¿Qué es un Partido de Liberación Nacional? (3)

  • 20 octubre 1982

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 20 de octubre de 1982.-

Por: Juan Bosch

Cuando el autor de esta miniserie de artículos llego a Cuba, en enero de 1939, el partido de los marxistas—leninistas de aquel país tenía el nombre de Unión Revolucionaria Cubana (URC), pero todo el mundo llamaba comunistas tanto a sus miembros como a sus simpatizantes. El nombre fue cambiado, si la memoria no nos falla, poco antes de las elecciones de 1944 por el de Partido Socialista Popular (PSP), pero los cubanos siguieron llamando a los afiliados y seguidores del PSP comunistas a secas. Nos recordamos ni un solo caso de alguien que les dijera a Juan Marinello, Blas Roca, Carlos Rafael Rodríguez, Lázaro Peña o Nicolás Guillen urcistas o penepeístas sino comunistas, con lo que dejamos dicho que el pueblo de Cuba identifico siempre a los marxistas—leninistas de su país comunistas sin importarle Para nada el nombre oficial del partido en que militaban; y no podía haber lugar a confusiones porque en la tierra de José Martí no hubo en ningún momento dos organizaciones políticas de izquierdas marxistas—leninistas sino una sola, la de los comunistas, no importaba que llevara el nombre de Unión Revolucionaria Cubana o el de Partido Socialista Popular.

Ahora bien, dado el hecho de que todo el mundo en Cuba llamaba comunista a sus miembros y simpatizantes, el Partido Socialista Popular no habría podido encabezar una lucha guerrillera contra la dictadura de Batista ni contra cualquier otro gobierno porque la masa del pueblo no le habría dado su apoyo a esa lucha. En varias ocasiones los líderes comunistas cubanos adoptaron programas de liberación nacional, pero la adopción de programas de ese tipo no le confería a su partido el carácter de uno de liberación nacional. Por ejemplo, en el año 1939 Blas Roca, hablando en nombre de Unión Revolucionaria Cubana, dijo:

“Luchamos por la unidad del pueblo de Cuba, por la unidad de los revolucionarios y por un gran frente nacional unido; Para lograr una Asamblea Constituyente libre y soberana; Para establecer la democracia, con igualdad de derechos Para los negros y las mujeres; Para ayudar a los desempleados, proteger a los campesinos contra los desahucios, aplicar las leyes sociales, aumentar la educación, salvar a miles de deudores de una ley de revaluación de las hipotecas, defender la economía del país…”.

Además de las declaraciones de ese tipo, que se produjeron más de una vez en otras ocasiones y con otras palabras, los comunistas mantuvieron alianzas políticas con Batista pero también con adversarios de Batista como los “auténticos” (el Partido Revolucionario Cubano), hecho que no alarmaba en Cuba a nadie, pero una cosa eran esas alianzas circunstanciales y otra muy diferente habría sido un levantamiento guerrillero comunista, diferencia que sabían apreciar muy bien los líderes del PSP.

Un levantamiento guerrillero habría tenido resultados fatales Para el PSP porque lo habría aislado de las grandes masas y lo habría congelado en ese aislamiento. Dicho en pocas palabras, el PSP no habría podido hacer de ninguna manera lo que hizo Fidel Castro, primero con el ataque al cuartel Moncada y después con la actividad guerrillera en la Sierra Maestra. Es más, la ayuda que el general Lázaro Cárdenas les presto en México a los asaltantes del Moncada Para que pudieran volver a Cuba a internarse en la Sierra Maestra no habría podido dársela a los comunistas cubanos porque se le habría opuesto la opinión pública mexicana.

Comunismo y Antimperialismo

Lo que el lector acaba de ver acerca de lo que habría hecho la opinión publica de México no es una suposición gratuita o un argumento absurdo destinado a convencerlo con razones extravagantes. La ideología burguesa está sembrada en pueblos como el francés, el inglés o el norteamericano en la conciencia de la mayoría de las personas, y al decir en la conciencia estamos diciendo en su inteligencia, pero en las grandes masas de los pueblos dependientes, lo mismo los asiáticos que lo latinoamericanos, esa ideología tiene sus raíces no en la inteligencia y por tanto no en la conciencia sino en el instinto, lo que significa que esos pueblos reaccionan de manera instintiva, y no por razonamiento, contra lo que ellos creen que pone en peligro de destrucción el sistema de vida capitalista.

¿Por qué, entonces, hacen revoluciones como la de Cuba, la de Nicaragua, la de Etiopia?

Las hacen porque el mismo tiempo que reaccionan instintivamente contra el peligro de aniquilamiento del sistema de vida capitalista se dan cuenta, también instintivamente, de que los ricos de sus países forman con los grandes ricos extranjeros frentes políticos, económicos y militares que los explotan y les impiden disfrutar de las ventajas que ese sistema de vida les proporciona a las gentes de esos grandes centros extranjeros de poder, y están en disposición de apoyar a quienes luchan por destruir esos frentes siempre que la lucha no sea dirigida por un partido comunista porque se les ha hecho creer desde antes de que aprendieran a hablar que comunismo significa esclavitud, hambre, pobreza, opresión política, atraso; en fin, lo mismo, sino peor, que ellos conocen por la experiencia, de manera que Para ellos comunismo no quiere decir cambio favorable de vida sino todo lo contrario.

