Las Izquierdas Dominicanas se engañan a sí mismas (1) y (2)

  • 11 noviembre 2016

Vanguardia del Pueblo

Miércoles, 23 de mayo de 1984

Por: Juan Bosch

Las Izquierdas Dominicanas se engañan a sí mismas (1)

Los que dirigen a los grupos de la izquierda dominicana tienen el hábito de engañarse a sí mismos y entre sí porque creen que ejerciendo las artes del engaño mantienen confundidos, y por tanto a su servicio, a los hombres y las mujeres afiliados a sus organizaciones. Que esos hombres y las mujeres sean pocos no les quita el sueño a sus dirigentes; lo que ellos necesitan es contar con algunas bases porque sin ellas se les caerían los tarantines políticos de los cuales sacan sus medios de vida y con los cuales sostienen lo que es Para ellos más importante: su posición en los niveles más altos de la pequeña burguesía nacional, una posición que se refleja exteriormente en centros de poder económico y político, que unas veces son sindicatos suecos o canadienses y otras veces son partidos políticos y gobiernos europeos.

Una prueba de la existencia del hábito a que nos hemos referido al comenzar este artículo es el instructivo que el Secretariado de la Dirección Nacional de la Central General de Trabajadores (CGT) envió a “todas las estructuras” de esa organización sindical el día 14 de este mes, es decir, un día después de haber escrito nosotros el articulo Una Lección de Lenin Para las Izquierdas Dominicanas que fue publicado en Vanguardia el día 16. La CGT era la central sindical más grande del país hasta el día 2 de diciembre de 1983, cuando de los 111 sindicatos y 6 federaciones que la formaban se separaron 72 sindicatos y 4 federaciones que adoptaron el nombre de Central General de Trabajadores (CGT Mayoritaria), pero los grupos de la izquierda nacional que dirigían la CGT antes de la división siguieron ignorando la existencia de la mayoría que se desprendió de ella por causas que hemos explicado en ocho artículos publicados en un folleto con el título de Historia del Tercer Congreso de la CGT del cual hasta hoy no han sido refutadas ni una línea ni dos palabras.

Esos grupos que dirigían la CGT cuando ella era la mayor organización sindical del país forman parte ahora del Frente de la Izquierda Dominicana (FID), en el que está el mayor número de los partidos marxistas—leninistas, o que se auto-llaman así, que figuran en la larga lista de nuestro “revolucionarios”, y la FID le da su apoyo a la CGT y la trata como si siguiera siendo lo que había sido antes del 2 de diciembre de 1983, pero además le da su apoyo a un conjunto de centrales sindicales en el cual se halla la Unión General de Trabajadores Dominicanos (UGTD), dirigida por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), el partido de gobierno desde agosto de 1978, que no tiene nada de izquierdista, y más aún, cuyos líderes están embarrados hasta la coronilla con la sangre de las matanzas del pasado mes de abril; se halla la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), frente sindical del Partido Comunista Dominicano (PCD); se halla la CASC, siglas que cuando se fundó y durante varios años querían decir Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos porque era la organización obrera del Partido Revolucionario Social Cristiano (PRSC) pero ahora no tiene definición política aunque se le achacan nexos muy estrechos con el Partido Reformista; y por ultimo esta la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), cuyos dirigentes, como dijimos en nuestro artículo de la semana pasada, cobran señores de nacionalidad no dominicana según se afirma en círculos de trabajadores.

UN LEVANTAMIENTO ESPONTANEO

Desde su primera línea el instructivo de la CGT minoritaria usa un lenguaje engañoso porque se dirige “A: Todas las Estructuras de la CGT”, así, con mayúsculas, tal como la hemos copiado; y es engañosa porque la palabra Todas está escrita Para dar la impresión de que se trata de muchas “estructuras”, de una poderosa organización obrera, a pesar de que los autores del instructivo saben que eso no es cierto ni cosa parecida. El tema de la comunicación es también pomposo, como debe ser todo lo que se hace con el fin de engañar a alguien, y esta expresado así: “Asamblea Evaluativa del Movimiento de protesta y fijación de nuevas Jornadas de Luchas”, lenguaje con el cual quiere ocultarse la verdad, esto es, que lo que los autores del instructivo llaman “Movimiento de Protesta” fue organizado y publicitado ampliamente como huelga general llamada a durar 24 horas, pero en vista de que fracaso como tal huelga ahora se rebautizada con el nombre de “Movimiento de protesta”, y en el texto del instructivo la palabra protesta aparece escrita con P mayúscula.

