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Cuento de Navidad, la Obra de Juan Bosch: La Disfrutan Niños y Adultos"

  • 25 diciembre 2017

Pocas historias poseen la virtud de ser contadas o leídas, produciendo un mismo encantamiento en los niños y en los adultos. El “Cuento de Navidad” del profesor Juan Bosch es uno de estos casos de excepción: la ternura, el frescor y la fantasía deleitan a los pequeños, el espíritu y el mensaje provocan la reflexión en los más grandes, el tono vivaz y la escritura tan poética como simple “llegan” a todas las sensibilidades.

El autor en su estudio teórico, “Apuntes sobre el arte de escribir cuentos “expresa que el cuentista “padre y el dictador de sus criaturas, no puede dejarlas libres ni tolerarles rebeliones” mientras los personajes de una novela, a partir de sus hechos y de sus caracteres, a veces modifican la acción originalmente prevista por el novelista. Si bien es cierto que los textos bíblicos y la tradición cristiana tejieron la trama del relato y encauzaron los hilos narrativos, Juan Bosch dio curso a su imaginación creadora. Como los grandes escritores clásicos que siempre enriquecían y exaltaban los modelos antiguos, la mitología pagana o las Santas Escrituras.

Es mas, tenemos la impresión que el Señor Dios del Cuento de Navidad se “rebela” contra su autor… durmiendo, que sus sueños de “varios siglos” no solamente dejan a los hombres actuar bien o mal (sobre todo) sin el debido control omnipotente y orientador, sino que ese cuento de Navidad, a partir de aquella emancipación del héroe principal, de las de Santa Claus y de los Reyes Magos, se convierte en estructura novelesca, en una novela, corta y gigantesca, que boceta los destinos de la humanidad desde sus orígenes. Por ejemplo, uno de los largos sueños divinos, según el narrador, permite que se martirice y se crucifique a Jesús Cristo y el despertar de Dios Padre determina la resurrección, pero en la técnica de la narración, el incidente significa un descanso y un impulso para la continuación del relato y su construcción dinámica, o sea, determina la curva de la acción.

Tampoco Juan Bosch puede olvidar que él es un historiador hasta en la obra de ficción. En el “Cuento de Navidad”, él hace historia a grandes rasgos y su pensamiento tiende a colocar la epopeya transcrita por los Testamentos en el sentido de la historia de todos los hombres hasta los cataclismos bélicos y los inventos mortíferos de la época moderna. La visión histórico-filosófica del escritor trasciende los límites habituales del género literario, se vuelve reflexión universal y materia de reflexiones para la generalidad de los lectores.

La originalidad de Juan Bosch consiste en esta utilización combinada de la elaboración imaginaria y de las fuentes textuales para comunicar sus ideas de paz, de fraternidad y de justicia. Y tampoco es una casualidad que el cuento se cierre sobre una imagen simbólica y real, que concierne al drama y las esperanzas latinoamericanas: el padre, la abuela, el niño, la choza de México transmutan en nuestro continente la Natividad de Jesús, la pobreza de sus padres y los obsequios de los Reyes.

El cuento cumplió circularmente su ciclo narrativo, devolviendo a la infancia desamparada de hoy, el mensaje de esperanza que significó y significa siempre la Natividad. La fábula se convierte recordamos las palabras de Voltaire en “el emblema de la verdad”, de una verdad que, en el hermoso “Cuento de Navidad” del profesor Juan Bosch, se confunde con el destino y los anhelos de la humanidad.

Marianne de Tolentino
Santo Domingo, Diciembre 1977.

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