Bosch: El Segundo Paso

  • 13 abril 1977

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 13 de abril de 1977
Página 4.-

El país sabe ya, aunque algunos o muchos o muchísimos dominicanos lo ignoren, que el Partido de la Liberación Dominicana tomará parte en las elecciones generales del año que viene. Así lo decidió por mayoría abrumadora el Congreso Efraín Calderón Fernández, en el cual se hicieron públicos Los votos de los Comités de Base y de nivel medio del Partido en un acto de trascendencia histórica, como nunca se había visto en la República Dominicana.

Esa decisión cayó muy bien entre varias de las clases y capas que forman lo que llamamos el pueblo dominicano, pero provocó disgusto y_ hasta ira en ciertos círculos políticos, cosa que no debe alarmar a los peledeístas porque hay que ver la conducta de los seres humanos como un resultado lógico de la condición de clase de cada quien. La lucha de clases es una realidad que se ve y se toca en cualquiera actividad social, pero donde se refleja con más bríos es en el campo de la política porque a través de ella se conquista el poder, y el poder es en sustancia la capacidad de imponer criterios, intereses y posiciones a través de la autoridad gubernamental. Ahora bien, el poder es una cosa para nosotros los peledeístas y es otra para la casi totalidad de los líderes políticos de este país. Nosotros creemos que el poder es el comando de la sociedad para organizaría en beneficio del pueblo dominicano, y para la casi totalidad de los líderes no peledeístas es el comandó de la economía para usarla en su provecho; es el comando de la sociedad para montarse sobre el pueblo y servirles a las minorías privilegiadas. Muchos de los líderes que piensan así y actúan según piensan cometieron la tontería de creer que ellos estaban solos en medio de un país de ignorantes a quienes podían llevar y traer según les conviniera, y muy especialmente creyeron que iban a estar solos en las elecciones de 1978, y no le perdonan al PLD que les diera a sus organismos de base la potestad de decidir sobre asunto tan delicado como es tomar o no tomar parte en unas elecciones generales, con lo cual presentó ante el país un ejemplo que por sí solo le dice al país no tanto quiénes somos nosotros y cómo hacemos las cosas, sino quiénes son esos líderes y cómo se burlan del pueblo cuando hablan en su nombre en vez de dejarlo en libertad de hablar como le parezca bien.

Lo Que Beneficie al PLD

La filosofía puede ejercerse en la cabeza de una persona, pero la política sólo puede hacerse en medio de la sociedad. Por esa razón la política es una ciencia (y también un arte) que se realiza en el tiempo humano, en el de los hombres y las mujeres; y a lo largo del tiempo la suma de los hombres y las mujeres han dado tantos cambios y tan grandes que el que no se dé cuenta de que los cambios sociales se producen en el seno de la historia no puede dedicarse a la política con éxito porque nunca comprenderá lo que pasa alrededor suyo.

El PLD es un partido formado por hombres y mujeres que tienen conciencia no sólo de que la sociedad cambia, y se mueve sin cesar en dirección de tal o cual cambio, sino que tienen además la voluntad de ser agentes vivos de cambios que conviertan al pueblo dominicano en una sociedad libre en todos los aspectos, y quieren ser, y han resuelto ser, los que provoquen, dirijan y realicen esos cambios. Pero eso que ellos han resuelto ser y hacer ni llega a ser ni puede hacerse si no se cuenta con un instrumento de lucha formado por mucha gente que piense igual; y ese instrumento ha sido siempre, en todas las épocas, un partido político. Si ese partido existe, si ha sido creado, los hombres y las mujeres que lo forman harán todo lo que sea provechoso para el desarrollo de ese partido y dejarán de hacer todo lo que estorbe su desarrollo. Si ir a elecciones le conviene al partido aunque no les convenga personalmente a sus miembros, el partido debe ir a elecciones; si tomar-parte en ellas perjudica al partido aunque beneficie a sus Líderes, el partido no debe participar en tales elecciones. Y aquí hay partidos que irán a las elecciones de 1978 de todas maneras, “hasta bajo las balas”, como dijo uno de esos líderes políticos a quienes ha llenado de ira la decisión de los organismos del PLD, porque el proceso electoral les dejará a él y a sus compañeros de liderazgo provechos personales aunque es probable que a su partido le cueste la vida, o casi la vida, como estuvo a punto de costarle en el 1974.

El PLD va a ir al torneo electoral del año que viene porque ese torneo será beneficioso para él, y lo que beneficie al PLD beneficiará al pueblo dominicano. Eso es lo que creemos los peledeístas; los de la base, que a través de sus organismos decidieran que el PLD debería tomar parte en las elecciones, y los de los diferentes niveles de la dirección, que adoptaron con respeto y coraje su decisión y la llevarán hasta sus últimas consecuencias sin un titubeo.