Entremos ahora en ese texto, que comienza diciendo: “El Secretario de la Dirección Nacional, reunido el pasado Sábado 12 de Mayo evaluó el recién finalizado Movimiento de Protesta con el Paro del miércoles 9 de mayo y arribo a las siguientes conclusiones: …”

¿Qué pretendieron los autores del párrafo que acabamos de copiar al usar las palabras “el recién finalizado Movimiento de Protesta con el Paro del miércoles 9 de mayo”?

Darle a la fracasada huelga general del 9 de mayo el carácter de ultima de las acciones que empezaron el 23 de abril; esto es, seguir confundiendo a la opinión nacional y a las de sus amigos de otros países con la mentira de que fueron esas centrales sindicales las que organizaron y llevaron a cabo el estallido de crisis social que conoció el país y conocieron otros países cuando la noticia de lo que estaba pasando aquí fue transmitida por las agencias de prensa mal informadas en lo que se refería no a los hechos en si sino a la versión interesada de que los organizadores y autores de tal estallido habían sido las centrales sindicales que hemos mencionado.

En el artículo de la semana pasada copiamos frases de Lenin como aquellas de “El estallido se produjo de un modo espontaneo, sin que nadie lo preparase”, y lo decía refiriéndose a lo que él llamaba “la crisis” del 20 y el 21 de abril de 1917; y de otra crisis, la calificaba como “la ola revolucionaria que estallo espontáneamente en los días 3 y 4 de julio” y explicaba que ese estallido—que por algo uso Lenin el verbo estallo—se produjo “ a pesar de que los bolcheviques se esforzaron por contener la explosión, a la que, naturalmente, tenían que esforzarse por imprimir(le) la forma más organizada que fuese posible”.

(Puede parecer exagerado que habiendo copiado esos párrafos de artículos de Lenin la semana pasada lo hagamos otra vez a pesar del corto tiempo transcurrido desde que los publicamos en Vanguardia, pero no es exagerado si tomamos en cuenta que tenemos que machacar en el cerebro de los lectores ideas como las que estamos exponiendo Para que se den cuenta de que si bien no nos cabe duda de que entre los izquierdistas dominicanos hay personas honestas, tampoco tenemos duda de que los que dirigen a los grupos de la izquierda de este país son propagandistas de sí mismos porque necesitan engañar a sus seguidores, aunque estos sean pocos, Para mantener su posición privilegiada de líderes).

LOS QUE ENGAÑAN A SUS SEGUIDORES

El empeño de ciertos lideres izquierdistas de hacerse pasar por los organizadores, y por tanto los jefes, de los hechos de abril y el de declarar una huelga general con la cual creían que iban a provocar un levantamiento popular semejante a los de abril condujo a la prisión de miembros del Partido de la Liberación Dominicana, entre ellos del secretario general, el profesor Lidio Cadet, porque en la organización de la huelga terciaron obreros perredeístas que denunciaron la trama como un complot Para derrocar al gobierno, que es también perredeista, y condujo a la prisión y la persecución de muchos campesinos organizados cuyos dirigentes están políticamente controlados por partidos de los que forman el Frente de la Izquierda Dominicana.

La huelga fue un fracaso, aunque en esta oportunidad no vamos a ocuparnos de ese resultado de lo que habían planeado los líderes políticos de las centrales obreras que la decretaron. Lo que queremos señalar ahora es la falta de criterio de esos líderes; su obsesión en ver en un estallido espontaneo de las masas del pueblo una coyuntura revolucionaria que ellos debían aprovechar haciéndose pasar por los organizadores y los jefes de ese episodio, y lo que es peor, que creyeran que podían repetir ese estallido con solo anunciar una huelga general de 24 horas.

¿Dónde tienen la cabeza esos líderes? ¿Es que no han estudiado la historia de los movimientos revolucionarios y por no conocerla no saben que sucedió en Francia, o mejor dicho en Paris, cuando el proletariado de la capital francesa perdió la batalla de la Comuna? ¿Es que consideran que cualquiera demostración de coraje popular, de decisión de lucha expresada espontáneamente, es el inicio de una revolución?

