La Fortuna de Trujillo (1)

Vanguardia del Pueblo
Miércoles 4 de mayo de 1977
Página 5.

¿Cuál era la fortuna de Rafael Leónidas Trujillo?

Según un informe detallado hecho por el jefe o encargado de la llamada Oficina Particular del Generalísimo, el licenciado Tirso E. Rivera J., al morir el 30 de mayo de 1961, Trujillo tenía en la República Dominicana bienes a su nombre por valor de 55 millones, 110 mil 728 pesos con 28 centavos; tenía además inversiones y acreencias (dinero que le debían) por 69 millones 342.mil 176 con 87, y a nombre de María Martínez 24 millones 358 mil 124 con 60, lo que hacía un total de 148 millones 811 mil 29 con 75.

El Monteo y los Detalles

¿Pero era ése el monto de toda la fortuna de Trujillo?

No. Además de esa suma (le faltaban 189 mil pesos para llegar a 149 millones) que tenía en el I país, a nombre suyo o de su señora María Martínez de Trujillo y de sus hijos Ramfís, Radhamés y Angelita, Trujillo tenía dinero depositado en un banco suizo (o tal vez en más de uno) por una cantidad mayor que ésa. En su libro Composición Social Dominicana, el profesor Bosch cuenta que “El día 8 de junio de ese año (1954), mientras el dictador se hallaba en Madrid, su señora envió a Suiza, para ser depositada a su nombre, una cantidad de dólares que pasaba de los cien millones”; y luego dice: “El relato de ese episodio le fue hecho al autor de este libro por un testigo presencial que merece fe”. Preguntado por el redactor de VANGUARDIA que escribió este artículo a cuánto llegó la cantidad enviada a Suiza, el ex presidente de la República dijo que a 150 millones de dólares. De manera curiosa, en el estado de cuenta hecho por el licenciado Rivera no figura la finca de Fundación, aunque figu­ran terrenos en varios lugares del país, unos a nombre del dictador y otros a nombre de su I señora, así como acciones y bonos por valor de varios millones de pesos a nombre de sus hijos Ramfís, Angelita y Radhamés. A menudo se dijo que Trujillo tenía propiedades en Puerto Rico y en los Estados Unidos, pero de ser así, esas pro­piedades no figuran en el informe a que estamos refiriéndonos.

Ese informe fue hecho, al parecer, inmediatamente después de la muerte de Trujillo, pues está fechado así: “Al 5 de julio de 1961”, a los 36 días del histórico 30 de mayo en que perdió la vida. A pesar de que el poderoso millonario, el hombre más rico en toda la historia de la República Dominicana, estaba muerto hacía mes y medio, el informe fue encuadernado con tapas rojas y con una leyenda encabezada por las cinco estrellas de su rango militar. La leyenda dice: “Bienes e inversiones del Generalísimo Dr. Ra­fael L. Trujillo Molina”, y debajo la fecha men­cionada.

El informe está dividido en varias partes; la primera se titula Bienes e Inversiones a nombre de Su Excelencia el Generalísimo Dr. Rafael L. Trujillo Molina y ocupa 17 páginas. En la prime­ra de las 17 figuran las acciones de varias empre­sas con un valor total de 41 millones 965 mil pesos; en la segunda y la tercera figuran varios deudores de Trujillo por un total de 8 millones 882 mil 223 pesos con 68 centavos; la parte final de la tercera está dedicada al yate que figura valorado en 2 millones 130 mil 695 pesos con 13 centavos, y la tercera comienza con solares en la capital de la República por mil 988 pesos con 55 centavos, y como se trata de dos solares con 398 metros cuadrados, se llega a la conclusión de que su precio por metro cuadrado era de alrededor de 5 pesos; después se detallan 36 solares de Cambita Garabito con 7 mil 708 metros cuadrados con un valor de 6 mil 60 pesos con 3 centavos (menos de un peso el metro cuadrado).

A partir de ahí vienen “Haciendas y Propiedades Rurales”, que empiezan por la finca de La Victoria (55 mil 762 tareas con un valor de 918 mil 28 pesos con 37 centavos, lo que da un valor de 16 pesos la tarea). En la parte final de la página número 5 y en la 6 y la 7 figura la finca La Estrella, con 97 mil 943 tareas por un valor de 619 mil 865 pesos con 67 centavos (a alguito más de 6 con 30 la tarea). Las páginas 8 y 9 están dedicadas a la colonia Angelita, en Hato Nuevo: 12 mil 285 tareas con un valor total de 240 mil 334- pesos con 1 centavo (a algo menos de 20 pesos la tarea).

