¿Qué es un Partido de Liberación Dominicana? (1)

  • 29 septiembre 1982

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 29 de septiembre de 1982.-

Por Juan Bosch

En la República Dominicana hay gente que confunde a los partidos de liberación nacional con los partidos comunistas, y lo que es peor, hay comunistas que propagan la tesis de que un partido de liberación nacional es reaccionario o de derechas porque no es comunista. Esa argumentación recibe fuerzas del hecho de que en algunos países de la región del Caribe, como son Guatemala, Costa Rica, hay partidos llamados de Liberación Nacional que no se diferencian en nada de los tradicionales al estilo del Liberal y el Conservador de Colombia, o de los que se hacen llamar socialdemócratas —estos es, socialistas, si bien agregan a esa palabra la de democráticos—, como el PRD de nuestro país, cuyos líderes hablan un lenguaje revolucionario pero son sirvientes de burguesías nacionales retrogradas y lacayos vergonzantes de todos los gobiernos norteamericano.

El tipo se sociedad en que vivimos los dominicanos crea una atmósfera favorable para el trabajo de los que se dedican a confundir en el orden político a personas que no tienen una idea clara de la diferencia que hay entre el PLD y el PCD; y crea esa atmósfera porque el nuestro es un país típico de los llamados del Tercer Mundo, o sea, de los que no pertenecen al grupo de capitalismo desarrollado, al estilo de Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, ni a los del sistema socialista, y lo que les da carácter a los países del Tercer Mundo es un escaso desarrollo capitalista del cual surge como fruto natural un escaso desarrollo social que a su vez se refleja en un débil desarrollo político.

El débil desarrollo político que tenemos en nuestro país impide que muchos dominicanos se den cuenta de lo que es en realidad la sociedad en que vivimos, que se hagan cargo de que aunque todos los libros políticos que nos llegan de otros mundos afirmen que los hombres y las mujeres se dividen en dos clases antagónicas, que son la burguesía y el proletariado, en la Republica Dominicana, como en todo el Tercer Mundo, no se ha llegado todavía a esa etapa porque la división en clases es producto del desarrollo capitalista y en los países del Tercer Mundo no se ha alcanzado aún el grado de desarrollo capitalista necesario para que la división en clases acabe concentrándose en capitalistas de un lado y obreros del otro, y lo que es más importante, ni nuestros burgueses ni nuestros proletarios tienen todavía conciencia política de lo que son, razón por la cual los primeros piensan, sienten y actúan como si fueran parte de la burguesía norteamericana, y los segundos no están en absoluto conformes con la idea de que son obreros; la generalidad aspira a que sus hijos sean médicos, arquitectos, ingenieros, esto es a que su descendencia entre en los círculos burgueses aunque sea en condición de parientes pobres.

Fundación del Viet Minh

Los capitalistas de los países del Tercer Mundo son pocos y además dependientes; dependen del capitalismo de las que fueron sus metrópolis, y no puede ser de otra manera porque su condición de debilidad intrínseca, que es relativa en el orden económico pero es absoluta en el orden político, no les permite desarrollarse en ningún sentido. Por esa razón la burguesía de tales países no forma partidos políticos organizados para luchar por la independencia sino que al contrario, apoya a los que se pliegan a los intereses del capital extranjero, y en el caso concreto de América Latina, son servidores del capital norteamericano y por tanto de los gobiernos de Estados Unidos.

En lo que se refiera a los obreros, hacen reclamos en el terreno económico y llegan en ese camino a participar en huelgas, pero como carecen de conciencia política no se organizan en partidos comunistas salvo en el caso de los de países que tienen desarrollo industrial, como sucede en Argentina y Brasil; y debemos entender que los partidos comunistas deben estar formados por masas obreras, aunque tengan un número limitado de pequeños burgueses en sus filas, y de no ser así no serán realmente partidos proletarios.