Elección de Candidatos Nacionales

Ahora, el histórico Congreso Efraín Calderón Fernández y sus resultados tienen que ser llevados adelante, no de manera precipitada si no paso a paso. El 30 de marzo se dio el primero y en su reunión del 6 de abril el Comité Político del PLD echó las bases para dar el segundo, que consistirá en escoger a los candidatos nacionales, vale decir, al candidato a la Presidencia y al candidato a la Vicepresidencia de la República que deberán encabezar las boletas peledeístas en las elecciones del año que viene.

Siguiendo la pauta del plebiscito del 30 de marzo, en la elección de los dos candidatos nacionales jugarán un papel decisivo los organismos de base del Partido, en cuya conciencia política puede confiar el pueblo porque dieron pruebas de ella en el histórico Congreso Efraín Calderón Fernández.

¿Cómo van a jugar las bases del PLD ese papel decisivo?

Como lo jugaron en el primer paso del proceso que quedó abierto cuando fueron convocadas a decir con su voto si el Partido iba a ir o no iba a ir atas elecciones generales de 1978: diciendo lo que piensan, proclamando lo que a su juicio le conviene al Partido.

El procedimiento adoptado por el Comité Político en su reunión del 6 de abril fue el siguiente:

1°: El Comité Político le propondrá al Comité Central un número de nombres de las personas que a su juicio podrán ser candidatos a los dos cargos nacionales de que hablamos hace poco:

2o: De esos nombres, el Comité Central seleccionará un mínimo de dos y un máximo de cuatro personas que en su opinión serán buenos candidatos a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República;

3o: Los nombres de los elegidos serán sometidos a los organismos con derecho a voto (Comités de Base, Núcleos de Trabajo, Comités Intermedios, Municipales y Seccionales) a través del Comité Político:

4o: Los organismos con derecho a voto ejercerán ese derecho en presencia de los Círculos de Estudio que les correspondan en el caso de los Comités de Base y la votación se celebrará bajo las reglas puestas en vigor en las elecciones que culminaron en el Congreso Efraín Calderón Fernández.

5o: El conjunto de los secretarios generales de los organismos con derecho a voto se reunirán el jueves 30 de junio. Día de la Fraternidad Pele- deísta, para constituir el Primer Congreso Nacional Elector del PLD, que proclamará en esa ocasión a los candidatos elegidos.

6o: EL Comité Central, por medio del Comité i Político, señalará las fechas en que celebrarán sus votaciones los organismos con derecho a voto.

Pasaremos por Ellas

Si el PLD no espera ganar las elecciones de 1978, y ha dicho que tomará parte en ellas no para alcanzar el poder si no para apresurar y fortalecer el desarrollo del Partido, ¿por qué va a presentar candidatos a la Presidencia y a la Vicepresidencia de la República?

Porque dado el atraso político del pueblo, en este país lo que lleva a la gente a votar no son los partidos ni los candidatos a senadores, diputados, síndicos y regidores; es el candidato a la Presidencia, y éste debe ser necesariamente’ acompañado por el candidato a la Vicepresidencia, porque así lo ordena la ley.

¿Quiere decir entonces que nosotros queremos o esperamos recibir muchos votos en las próximas elecciones?

No lo esperamos, pero lo deseamos porque el desarrollo del Partido será una consecuencia del hecho de que mucha gente nos conozca, sepa quiénes somos y qué nos proponemos hacer; pues en la medida en que la gente nos conozca, sepa quiénes somos y qué queremos hacer, aumentará el prestigio del Partido ante el pueblo y se proyectará nuestra autoridad en las masas. Y para que suceda eso, vale decir, que se nos conozca y se sepa quiénes somos y qué queremos hacer, será necesario que el PLD entre en contacto con muchas personas; que nuestros aspirantes a miembros, nuestros miembros provisionales y los plenos visiten todos los hogares dominicanos, no sólo en el país sino también en los Estados Unidos y Puerto Rico. En los Estados Unidos y Puerto Rico viven cientos de miles de compatriotas, casi todos con entradas económicas superiores a las que tiene la masa del pueblo en el país, y por esa razón están en condiciones de ayudarnos a cubrir los gastos de una campaña electoral y muchos de ellos se acostumbrarán a leer VAN¬GUARDIA del Pueblo y después de las elecciones quedarán como lectores habituales de nuestro periódico y por tanto como amigos del Partido.

Dejemos que los que afirman que van a ganarle al Dr. Balaguer las elecciones del año que viene despierten de su sueño con la amargura de la desilusión y dediquémonos nosotros a trabajar seriamente en el seno del pueblo con la meta de alcanzar fines más modestos pero más realistas, y para lograrlos digamos desde ahora para nosotros mismos y digámosle al pueblo en voz firme y alta que nosotros no vamos a ir a las elecciones para ganarlas; que pasaremos por ellas con el propósito de aprovecharlas para beneficio del Partido, porque sin un PLD fuerte y políticamente desarrollado la República Dominicana no pasará de ser lo que es ahora: país dependiente con unos cuantos millonarios y millones de muertos de hambre.