La Comuna fue un levantamiento espontaneo de los obreros de Paris y parte de los de Lyon, que alcanzo una gran categoría histórica debido a que de él sacaron lecciones muy útiles Marx, Engels y Lenin, pero le costó miles de vidas al pueblo de Paris, y de manera especial a sus trabajadores, porque cuando fracaso las fuerzas militares de la República hicieron una matanza descomunal, de miles de hombres y mujeres cuyos cadáveres llenaron las calles de Paris. La República, presidida por Luis Adolfo Thiers, acababa de surgir de otro hecho histórico: la derrota de Sedán, con la cual el emperador Napoleón Tercero perdió la guerra que mantenía con Prusia, lo que equivale a decir con Alemania. El resultado de la derrota de Sedan, y Para aniquilar a los obreros de Paris que estaban llevando a cabo la primera revolución proletaria de la etapa industrial del capitalismo, se unieron la vencida República Francesa de Thiers y la vencedora Prusia de Guillermo de Prusia y Otto Bismarck, pues ante el peligro de que Francia pasara a ser un país comunista los gobiernos alemán y francés se unían como dos hermanos gemelos, que eso eran en verdad si los vemos desde el punto de vista de la lucha de clases dado que en uno y en otro gobernaba la misma clase aunque una hablara en lengua germánica y la otra en lengua francesa.

¿Por qué hemos dicho que la Comuna tenía que fracasar?

Porque fue un levantamiento espontaneo, que no obedeció a un plan, a una organización, a una dirección, como sucedió con el estallido popular de la Semana Trágica, que no tuvo plan ni fue organizado ni conto con un liderazgo.

18 de mayo de 1984.-


Vanguardia del Pueblo

Miércoles 30 de mayo de 1984

Por: Juan Bosch

La Izquierdas Dominicanas se engañan a sí mismas (y 2)

Habíamos dicho que lo que pretendían los dirigentes políticos de la CGT minoritaria cuando bautizaron con el nombre de Paro del miércoles 9 de mayo a la fracasada huelga de ese día era darla a su fracaso el carácter de ultima de las acciones que habían empezado el 23 de abril, y ahora debemos aclarar que la palabra ultima no quería decir que a partir de ese día no habría otra acción, sino que esa era la última hasta el momento en que se escribió el instructivo del 14 de mayo, pues en el párrafo final de ese instructivo se anunciaban nuevas jornadas de lucha, lo que equivale a decir nuevas huelgas o algo parecido. Pero en la línea en que el instructivo dice Paro del miércoles 9 de mayo hay un detalle demostrativo de los métodos de prestidigitación que siguen los líderes dela izquierda dominicana, y es el que desvirtúa con el uso de la palabra paro el significado de la palabra huelga, que fue la que se usó para convocar la acción llamada paro después que como tal huelga había sido un fracaso aplastante porque en ella no participo ni un solo obrero de industrias.

Veamos ahora las condiciones a que llego el Secretariado de la Dirección Nacional de la CGT minoritaria cuando en su reunión del 12 de mayo evaluó “el recién finalizado Movimiento de Protesta con el Paro del miércoles 9 de mayo”. Esas conclusiones fueron, una, que el paro resulto “parcialmente exitoso”; dos, que “el llamado fue acatado por los choferes, comerciantes, el sector educativo y la ciudadanía en termino general”; tres, que el paro “puso al desnudo la diferenciación entre los diferentes sectores alrededor del Movimiento”, y que eso “le ha permitido al Pueblo conocer y diferenciar entre sus amigos y sus enemigos”, y por último, que “Todas las fuerzas (PRD, PR, PLD, etc.) estuvieron en contra del Movimiento, lo que le ha permitido ver al pueblo que esas fuerzas son contrarias a sus luchas y demandas.