Ahora bien, los partidos comunistas del Tercer Mundo no pueden llevar a cabo luchas de liberación nacional porque su condición de partidos de la clase obrera limita de manera determinante su capacidad para aglutinar las diferentes fuerzas sociales que intervienen en ese tipo de luchas. Eso lo supieron o lo adivinaron a tiempo Ho Chi Minh, Fidel Castro, Carlos Fonseca Amador y Mengistu Haile Mariam, el primero de los cuales se había hecho comunista en el año 1920, y había formado en enero de 1930 el Partido Comunista de Indochina, que fue organizado para llevar el comunismo no solo a lo que hoy es Vietnam sino también Cambodia y Laos, y disolvió ese partido para formar en 1944 la Liga para la Independencia de Vietnam, que paso a ser conocida en todo el mundo con las palabras Viet Minh.

En Relatos de Vietnam, libro publicado en Buenos Aires en marzo de 1973 autorizado por Vo Nguyen Giap, que fue el gran jefe militar de la guerra contra los ejércitos norteamericanos, se cuenta (en la página 145) que “Cuando hubo que elegir un nombre capaz de unir a las masas en el seno de un Frente Nacional Unido, separamos el adjetivo “anti imperialista” por ser demasiado duro… Se adoptó finalmente la expresión “Liga para la Independencia de Vietnam”. Sin embargo, en ese libro no se menciona un detalle muy importante para comprender por qué Ho Chi Minh disolvió el Partido Comunista de Indochina: Se trata de la Declaración de Independencia de Vietnam, leída por el mismo Ho Chi Minh en la plaza Ba Dinh de Hanói el 2 de septiembre de 1945. En ese documento tan importante para la historia de Vietnam Ho Chi Minh copio a la letra por lo menos un párrafo de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, cosa que no habría podido hacer si hubiera hablado a nombre nada más del Partido Comunista de Indochina o de Vietnam, en el caso de que este hubiera existido; que no existía porque el partido que representaba dentro de la Liga para la Independencia de Vietnam o Viet Minh a los comunistas de Vietnam era el Partido de los Trabajadores.

Además del Viet Minh, que operaba en Vietnam del Norte, en Vietnam del Sur se creó el Frente de Liberación de Vietnam del Sur, que al quedar organizado en diciembre de 1960 hizo público un manifiesto en el que llamaba a la unión de los obrero, campesinos y trabajadores de la zona sur de Vietnam; a los intelectuales, a los industriales y comerciantes, a las minorías nacionales, a los soldados y oficiales (de los ejércitos del Sur) que fueran patriotas; a los jóvenes y las jóvenes, a los vietnamitas que residían en países extranjeros, y nada menos que a las personas notables, lo que equivalía a decir mandarines o nobles del reinado de Bao Dai, que había sido emperador del país (llamado entonces Am nam) hasta el 1945, esto es, hasta quince años antes.

Programa del Frente de Liberación

El Partido Comunista Dominicano y sus aliados han estado lanzando durante meses duras críticas al Partido de la Liberación Dominicana porque este no llevo a las elecciones de este año un programa socialista. Naturalmente, si esos partidos nos condenan ante la opinión pública porque no presentamos un programa socialista en las elecciones recién pasadas es porque ellos si llevaron un programa que sin la menor duda habrían envidiado los Partidos Comunistas de Alemania del Este, Hungría, La Unión Soviética y hasta la República Popular de Corea. Pero las críticas que nos hacen debieron hacérsela al Frente de Liberación de Vietnam del Sur, que por el hecho de llevar adelante una guerra en la que desde los primeros días se mostró ante el mundo como mejor dotado para la acción que la conjunción de sus enemigos, entre los cuales estaba el poderío militar más grande de la tierra, disponía de libertad policía para enarbolar un programa radical, y sin embargo su programa no podía ser más comedido.

¿Qué le ofrecía a su pueblo, en esa guerra, el Frente de Liberación de Vietnam del Sur?

