Bosch: Los Problemas de la UASD (y 4)

  • 01 junio 1977

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 01 de junio de 1977
Página 4.-

Tal vez ustedes recuerden que cuando dijimos por primera vez, allá por los últimos meses del año 1971, que una de las causas de la crisis económica en que se hallaban los Estados Unidos era su retraso técnico, un auto-titulado marxista, de ésos que aunque pasen el resto de su vida leyendo a Marx no comprenderán jamás el marxismo, declaró en el Listín Diario que nosotros estábamos diciendo disparates; y era que al hombre le parecía el mayor de los absurdos que alguien hablara del retraso técnico del país líder del sistema capitalista.

Pues bien, a pesar de lo perturbado que se sintió ese auto-titulado marxista, los Estados Unidos están llevando a cabo una batalla de vida o muerte con el tiempo porque técnicamente han sido sobrepasados en varios campos no sólo por el socialismo sino por el mismo capitalismo, pero del modelo aplicado en otros países. Por ejemplo, la Unión Soviética dejó atrás a los Estados Unidos en la producción de petróleo, gas, carbón, hierro, acero, tejidos, y el Japón puede llevar hasta Chicago un automóvil, pagando el flete de varios miles de kilómetros para las materias primas con que lo fabrica y otro flete igual y además los impuestos de la aduana norteamericana por el auto fabricado, y venderlo en Chicago más barato que los que se fabrican en esa misma ciudad.

Ahora bien, uno de los trucos que inventó el capitalismo de los Estados Unidos para desarrollar al máximo las fuerzas productivas fue el del reparto de sus beneficios con los trabajadores a través de salarios tan altos y de tantas ventajas en otros aspectos que los trabajadores acabaron sintiéndose socios del sistema y se convirtieron en l los primeros consumidores de lo que ellos mismos í producían pagando por esos productos más de lo que ellos recibían por fabricarlos. Eso no sólo amplió el mercado comprador a límites no conocidos antes en ningún país, sino que les aseguró a los capitalistas una paz social enormemente provechosa para ellos por la estabilidad que le daba al sistema en el cual ellos eran reyes. Ese truco ha dado resultados tan jugosos para los capitalistas norteamericanos que todavía hoy no se ha hallado el modo de convencer a los trabajadores de los Estados Unidos de que ellos crean con su trabajo más riqueza de la que reciben. Es más, grandes sectores de los obreros norteamericanos son más conservadores, y a menudo conservadores agresivos, que algunos sectores capitalistas. Recordemos que los obreros organizados apoyaron la política guerrera de Johnson en Viet Nam.

Estados Unidos y la UASD

Pero sucede que los altos jornales y los variados beneficios sociales que reciben los obreros de los Estados Unidos resultan ya incosteables para el enorme complejo industrial del país. Si no reduce sus costos de producción, ese complejo industrial, que técnicamente se ha quedado atrás de otros socialistas y capitalistas, va a caer en una situación de estancamiento. Hasta el momento, parece ir saliendo de la recesión que se inició en 1970, pero va saliendo, sin que se den cuenta ni los economistas ni los trabajadores, porque está sustituyendo a los obreros norteamericanos con mano de obra latinoamericana barata. En este momento en los Estados Unidos hay por lo menos siete millones de hombres y mujeres sin trabajo, pero los llamados ilegales latinoamericanos, que pasan de siete millones, están trabajando.

Esos datos que parecen limitarse al fenómeno económico norteamericano se reflejan aquí, y en Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Colombia, México y otros países de nuestra lengua, en el establecimiento de una política educativa de nivel universitario que va en busca del predominio de la enseñanza universitaria privada, porque al resultar más cara que la pública encamina a los jóvenes hacia carreras de tipo técnico que les aseguren empleo inmediato en los Estados Unidos y al abandono del estudio de las ciencias sociales que pueden abrirles los ojos en todo lo que se refiere a la realidad de nuestros pueblos. Esto que acabamos de decir no significa que nosotros no debamos estimular las carreras de tipo técnico, pero para nuestro provecho y no para el de los Estados Unidos; y además, hechas en universidades públicas para que puedan estudiarlas las capas más pobres de la juventud*.

*) Poco más de un año después de haber escrito esas palabras hallamos en The New York Times (Sunday, May 8, Section 4, Pag. 9) un anuncio con el título de Dominican Medical Schools Are Open For American Students en el cual se ofrecen un pro-grama de Medicina aprobado por el Departamento de Salud de los Estados Unidos de 3 años y medio de duración y programas paramédicos de 2 semestres para estudiantes que no hubieran hecho el llamado College Grade.

El papel de la UASD, y su destino, están determinados por fuerzas que se hallan muy lejos de su campus, y si no se comprende eso se corre el peligro de que la UASD sea ocupada o muera por consunción. Por el momento, hay una sola manera de evitar que suceda una de las dos cosas, y es elevando el prestigio de la UASD y ligándola al pueblo de tal manera que éste salga a defenderla cuando le llegue su mala hora.