En realidad, lo que los autores de esas conclusiones llaman así no son tales conclusiones sino deseos de que lo hubieran sido. Por ejemplo, eso de que “El paro fue parcialmente exitoso” equivale a decir que fue parcialmente un fracaso porque lo que no es éxito es fracaso, y en consecuencia lo que es parcialmente exitoso es parcialmente un fracaso. En cuanto a que “El paro fue acatado por los choferes” debemos decir que si se trata de choferes públicos, esto es, los que manejan conchos o taxis, entre ellos la mayoría o son dueños de los vehículos o los alquilan a sus propietarios, de manera que de esos muy pocos son asalariados, y si se trata de los que conducen las guaguas de Onatrate, esos son asalariados de una empresa del Estado, pero los que manejan guaguas inter—urbanas se dividen entre asalariados y dueños, de manera que al hablar de una huelga o un paro de choferes de servicio público el que lo hace debe ser muy cuidadoso porque los móviles que llevan a esos choferes a una huelga pueden ser muy variados y hasta muy personales debido a que entre ellos abundan los pequeños burgueses de la capa baja, el tipo de pequeños burgués más propenso a vivir paralizado por el miedo de caer en las filas del proletariado, a las que irían a dar muchos de ellos si en la huelga del 9 de mayo se repetían los hechos de la Semana Trágica en los cuales sus automóviles o minibuses podían ser apedreados o incendiados por los grupos de jóvenes que atacaban pequeños comercios y vehículos.

¿POR QUÉ MENCIONAN AL PLD?

En el párrafo en que los autores de la evaluación de que estamos hablando se refirieron a los choferes a los choferes mencionaron también a “comerciantes” sin decir si eran dueños de establecimientos típicos de la baja pequeña burguesía o lo eran de la mediana, porque en el caso de que fueran de esas dos capas de la pequeña burguesía comercial se explica que mantuvieran cerrados sus establecimientos, pero no en apoyo a la huelga decretada por las centrales sindicales sino por miedo a que les sucediera lo que les había pasado a los colegas suyos cuyos comercios fueron asaltados y saqueados en los días de la Semana Trágica; y lo mismo, exactamente lo mismo decimos de eso que los dirigentes políticos de la CGT minoritaria denominan “el sector educativo y la ciudadanía”, esto es, los maestros de escuelas privadas y públicas y los padres de los estudiantes de esas escuelas, todos los cuales tenían miedo de que el 9 de mayo se repitiera la matanza que había conmovido al pueblo hacía apenas dos semanas.

Las conclusiones a que llegaron los evaluadores de la CGT minoritaria encargados de analizar el fracaso del día 9 de mayo y sus causas fueron modelos de subjetivismo, pero esa manera subjetiva de estudiar un problema o una posición alcanzo su punto más alto cuando los evaluadores dijeron que “El Paro puso al desnudo la diferenciación entre los diferentes sectores del Movimiento”, porque en esa trece palabras no solo no se dice nada sino que además lo que no se dice esta dicho de manera tan confusa que no hay modo de entender que fue lo que quisieron decir los que la escribieron, y la confusión en que habían caído llego a confundirnos tanto que creyeron que escribir palabras sin base y sin sentido era una forma de expresar una conclusión. Solo así se explica que escribieran ese párrafo sin sentido con que terminaron sus “conclusiones”, el que afirma que “Todas las fuerzas (PRD, PR, PLD, etc.) estuvieron en contra del Movimiento”.

En primer lugar, nadie sabe que significa Movimiento, escrito así, con mayúscula; si se trata de los planes o de las acciones que llevaban a cabo las centrales sindicales asociadas a la CGT minoritaria o si alude al estallido social del mes de abril, y desde luego, a quienes lo personificaron, aunque nos parece que ese trata de lo último por aquello de “Todas las Fuerzas… estuvieron en contra del Movimiento” porque así lo indica el pretérito del verbo estar expresado con la forma estuvieron. Si es como lo suponemos, entonces no hay duda de que lo que pretenden los líderes políticos del CGT minoritaria es pasar otra vez de contrabando la mentira de que el estallido de crisis social que se produjo en el país durante los días 23,24 y 25 de abril fue obra de las centrales sindicales que forman los frentes de masas obreras de los partidos marxistas—leninistas unidos en el FID, frente de masas entre los cuales está la UGTD, que no tiene nada de marxista y mucho menos de leninista puesto que es la central sindical dirigida por el PRD, cuyos líderes cargan con la cuota más pesada de responsabilidad por la matanza de la Semana Trágica debido a que fueron ellos quienes le reclamaron al presidente de la República que sacara el Ejercito de los cuarteles y lo lanzara a las calles con órdenes de ponerle fin a la protesta popular desatada en respuesta al alza de precios de alimentos y medicinas que había dispuesto el gobierno por imposición del Fondo Monetario Internacional.

