Bosch: Notas Sobre La Campaña

  • 10 agosto 1977

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 10 de agosto de 1977
Página 4.-

El PLD está ya en campaña, pero no en una campaña electoral como la que vienen llevando desde hace tiempo el Partido Reformista y el PRD, sino en la que nos permitirá localizar a los simpatizantes y amigos del Partido de la Liberación Dominicana donde quiera que estén, sea en las calles de las ciudades o en los callejones de los campos; y llevamos adelante esa tarea como hacemos todas las cosas: siguiendo punto por punto planes cuidadosamente hechos por los dirigentes de todos los niveles del Partido, compañeros y compañeras que saben trabajar en equipo, que han aprendido en el Partido a estudiar detalladamente cada proposición, así haya sido hecha por la autoridad más alta del PLD, y a verle su lado fuerte y también su lado débil.

No vamos a decir aquí, ni en ninguna parte fuera de los organismos de Partido, qué es lo que hacemos y cómo estamos haciéndolo, porque no hacemos públicos nuestros métodos de trabajo; pero conviene que los compañeros pele- deístas conozcan algunos aspectos de la campaña que estamos llevando a cabo.

Lo primero que tenemos que decir es que como el gallero que sabe qué ciase de animal es su gallo, nosotros no nos la damos de ganadores pero sabemos cuál es nuestra fuerza y qué lugar ocupamos en el amor del pueblo; pero además, conocemos el valor de la organización y tenemos una idea muy clara del papel que ella juega en la actividad política. En nuestra campaña no participan ni periodistas ni fotógrafos; y si van, lo hacen en busca de noticias para las informaciones de carácter político no partidista que aparecen en VANGUARDIA, como fotografías de barrios miserables o de niños desnudos; no hacen fotos ni artículos sobre los candidatos del Partido ni sobre la forma en que les recibe el pueblo. Eso no nos interesa porque no andamos buscando votos sino otra cosa: Buscamos, como hemos dicho, a los simpatizantes y amigos del Partido, y estamos encontrándolos.

Lo que el PLD se ha propuesto como meta es fácil de alcanzar: Dos mil organismos y un mínimo de 50 mil periódicos vendidos cada semana para el 17 de mayo del año que viene. En cuanto a los organismos, ya andamos por encima de los mil, y en cuanto a VANGUARDIA, estamos más allá de los 32 mil. Esos números quieren decir que cada uno de los organismos actuales está vendiendo por lo menos 30 periódicos, y que si faltan 900 organismos para llegar a los 2 mil, los que se formen entre ahora y el 17 de mayo deberán vender menos ejemplares de VANGUAR-DIA, 20 cada uno en vez de los 30 en promedio que venden los actuales. Así, los organismos que serán formados en el futuro venderán 18 mil, que sumados a los 32 mil que se venden ahora darán exactamente los 50 mil que nos hemos puesto como meta.

Cuidad y Campo

Formar 900 organismos nuevos en los nueve meses que faltan de aquí al 17 de mayo no representa un esfuerzo para el Partido. Es más, esa meta puede ser cubierta sólo por la ciudad de Santo Domingo porque para cumplirla hay de sobra con 220 Círculos de Estudios que den el paso a Comités de Base, cosa que con toda seguridad sucederá en la Capital antes de que lleguemos a la fecha señalada; y por la forma en que se manifiestan los barrios capitaleños cada vez que recorremos uno de ellos, habrá candidatos de más para formar no 900 ni mil, sino varios miles de organismos peledeístas. El límite para la formación de nuevos organismos estará en el número de peledeístas que los organizarán, no en el de candidatos a entrar en ellos.

El número de compañeros llamados a organizar nuevos Círculos de Estudios es más grande en la Capital que en cualquier otro lugar del país, lo que se explica por las exigencias de calidad política que mantiene el Partido. En la Capital es donde está concentrada la mayor cantidad de personas con sensibilidad y conciencia política, lo cual es natural debido a que la Capital tiene por lo menos un millón de habitantes urbanos, número que debe andar cerca de la mitad de la población urbana del país, y en todas partes del mundo la población urbana es la que tiene más desarrollo político porque es la que tiene más desarrollo en todos los órdenes; pero naturalmente, cuanto mayor es la población urbana en una sola ciudad, más alto es el desarrollo político en esa ciudad si lo comparamos con el de otras que no tienen tantos habitantes, y a medida que una ciudad va siendo más pequeña, el número de sus pobladores con desarrollo político va siendo menor en comparación con el número de los que tiene menos desarrollo.

El Partido reclama que sus miembros tengan calidad política, y les va formando esa calidad desde el momento en que el simpatizante pasa a integrarse en un Círculo de Estudios, pero no todo el mundo tiene las condiciones necesarias para adquirir esa calidad política. Ahora bien, donde se hallan más personas con esas condiciones es en las ciudades, y entre las ciudades donde hay más es en la Capital. Por algo acostumbramos decirles a los Cuadros del Partido que aunque en algún que otro campo puede formarse un Círculo de Estudios, debe tenerse como regla que para el nivel político del campesinado lo apropiado es formar Comités Patrióticos y Populares o Comités de Amigos del Partido y no Círculos de Estudios, porque los últimos no pueden mantenerse y mucho menos progresar dada la naturaleza social del poblador de los campos dominicanos.

