Bosch: Respondiéndole a El Caribe (3)

  • 23 noviembre 1977

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 23 de noviembre de 1977
Página 4.-

Hay personas, hombres y mujeres, que son mentirosas, pero mentirosa al grado de decir dos mentiras al mismo tiempo sólo hemos conocido una, y es el chupasangre director y dueño de El Caribe. Así, cuando ese sujeto dice que “El origen de la nueva disputa del señor Bosch con El Caribe fue la publicación, en nuestra edición de ayer, de un informe policial…”, y a seguidas afirma que “La misma versión fue publicada por cinco de los seis periódicos de Santo Domingo”, está afirmando que además de El Caribe la publicaron otros cinco periódicos, lo que es una mentira, y al mismo tiempo está diciendo otra mentira, porque esa versión publicada en El Caribe fue exclusiva de El Caribe y no apareció en ningún otro periódico de la Capital ni del país. Así pues, el afortunado millonario ha hecho algo que no se hizo antes en el mundo, que fue decir dos mentiras al mismo tiempo y con las mismas palabras. Como mentiroso rompió todos los records conocidos y merece ser condecorado por eso con mucha más razón que las que pudo tener el Dr. Balaguer para ponerle en el pecho la medalla que le prendió cuando se reunió aquí, hace poco, con sus colegas de la Sociedad Interamericana de Prensa o de la Prensa, cuyo nombre abreviado (SIP) ¡mita tan bien, aunque con faltas de ortografía y de prosodia, el zumbido de ese pequeño e impertinente animal llamado mosquito.

Pero demos pruebas de lo que acabamos de decir, porque acusar sin pruebas o con mentiras puede perdonársele a quien tiene el hábito de hacerlo, como le sucede al lamentable personaje a quien estamos aludiendo, no a hombres serios. Aquí van las pruebas:

Estas Son

El Caribe dijo las dos mentiras a que nos hemos referido el 12 de noviembre (1977) y el día anterior el Listín Diario había dicho en su página 11 lo siguiente: “La Policía Nacional informó que anteayer hubo un enfrentamiento a pedradas entre militantes y simpatizantes de los partidos de la Liberación Dominicana y Revolucionario Dominicano en el barrio Simón Bolívar, de esta capital. La pedrea fue observada por el presidente del PLD, profesor Juan Bosch, según comunicó el capitán Gregorio Cuesta Ortega, de la Policía, al jefe de la institución, mayor general Neit Nivar Seijas. El oficial informó que la pedrea entre los dos grupos rivales se produjo a las cuatro de la tarde del miércoles en la calle San Martín de Porres. Explicó que el profesor Bosch encabezaba un grupo de unas 50 personas que recorría el sector. Cuando llegó a la esquina de la Callé Isabela y El Sol, se originó una pedrea entre los grupos rivales. No obstante, según el capitán Cuesta Ortega, ninguna persona resultó lesionada”. El título de esa publicación hecha a una columna normal (de 9 picas y media) del Listín Diario no podía ser más discreto: “Informan De Pedrea PRD—PLD”.

El informe de la Policía, falso de arriba hacia ahajo como dijimos en el artículo anterior, tenía 123 palabras; lo que publicó el Listín Diario tenía 140 y lo que inventó El Caribe para agregarle al informe policial, sin tomar en cuenta la parte del informe que repitió, tenía 230, esto es, 90 más que las del Listín, y esos datos bastan para probarles a ustedes que el que dijo que el Listín había publicado la misma versión que publicó El Caribe habló mentira, y el que habla mentira es mentiroso.

Como todos los periódicos de la tarde. Ultima Hora dedica cintillos de la primera página a las noticias del día, aunque se trate de una falsa como fue la de la supuesta pedrea que inventó la Policía, y el jueves 10 de noviembre decía en el primer cintillo: “Grupos PLD y del PRD Pelean en Barrio”, y como título de la información, publicada en la página 4, el siguiente: “PN Informa Perredeístas, Peledeístas Riñen en Barrio”. Comparen el cintillo y el titular con el de la información de El Caribe, publicada en primera página (“Miembros PLD y PRD Sostienen Pedrea; Incidente Alarma el Barrio Capotillo”) y se darán cuenta de la intención perversa con que fue hecha la publicación de El Caribe, incluyendo en ella el título, el tipo en que fue compuesta (el más grande que usa el periódico) y su presentación (composición a 28 picas y cuadro a 31). Última Hora dedicó a los supuestos hechos del Barrio Capotillo 182 palabras y el resto a hacer historia de nuestra salida del PRD y de otros episodios; y su versión no se parece en nada a la de El Caribe.

La Noticia del jueves 10 fue mucho más discreta que Ultima Hora porque no destacó el informe policial ni en la primera página ni en la 10, donde la resumió en un suelto muy corto de una columna con el título de “Chocan PLD—PRD” y 163 palabras de texto, de manera que la versión de La Noticia no es ni de lejos “la misma” de El Caribe.