Lo que acabamos de decir es una verdad comprobada por acontecimientos históricos recientes pero que no ha entrado todavía en el mundo de los valores aceptados por muchos líderes y militantes comunistas.

En los países dependientes no se desarrolla tanto la conciencia proletaria como la antimperialista, y la conciencia antimperialista no tiene que ser necesariamente anticapitalista. La conciencia anticapitalista o proletaria se desarrolla en los países dependientes más entre los pequeños burgueses que entre los obreros, en cambio la antimperialista se desarrolla lo mismo entre pequeños burgueses que entre los trabajadores y los campesinos y en muchos casos también entre algunos burgueses. En la India el antimperialismo quería decir lucha contra Inglaterra; en Vietnam quería decir lucha contra Francia y contra Japón, y cuando Estados Unidos ocupo el lugar que había abandonado Japón y Francia, la lucha se convirtió en antinorteamericana. Pero hay que ver con claridad que perseguía el pueblo de Vietnam en su larga guerra contra tres poderes coloniales. Lo que perseguía no era que Vietnam pasara a ser un país comunista, y sus líderes, que sabían lo que ese pueblo pensaba, no le ofrecieron nunca el Estado comunista sino la derrota de Francia, de Japón y de Estados Unidos.

Poca conciencia Proletaria

La razón de que la conciencia proletaria se desarrolle en los países dependientes menos que la antimperialista está en el tardío y a menudo débil desarrollo del proletariado en esos países dependientes.

La existencia del proletariado es un producto directo de la existencia del capitalismo, y Para desarrollarse el capitalismo requiere el desarrollo numérico del proletariado. Por esa razón en la medida en que el capitalismo se desarrolla se desarrolla también el proletariado, y por eso a un capitalismo escasamente desarrollado le corresponde necesariamente un proletariado pobre en cantidad y débil en conciencia de clase. En un país como la República Dominicana, de escaso desarrollo capitalista, no hallamos obreros marxistas y mucho menos marxistas—leninistas. Los marxistas—leninistas dominicanos son pequeños burgueses que debido a la naturaleza individualista propia de la pequeña burguesía se organizan en grupos políticos opuestos que se tratan como si fueran enemigos de clases enfrentado en luchas antagónicas.

Los frutos del capitalismo tardío son muchos y muy variados, y no solo en el terreno económico. En nuestro país hallamos casos notables de desviaciones socio-políticas, como por ejemplo el de un partido comunista que no tiene en sus filas obreros, al menos conocidos, y sin embargo le dedica mucho esfuerzo a la formación de pequeña burguesía profesional, lo que parece poco coherente con la posición irreductible de acusar de derechista a cualquiera fuerza de izquierda que no enarbole en todas las circunstancias un programa socialista que en buena lógica debe ser el de un partido de base proletaria. A mediados de este año, ese partido (el Comunista Dominicano o PCD) declaro que en la Unión Soviética había unos 800 jóvenes dominicanos becados para estudiar carreras de las llamadas universidades, y todos habían sido enviados por el PCD.

Marxismo y Capitalismo Tardío

Aunque esos detalles no figuran en la declaración, se sabe que los estudiantes enviados a la Unión Soviética son reclutados entre los 70 mil que hay en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, de los cuales unos 69 mil deben proceder de las diferentes capas de la pequeña burguesía y 68 mil deben ser miembros de las capas bajas, baja pobre y baja muy pobre Para las cuales ir a estudiar sin costo alguno a un país extranjero equivale a sacarse un premio gordo, pero no reciben ese premio por razones políticas si no por motivos económicos dado que el estudio en la República Dominicana les significa tanto a ellos como a sus parientes cercanos gastos que la mayoría no puede cubrir.

Es muy raro que uno de esos estudiantes reclutados en los pasillos de la UASD sea militante o simpatizante del PCD, pero la dirección de ese partido cree que los favorecidos con viajes de estudios a la Unión Soviética quedan convertidos automáticamente en cuadros marxistas—leninistas, y no se da cuenta de que la naturaleza social de un profesional pequeño burgués que ejercerá su profesión en un medio capitalista, y sobre todo en un medio capitalista de escaso desarrollo, llevara a la mayor parte de ellos hacia otras direcciones. Ahora bien, al distribuir becas de estudios en la forma en que lo hace la dirección del Partido Comunista Dominicano se reproduce a si mismo dado que ella está compuesta por pequeños burgueses que siguen alimentando ideas y aspiraciones pequeño burguesas.

En ningún momento se ha detenido esa dirección del PCD a pensar que lo que le corresponde a un partido comunista es crear una fuerte base obrera, no contar con un nutrido número de profesionales pequeños burgueses; pero esa deformación del marxismo es muy propia de los países en que el capitalismo se estableció tardíamente llevado por grandes potencias imperialistas que impusieron allí la dependencia economía, política y militar, y con ella todo lo que esa categoría arrastra en el orden de lo subjetivo.

5 de octubre, 1982.-

Continuar hacia la 4ta parte de esta serie de artículos.