Populista No

El PLD no es ni puede aspirar nunca a ser un partido populista. Esa idea debe llegar al fondo del cerebro de todos nuestros compañeros. Nosotros no somos el PRD, pero tampoco podemos aspirar a serió o creer que podemos serlo en éste o en aquel aspecto de nuestras actividades. Un partido populista, ya lo hemos dicho más de una vez, es aquel en que las masas dirigen a los líderes en vez de estar dirigidas por ellos; es también aquel en que los líderes tienen que dedicarse a solucionar los problemas diarios de las masas y en consecuencia no pueden prepararse para dirigir los destinos del país y tienen que acabar necesariamente confundiendo la imagen del poder público con Un negocio privado de proporciones nacionales cuya finalidad es satisfacer los apetitos de dinero de sus seguidores. En los partidos populistas la solución de los problemas sociales se plantea en términos personales; hay que atender al problema de cada quien, no a los de la sociedad como un conjunto, y de ahí se desprende el hecho de que los líderes se vinculen no a las masas sino a tales y cuales personas, aunque por necesidades del negocio político se aparente que la vinculación es con las masas y no con personas determinadas. Esas personas determinadas son los intermediarios entre los líderes y las masas de los partidos populistas, y como tales intermediarios, es a ellas a quienes les caen en las manos una parte de los beneficios del poder si el partido llega a conquistarlo, aunque la parte mayor es, desde luego, para los líderes y sus familiares y cómplices.

Veamos el caso del PRD.

El PRD está llevando a cabo desde hace tiempo una campaña electoral disfrazada de preelectoral; esto es, los líderes perredeístas dicen que hay varios precandidatos presidenciales y que éstos se hallan en campaña, cada uno en favor de su candidatura; pero como cada candidato habla, en nombre del PRD y cada uno busca votos para el PRD, lo que hacen todos juntos es una campaña electoral múltiple. Ahora bien, el PRD es un partido populista, y como tal cada aspirante a candidato presidencial del PRD busca el apoyo de los intermediarios entre ellos y las masas, y tiene que buscar ese apoyo ofreciéndole algo tangible, algo objetivo, a cada uno de los intermediarios. En pocas palabras, los intermediarios entre los aspirantes a candidatos presidenciales perredeístas y las masas se hallan en una situación ventajosa porque todos los aspirantes los necesitan.

¿Y por qué los necesitan?

Porque esos intermediarios van a ser los delegados a la convención del PRD que se celebrará en octubre o en noviembre, y esa convención es la que escogerá el candidato presidencial.

Ahora bien, como en todo partido populista, en el PRD no hay soluciones sociales para los problemas de las masas; hay solamente soluciones personales, y quienes reciben los beneficios de esas soluciones son los intermediarios. En el caso concreto de la campaña de los precandidatos, como éstos necesitan de los intermediarios, tienen que ofrecerles ventajas concretas, objetivas, y ninguna es más objetiva que el dinero. Por eso uno de los aspirantes a la candidatura presidencial del PRD, el primero que se dijo a sí mismo que él era quien merecía la Presidencia de la República, se adelantó a los demás y consiguió que el gobierno le diera 330 mil pesos por unas tierritas que le habían costado 7 mil 500. Con ese dineral, el aspirante aseguraba la elección de candidato presidencial aunque tuviera que pagar 500 pesos por cabeza de delegado.

Pero es el caso que el hecho de que uno de los aspirantes se haya asegurado con bastante anticipación el dinero indispensable para comprar su candidatura obliga a los demás aspirantes a buscar dinero para ofrecer a cada delegado más que ese feliz poseedor de 330 mil pesos, y eso convierte la elección de un candidato presidencial del PRD en una actividad comercial que está desmoralizando a todos los perredeístas y convirtiendo a ese partido no en una organización política sino en un mercado donde los hombres se compran y se venden como si fueran auyamas o plátanos. Colocado en ese camino, ¿qué le espera al PRD, y qué le espera al país si algún día el PRD llegara al poder?

Pero ése es el destino de los partidos populistas: Todos desembocan o en un fracaso total, como le sucedió al Justicialista en la Argentina, o en la corrupción más escandalosa, como les está sucediendo a Liberación Nacional de Costa Rica, al Liberal y el Conservador de Colombia, a Acción Democrática y Copey de Venezuela; de manera que no debe sorprendernos que su igual dominicano, el PR D, esté comenzando por donde sus hermanos de otros países del Caribe están terminando. Pero aunque no nos sorprenda es bueno que tengamos en mente ese hecho para que a ningún peledeísta se le ocurra aspirar algún día a que el PLD se convierta en o actúe como partido populista.