El Sol llega a más: El Sol publica el informe policial y al mismo tiempo lo comenta en la página 21 de su edición del 11 de noviembre en un suelto titulado “PN Informa de Pelea Entre el PRD y el PLD” que tiene apenas 113 palabras, y pone en duda lo que dijo la Policía al iniciar su penúltimo párrafo de esta manera: “El supuesto incidente se habría producido a las 4:10 de la tarde del miércoles…”. De donde se deduce que El Sol hizo lo que debe hacer un periódico que se respeta: mandó sus reporteros al lugar de los hechos y averiguó que lo que decía la Policía no era verdad, aunque dada la fe pública que les atribuyen las leyes del país a los cuerpos de orden público no podía ignorar el informe que el mayor Caminero Calderón les había entregado a los periodistas. Si El Caribe hubiera sido un periódico serio y no una cuneta donde su director desahoga las aguas negras de sus pasiones, hubiera hecho lo que hizo El Sol, pero su dueño y director no le permite ser o hacerse respetable.

Mentiroso y Manipulador

Ahí tienen ustedes las versiones que publicaron el Listín Diario, Ultima Hora, La Noticia y El Sol, que son cuatro diarios, no cinco como dijo El Caribe; y ninguno de ellos publica “la misma”, esto es, la que publicó El Caribe. El Caribe tomó una noticia falsa, que era mentirosa en conjunto y en detalle (y estamos refiriéndonos a la de la Policía), en la cual hay sólo dos datos, los dos inventados, y la falseó más cuando le agregó 230 palabras en las cuales aparecen nueve mentiras sacadas del almacén de embustes que tiene en la cabeza el millonario propietario y director de ese periódico.

El almacén de embustes de ese señor está muy bien surtido, pero además su dueño es un típico manipulador de la verdad, esto es, hace maniobras con la verdad a fin de engañar a la gente, pero a veces se enreda entre la mentira y la manipulación y sale del enredo maltratado, como le ha sucedido cada vez que ha lanzado contra nosotros su cólera de paranoico. Ahora vamos a darles a ustedes una muestra de los métodos de manipulación que usa el dueño y director de El Caribe.

En el tercer párrafo de lo que publicó ese periódico el 12 de este mes en su primera página bajo el título de “Bosch Acusa a El Caribe Contribuir a Maniobra Contra Partidos Oposición”, se leen las siguientes palabras: “El origen de esta actitud del señor Bosch y sus seguidores ; parece ser su inconformidad con la manera que los editores de este periódico publicaban sus declaraciones”; pero al comenzar el párrafo quinto hallarán otra explicación, que es ésta: “El origen de la nueva disputa del señor Bosch con El Caribe fue la publicación, en nuestra edición de ayer, de un informe policial…”; y naturalmente, si el lector de El Caribe quiere saber cuál fue en verdad el origen de “la actitud” o de la “nueva disputa” o como quiera decir El Caribe, se queda sin conocerlo porque El Caribe se ha encargado de dejarlo confundido. Pero como nosotros decimos lo que tenemos que decir con claridad para que quienes nos oyen o leen no .se confundan, vamos a explicar aquí el origen inmediato de lo que el dueño de El Caribe llama la última disputa es uno, y el origen de la persecución que ese personaje mantiene contra nosotros desde hace muchos años es otro. De éste hablaremos en el próximo artículo, no ahora; ahora nos limitaremos a hablar de “la última disputa”, que no comenzó en estos días, como da a entender ese señor, sino hace meses, en la ocasión en que él hizo publicar en la primera página de su periódico un ataque personal tan sucio que hedía como una letrina abandonada.

Como saben todos los lectores de El Caribe que tienen capacidad, así sea mediana, para enjuiciar lo que leen, el dueño de ese diario cree que la libertad de prensa es “su” libertad de usar sus páginas en darse lustre personal, presentándose como un personaje continental (lo cual puede hacer cuantas veces quiera, dado que si en verdad se trata de algo de mal gusto, con eso no se maltrata ni se perjudica a nadie), y en la innoble tarea de ensuciar la imagen de aquéllos que por alguna razón son sus adversarios políticos aunque se trate de adversarios como nosotros, que hemos tenido con él todas las polémicas a que él ha querido provocarnos sin haber descendido al terreno personal a que llegó él cuando publicó el sucio ataque a que hicimos alusión en el párrafo anterior.

Ahora sabemos, por el mismo Caribe, que ese ataque fue escrito por su hijo y heredero, pero sabemos también que si el hijo lo escribió el padre lo adoptó, y para el caso es igual que lo haya hecho uno o el otro porque la responsabilidad de lo que sale en ese periódico es del padre y el estilo del ataque es suyo. En el ejemplar del día 12 de noviembre aparece ese estilo en la forma de manipular la verdad, lo cual equivalen manipular los hechos, allí donde se dice que los que dio origen a lo que llama “la última disputa” parece ser su disconformidad (de Bosch) con la manera que los editores de este periódico publicaban sus declaraciones”.

Al decir eso el dueño del Caribe sabe que está deformando un hecho que él produjo con una conducta que se considera puerca en cualquier lugar del mundo donde haya periodistas serios, y sabe que en respuesta a esa porquería lo llamamos por teléfono y le dijimos todo cuanto hay que decirle a quien se comporta como él lo hizo. Pero de ese episodio, que está muy vivo en nuestros recuerdos, hablaremos en el artículo que esperamos publicar en VANGUARDIA del Pueblo la semana que viene.