro de la UASD, posiciones económicas relativamente importantes, pues sueldos de algunos cientos de pesos mensuales resultan ser importantes para miembros de la bajá pequeña burguesía pobre y la muy pobre que cuando entraron en la UASD como estudiantes no tenían los medios necesarios para desayunar todos los días.

El panorama socio—político de la UASD no resultaría complicado si se limitara a ser lo que acabamos de describir. Y no está limitado a esa descripción. En la UASD hay un número muy importante, si no mayoritario, de profesores que son de origen bajo pequeño burgués pobre o muy pobre, que van de la mediana a la alta pequeña burguesía, que son profesionales con posición económica buena y sobre todo con buena preparación académica; pero un buen número de ellos actúa en la UASD de manera típicamente pequeño burguesa. En la UASD o son apolíticos o se inclinan a tal o cual corriente política universitaria por amistad hacia Fulano o por enemistad hacia Zutano, ignorando que en el fondo de toda posición política, aunque sea en el caso particular de la UASD o de cualquiera otra institución, lo que hay son posiciones de otra índole. Una corriente política no debe seguirse porque Zutano me cae bien o porque me cae mal; debe seguirse porque Zutano representa una garantía para mi posición en la UASD o porque representa la línea ideológica de mis preferencias. A veces la posición de un profesor o de un estudiante depende de que se le facilite un viaje a Europa o a los Estados Unidos o de que se le dé una beca para estudiar en Rumania o en Cuba.

Lo dicho indica que en la UASD no hay posiciones clasistas sino individuales; y no puede haber posiciones clasistas, aunque se hable de personas que creen que están definidas en el orden político clasista, porque la UASD es un lugar poblado por miles de miembros de todas las capas de la pequeña burguesía dominicana, y la actitud predominante en la pequeña burguesía es la individualista. Por eso dijo Marx, con toda razón, que para el pequeño burgués sus problemas son los problemas del país, esto es, los problemas de la sociedad en que vive. Con esas palabras, que no están copiadas aquí textualmente sino conceptualmente, lo que quiso decir Marx fue que para un pequeño burgués lo real y verdaderamente importante es él mismo; es lo que él quiere, lo que él tiene, lo que él cree, lo que él piensa, lo que él desea ser o hacer. La UASD, hemos dicho varias veces, es el paraíso de la pequeña burguesía dominicana La actitud personalista de la pequeña burguesía (más individualista cuanto más se acerque al estrato más bajo la capa a la que pertenece la persona) es la que explica que en la UASD haya no menos de ocho organizaciones políticas que se proclaman a sí mismas marxistas— leninistas, y sin embargo se tratan entre sí con enemistad mortal. Las diferencias que las separan parecen ser a simple vista de carácter ideológico, y todas ellas creen que lo son, pero no es así; son diferencias propias de las distintas capas de la pequeña burguesía a que pertenecen sus líderes y sus miembros, y entre ellas están el afán de liderazgo, la necesidad de seguridad social y de prestigio que da la posición de líder, aunque se trate de un liderazgo mínimo y pasajero. En casos muy aislados se hallan motivaciones ideológicas que están respaldadas por largos años de lealtad a una posición, como sucede con los líderes y los miembros del PSP.