Ahora bien, ¿Por qué se menciona en eso que los líderes de la CGT minoritaria llaman conclusión de su análisis del llamado Movimiento al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) diciendo que estuvo en contra del tal Movimiento? ¿Fue que la dirección peledeísta se opuso a la mal hilvanada huelga del 9 de mayo o a la pretensión de organizar una para el Día del Trabajo o a la participación de masas populares en los hechos de la Semana Trágica?

EL DOMINGO SANGRIENTO

Naturalmente, los que dirigen la política de la CGT minoritaria no pueden responder la pregunta que acabamos de hacer si no es diciendo alguna mentira porque les resultaría muy difícil confesar que ellos no pueden dejar de acusar al PLD de cualquier cosa, y si la mentira fuera la de afirmar que el PLD estuvo “en contra del Movimiento”, como dicen ellos, y se les pidiera pruebas de lo que dijeran, se quedarían callados porque no podrían presentarlas, en cambio nosotros si podemos presentar pruebas directas, —nada menos que fotografías— de que varios días después de la matanza de la Semana Trágica esos líderes estuvieron visitando al Dr. Jorge Blanco, y no para echarle en cara los más de cien muertos a tiros de esa semana sino para negociar con el dizque mejoras salariales y medidas de ese corte, o dicho de otra manera, para hacerse propaganda ante los obreros, para presentarse ante ellos como personas que trabajan por el bienestar de los trabajadores y lo hacen nada menos que en el corazón mismo de la clase de los capitalistas, que eso vienen a ser al fin y al cabo el Palacio Nacional y los señores que lo habitan o trabajan en él, aunque, eso sí, se callaron el secreto de que quien les arreglo la cita con el Dr. Jorge Blanco fue el máximo líder del PRD, el mismo partido al que ellos acusan en su en su instructivo del 14 de mayo de ser una de las “fuerzas” contrarias a las “luchas y demandas” del pueblo.

El partido de la Liberación Dominicana ni quito rey ni puso rey en los hechos de la Semana Trágica ni en la anunciada huelga del Día del Trabajo que por arte de birlibirloque quedó convertida en una orden de duelo general no cumplida ni siquiera por los que la propusieron; y en cuanto a la Semana Trágica, mal podía pesar la dirección del PLD en participar en acciones espontáneas del pueblo que se llevaron a cabo sin dirección de nadie, sin seguir un plan o aplicar un método, sin perseguir un fin conocido por todos sus militantes, pues si somos un partido organizado, con liderazgo respetado, no podemos lanzarnos a aventuras, a actuar sin saber por qué ni para que, solo porque personas a quienes no conocemos políticamente, cuyas ideas ignoramos, cuyos principios no se han hecho públicos, se han echado a las calles a ejecutar acciones que no tienen relación con nosotros.

Un partido como el PLD no puede dejarse dirigir por extraños. Los peledeístas nos hemos preparado para planear y dirigir la ejecución de nuestros planes, no para que nadie nos arrastre a darles apoyo a planes desconocidos. El Domingo Sangriento de San Petersburgo se conoce con ese nombre porque el 9 de enero de 1905 miles de rusos fueron muertos y heridos por la guardia zarista cuando desfilaban frente al palacio del Zar pidiendo alivio para su miseria que era grande debido a que una fuerte crisis económica estaba afectando a obreros y desempleados de la capital de Rusia. El desfile era gigantesco y lo había organizado no un partido político sino un cura ortodoxo, el Padre Gapón, y años después se supo que el Padre Gapón era un agente de la política del Zar; un agente provocador que con la matanza de ese día hizo abortar cualquier intento de organizar una protesta efectiva las masas populares, porque la matanza del Domingo Sangriento aterrorizo a esa masas debido a que sus organizadores verdaderos sabían que pocos muertos indignan pero miles de ellos infunden terror, y se engañan a sí mismos los izquierdistas que no toman en cuenta lo que nos enseña la historia en episodios como el Domingo Sangriento de San Petersburgo.

23 de mayo, 1984.-