“Paz, Independencia, Democracia ¡Arroz y ropa! Reunificación del país. Esas son nuestras aspiraciones, las más profundas y las más apremiantes”, decía el manifiesto del Frente (página 19 de Front National de Liberación du sud Vietnam, Documents. Edition Giai Phong, December 1968). En las páginas siguientes ofrecía en detalle esos mismos puntos en esta forma:

I: Derrota del régimen colonial disfrazado por los imperialistas americanos y la dictadura de Ngo Ding Diem, su agente , (y) establecimiento de un Gobierno de Coalición Nacional y Democracia: II: Instauración de un régimen progresista y democrático (con “libertad de opinión, de prensa, de reunión, sindical y de movimientos o circulación” así como libertad de creencias). (Aquí sigue un párrafo que dice así: “Todos los partidos y todas las organizaciones patrióticas sin distinción de tendencia política serán libres para ejercer sus actividades”).

En materia económica, lo que ofrecía el Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur no podía ser más grato a los empresarios y propietarios del país, porque si bien anunciaba que los monopolios económicos de los “imperialistas americanos” y sus agentes serian abolidos y confiscados, también afirmaba que se ayudaría a industriales y la artesanía, ofrecería la desaparición de todos los impuestos a la producción, la protección a los que fabricaban artículos nacionales, la limitación de las importaciones de mercancías que podían producirse en el país y reducir los impuestos de importancia para las maquinarias y las materias primas así como ayudar a la agricultura y a los agricultores, estimular e impulsar los intercambios económicos entre las ciudades y los campos, entre las llanuras y las regiones montañosas y desarrollar el comercio con otros países “sin distinción de (su) régimen político”.

Podríamos llenar varias páginas con párrafos extraídos de ese y de un segundo programa del Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur que se hizo público durante los años de la guerra, en los cuales no se dice nada, pero absolutamente nada que se relacione, siquiera, con propósitos socialistas ni con nada que se les pareciera.

¿Por qué fueron tan cuidadosos en esa materia los lidere políticos de esa gran epopeya que fue la guerra por la independencia de Vietnam?

Porque en esa larga lucha debía contar, necesariamente, con el apoyo del mayor número de los diferentes sectores sociales de Vietnam del Norte y de Vietnam del Sur, que en sociedades del Tercer Mundo, como era entonces el pueblo de Ho Chi Minh, no se reducen a los dos consabidos de burguesía y proletariado; pero además porque en este tipo de sociedades de capitalismo tardío, y por tardío escasamente desarrollado, el proletariado tiene muy poca conciencia política de clase, como le sucede también a la burguesía, y por esa razón es una tontería insigne contar solo con él para llevar a cabo las muy complejas tareas que requiere la lucha por la liberación nacional.

Ho Chi Minh, el Liquidador

Los hechos nos dicen que Ho Chi Minh supo distinguir a tiempo que para llevar adelante la lucha por la liberación de su pueblo hacía falta organizar un instrumento político diferente, y mucho más complejo que el Partido Comunista de Indochina. Lo que no sabemos es si llego a esa conclusión estudiando en detalle las posibilidades de acción que tenía por delante o si la adopto de manera instintiva. Pudo haber llegado lo mismo por la primera vía que por la segunda porque la política es a la vez una ciencia y un arte y los que traen al mundo la genialidad política pueden adoptar decisiones de importancia excepcional impulsados por su instinto, y no hay duda de que Ho Chi Minh tuvo los atributos de un genio político.

Cuando disolvió el Partido Comunista de Indochina cayó sobre Ho Chi Minh un diluvio de acusaciones que le hacían los Partido Comunistas de toda la región asiática, incluyendo entre esos partidos el de China, pero también se le acusaba en la Unión Soviética. Se le adjudicó el sobre nombre de El Liquidador. En esos días China, la Unión Soviética y los países que tenían colonias en la zona, como era el caso de Inglaterra y de Francia, estaban pasando por una de las peores épocas de la historia humana, la de la guerra que les hacían Alemania, Italia y Japón, y es posible que entre los Partidos Comunistas de Asia se difundiera la creencia de que al disolver el partido que había fundado, Ho Chi Minh se había convertido en un desertor.

Pero si sucedió así, los acusadores no tardaron en rectifica porque Ho Chi Minh estaba llamado a convertirse a la vuelta de pocos años en una de las grandes figuras de la historia del siglo XX.

29 de septiembre de 1982.-

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