Elevar el prestigio de la UASD quiere decir que sus estudiantes estudien y sus profesores enseñen, y ligarla al pueblo no es invitarlo a tirar piedras o quemar gomas junto con los estudiantes sino ir a su rancho y servirle en nombre de la UASD; ir tos estudiantes y los profesores de Medicina a ver quiénes están enfermos y ponerse a curarlos; ir los estudiantes y los profesores de Pedagogía a enseñarlos a leer y escribir; ir los de Odontología a curar dientes y sacar muelas, ir los de Derecho a enseñarles cuáles son sus derechos de seres humanos y cómo deben reclamarlos.

La UASD y el PLD

Para eso se necesitan estudiantes y profesores y empleados que tengan un criterio político claro y que además estén organizados políticamente en partidos o fuerzas que no los lleven a aventuras sin sentido, a movilizaciones que no desembocarán nunca en la revolución sino que se mantendrán en los límites de la provocación. (En el mejor de los casos, las movilizaciones son nada más ejercicios para ver quiénes se distinguen en ellas como más audaces y mejores tiradores de piedras, pero conviene tomar en cuenta que nadie puede demostrar más valor ni más agresividad que un calié que ha sido enviado a la UASD precisamente para hacer el papel del mejor de los revolucionarios).

Para eso se requieren estudiantes y profesores y empleados que no se dejen confundir con la idea de que la UASD es una república y su rector es un presidente y las demás autoridades universitarias son secretarios de Estado. La UASD no tiene existencia política; no tiene el menor poder político. A la UASD se va a enseñar, a estudiar o a trabajar, no hacer la revolución porque la UASD no tiene capacidad para hacer la revolución.

Los profesores, los estudiantes, los empleados y los trabajadores que sean simpatizantes o aspirantes a miembros, miembros de base o líderes del PLD, deben seguir en la UASD una línea política que en ningún momento ni por ninguna circunstancia puede ser opuesta o diferente a la del Partido. Los peledeístas no podemos decir y hacer una cosa en la calle y otra en la UASD; y lo primero que hacemos los peledeístas es ser peledeístas por encima de todas las cosas, y lo somos porque nuestra ley fundamental es servir al Partido para servir al Pueblo; en consecuencia, no podemos servir al Pueblo si no le servimos al Partido, es decir, si no somos peledeístas de co-razón y de raíz.

Así, pues, la línea política que propone la dirección del PLD para los peledeístas de la UASD es que todos Ió3 que se hallen encuadrados en i organizaciones universitarias se integren en organizaciones del Partido, comenzando por entrar en Círculos de Estudios, bajo la dirección inmediata del CUP, que les señalará en cada caso el lugar donde deberán sumarse a un organismo partidista.

Como los compañeros comprenderán sin necesidad de explicaciones detalladas, al quedar ellos integrados en organismos del Partido, los problemas universitarios, sean cuales fueren, personales o de grupos, académicos o de otro tipo, serán llevados por ellos mismos al seno del Partido a través de los organismos en que se hayan integrado, y esos problemas llegarán sin pérdida de tiempo al nivel del Partido que se requiera para que pasen al CUP a fin de que el CUP tome, apoyándose en los representantes de profesores, estudiantes y empleados y trabajadores que lo forman, las medidas del caso para que el problema sea resuelto de manera justa y democrática, ; tomando en cuenta los intereses del Partido, que ; son los intereses del país, y también los intereses de la UASD** .

De esa manera el problema, que al surgir será un caso particular desde el punto de vista del Partido porque será un caso universitario, pasará a ser un problema general para el Partido, que lo tratará tomando en cuenta los intereses generales del Partido y del país, y al pasarlo al CUP para su solución volverá a ser un problema particular, en este caso, particular porque el CUP sólo tiene autoridad ante los peledeístas de la UASD. Así se cumplirá el principio que sigue el Partido como método de trabajo: De lo particular a lo general para volver de lo general a lo particular.

Véase desde el punto de vista que se quiera escoger, la línea que proponemos significa un cambio total en el tratamiento que les dan los demás partidos a los problemas de la UASD. En vez de ser un centro de actividad peledeísta, la UASD pasará a ser un lugar donde por razones de trabajo se reúne determinado número de pele- deístas; y cuando así convenga a los intereses del Partido y por tanto del país, los peledeístas de la : UASD actuarán dentro de la UASD, bien en elecciones estudiantiles o de autoridades, bien en otras actividades, pero siempre y en todo momento porque así lo decida el Partido teniendo a , la vista sobre todo los intereses nacionales, que j vienen a ser los intereses del Partido***

**) Cup: Comité Universitario del Partido.

***) La discusión de este documento condujo a la decisión de disolver el FEL, que se acordó con la aprobación de los dirigentes de ese organismos estudiantil.