La Intervención Yanqui en el Golpe de 1963

  • 24 septiembre 2016

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 25 de septiembre del 1985.-
Por: Juan Bosch

La Intervención Yanqui en el Golpe de 1963.-

Es posible que algunos lectores del artículo titulado La Historia Secreta del Golpe de Estado de 1963 que publico el Listín Diario el 25 de este mes se hayan preguntado por qué razón el gobierno de John F. Kennedy organizo un campamento de guerrilleros para tumbar, nada menos que con acciones de armas, al dictador de Haití. ¿Era que Francos Duvalier había hecho algo que ponía en peligro la seguridad de Estados Unidos?

Nada de eso, pero desde 1959 había entrado en relaciones con Polonia y el 1 de enero de 1962 recibió al Encargado de Negocios de ese país socialista, cosa que alarmo al Departamento de Estado. Un año y dos meses y medio después llego a la capital de Haití una misión comercial de Checoslovaquia, que fue recibida también por Duvalier. A partir de ese momento las relaciones entre los gobiernos de Kennedy y de Duvalier empezaron a hacerse difíciles, y como es habitual en ellos, los planeadores de la política exterior de Estados Unidos comenzaron a escoger candidatos para sustituir a Duvalier, cuyo periodo presidencial debía terminar en mayo de 1963.

El dictador de Haití no tardo en enterarse de la selección que estaban haciendo los funcionarios diplomáticos norteamericanos y respondió pidiendo la retirada del jefe de la misión militar yanqui. El 10 de abril Duvalier descubrió un complot militar en el que se hallaban comprometidos varios oficiales que sin la menor duda tenían apoyo de la embajada de Estados Unidos, y a fines de ese mes pidió la salida de Haití de 30 militares norteamericanos que prestaban servicio como instructores del ejército, la aviación y la marina haitianos; y a partir de ese día empezó a ser planteada la destrucción del gobierno de Duvalier, que no podía ser derrocado con maniobras políticas porque su jefe tenía ya control absoluto de las fuerzas militares haitianas y por tanto controlaba el poder político.

Naturalmente, no era ninguna cosa nueva que un gobierno norteamericano decidiera el derrocamiento del de otro país. En ese terreno, la experiencia de Estados Unidos tal vez ha roto las cuentas mundiales. Y hacia muy poco tiempo que el mismo presidente Kennedy que se proponía tumbar a François Duvalier había enviado a Cuba la expedición de Bahía de Cochinos, organizaba por su antecesor Ike Eisenhower con el pretexto de que Cuba enviaba guerrillas a otros países, argumento que le pareció legitimo a Kennedy cuando puso en ejecución los planes de Eisenhower si bien se contradecía con lo que estaba haciendo en el caso haitiano puesto que Duvalier no había lanzado guerrillas contra ningún país.

Ahora bien, Kennedy modifico en parte el plan de Eisenhower al despachar hacia Guatemala, para adiestrarlos allí, a los cubanos que formarían las fuerzas destinadas a desembarcar en Bahía de Cochinos, y al sumar a la conspiración contra Cuba a los gobiernos de Guatemala y de Nicaragua, el primero encabezado por Manuel Ydígoras Fuentes y el segundo por Luis Somoza. Pero para atacar Haití escogió el territorio dominicano sin que el jefe del Estado de este país tuviera la menor idea de lo que se proponía hacer el presidente Kennedy.

Sería bueno que al llegar aquí el lector se detuviera un momento y se preguntara si el señor Kennedy creía que la República Dominicana era parte de los Estados Unidos, y por serlo estaba bajo la jurisdicción de las autoridades norteamericanas, puesto que de no ser así no hay manera de explicarse lo que hizo el gobierno que el presidia; pero además sería bueno que se preguntara en virtud de que poderes divinos John F. Kennedy se creía autorizado a hacer lo que el mismo condenaba en forma tan contundente cuando creía que lo hacía Fidel Castro.

Tenemos, pues, que lo se proponía el gobierno de los Estados Unidos era sacar del gobierno de Haití al dictador François Duvalier porque creía que Duvalier estaba iniciando una política de relaciones con países socialista, comenzando con Polonia y Checoslovaquia, pero lo que hizo para derrocar a Duvalier resulto en el derrocamiento del gobierno dominicano de 1963, que no había hecho nada de lo que hizo el de Haití y que además no había violado en lo más mínimo los principios de la llamada democracia representativa, ninguno de los cuales era respetado en el vecino país.

¿Por qué sucedió lo contrario de lo que habían planeado los funcionarios norteamericanos encargados de ejecutar la política exterior de su gobierno?

Porque en el caso concreto a que vengo refiriéndome el gobierno de Kennedy elaboro un plan de acción clandestino; quiso actuar no como un gobierno sino como una asociación secreta. Ese carácter secreto del plan induce a pensar que su autor fue la CIA, lo que no significa que no fuera aprobado por el Consejo de Seguridad Nacional el Departamento de Estado y el Pentágono. Hace diez años yo pensaba que el presidente Kennedy no lo conocía, pero después de haber leído varias obras sobre el funcionamiento de los centros de poder político de Estados Unidos llegue a la conclusión de que el plan que se hizo para derrocar a Duvalier con ataques guerrilleros no podía llevarse a cabo sin la aprobación de presidente.

El golpe de 1963 no fue planeado pero hubo que darlo para salvar a John F. Kennedy del escándalo internacional que hubiera sido inevitable pues como habíamos dicho, lo que hizo el gobierno presidido por él no lo había hecho ningún otro en la historia: organizar campamentos guerrilleros en el territorio de un Estado amigo ocultándole esa actuación al jefe de ser Estado; pero además, hacerlo mientras se presentaba ante el mundo como el campeón armado que luchaba contra los que apoyaban guerrillas en otros países. Para colmo de males, el prestigio de Kennedy, que había quedado muy herido con el fracaso de Bahía de Cochinos, iba a quedar peor aún si se conocía la razón del golpe de Estado que se había dado en la República Dominicana.

Y como se pensó que al estudiar los hechos la OEA iba a decir la verdad sobre el lugar de donde salían las guerrillas de Cantave que atacaban Haití, se ordenó la desaparición inmediata del gobierno que yo presidia para que la OEA no se viera obligada a hacer la investigación que se la había solicitada el día 24 de ese mes de septiembre de 1963. Es más, el gobierno que había pedido esa investigación desapareció antes aun de que los funcionarios de la OEA tuvieran tiempo de conocer el cable del ministro de Relaciones Exteriores, Dr. Héctor García Godoy.

En resumen, el golpe de 1963 fue una consecuencia de la intervención norteamericana en nuestro país.

Listín Diario, 29 de septiembre de 1981.-