Otras Tierras y Acciones

Después aparecen detallados terrenos en San Cristóbal (544 tareas por 3 mil 166 pesos con 98 centavos); terrenos en La Vega: 55 mil 363 ta­reas de pinares en Constanza, con un valor de 82 mil 921 pesos con 31 centavos (a más o menos eso y medio la tarea); mil 107 tareas de tierra en Santiago con un valor de 5 mil 946 pesos con 88 centavos (a menos de 5 pesos y medio la tarea); terrenos en Maimón, Bonao: mil 855 ta­reas por un valor de 2 mil 775 pesos con 78 centavos (a peso y medio la tarea); terrenos en Sabana Grande de Cotui, que estaban en trato de venta a la Secretaría de Agricultura: 10 mil 383 tareas con un valor de 21 mil 558 pesos con 41 centavos (a dos pesos y centavos la tarea); en Maimón y Hatillo de Maimón, reservados para las minas de hierro de Hatillo: 437 tareas con valor de. mil 311 pesos con 90 centavos (a 3 pesos la tarea); en Chacuey y Zambrano, que estaban también en tratos para ser vendidos a la Secretaría de Agricultura: 33 mil 362 tareas con un valor de 36 mil 119 pesos con 83 centavos (a alguito menos de un peso y 10 centavos la ta­rea); terrenos en Quita Sueño, que estaban tam­bién en venta a la Secretaría de Agricultura: 77 tareas valoradas en 232 pesos con 44 centavos (a 3 pesos la tarea); terrenos en Ciénaga Azul, que estaban también en trámite de venta a la Secreta­ría de Agricultura: 11 mil 352 tareas con un valor de 26 mil 538 pesos con 61 centavos (a 2 con 33 la tarea); terrenos’ en San Blas, pendien­tes de venta a la Secretaría de Agricultura: 25 mil 24 tareas valoradas en 57 mil 371 con 15, o sea, a menos de 2 con 30 la tarea; terrenos en Los Ranchos, El Plátano y Yuna Arriba, en trá­mite de venta a la Secretaría de Agricultura: 15 mil 873 tareas valoradas en 46 mil 554 pesos con 65 centavos (a unos 3 pesos la tarea); terrenos en Rincón y Monte Bonito, pendientes de venta a la Secretaría de Agricultura: 24 mil 759 tareas con un valor de 53 mil 830 pesos con 72 centavos (a menos de 2 con 20 la tarea); y terrenos en Saba­na Larga, también en tratos para ser vendidos a la Secretaría de Agricultura: 3 mil 119 tareas en 7 mil 233 con 29 (a unos 2 pesos con 15 centa­vos la tarea). En total, los terrenos que Trujillo tenía en Cotui, que con la excepción de las 437 tareas de Maimón y Hatillo iban a ser vendidos a la Secretaría de Agricultura nadie sabe en cuán­to, valían 250 mil 751 pesos y sumaban unas 124 mil 405 tareas.

En la oficina particular había en caja 2 mil pesos y muebles por valor de 979 pesos con 44 centavos. El valor total que aparece en esa pri­mera parte del informe es, como dijimos, de 55 millones, 110 mil 728 pesos con 28 centavos; y en la página 16 aparece toda esa primera parte resumida así:

Acciones, 41 millones 965 mil; otros deudo­res, 8 millones 882 mil 223 pesos con 68 centa­vos; el yate Angelita, 2 millones 130 mil 695 con 13; solares, 6 mil 60 pesos con 3 centavos; haciendas y propiedades rurales, 2 millones 123 mil 770, y oficina particular, 2 mil 979 con 44.

Nota Aclaratoria

VANGUARDIA del Pueblo publica hoy ¡a primera parte de un informe preparado por un auditor y entregado a Ramfís Trujillo al co­menzar el mes de julio de 1961, en el que se da cuenta de los bienes que tenía su padre, el dictador Rafael Leónidas Trujillo, en la Repú­blica Dominicana. De acuerdo con ese infor­me, los bienes dominicanos de Trujillo llega­ban a casi 149 millones de pesos, que enton­ces eran iguales a dólares, pero a esa cantidad hay que sumar 150 millones de dólares envia­dos por la señora María Martínez de Trujillo desde España a un Banco de Suiza a mediados del año 1954, y los intereses que debió ganar esa enorme suma en los siete años que trans­currieron hasta el 30 de mayo de 1961, cuan­do Trujillo fue muerto.

Sumadas las dos partidas, la que había en la República Dominicana y la que se hallaba en Suiza, agregándole a la última los intereses de­vengados cuya cuantía se desconoce, tenemos que al morir Rafael Leónidas Trujillo era due­ño de una fortuna colosal de más de 300 mi­llones de dólares. Gran parte de esa fortuna se obtuvo mediante los métodos propios de la llamada acumulación originaria analizada en lo correspondiente a nuestro país por el profe­sor Bosch en una serie de artículos que se publicaron hace poco en este semanario.

Por el propio compañero Bosch sabemos que al comenzar su carrera política en el año 1930 Rafael Leónidas Trujillo era sólo un alto pequeño burgués, que quizá era propietario de algunas casas de alquiler y a la vez de unas pocas tareas de tierra en los alrededores de San Cristóbal, aunque no hay prueba ni de lo uno ni de lo otro; sabemos también, porque el profesor Bosch presentó Ia documentación oficial comprobatoria en uno de los mencio­nados artículos sobre ¡a acumulación origina­ria en la República Dominicana, que poco des­pués de llegar a la Presidencia de la República Trujillo creó un monopolio de la sal que debió dejarle muchos millones de pesos, ya que duró hasta el día de su muerte, y creó otros mono­polios, como el de los cigarrillos, todos para su beneficio personal. Pero hasta ahora, los datos verdaderos sobre su fortuna personal, sin que se cuenten los muchos millones de dólares que malgastó en su vida, no habían sido dados al conocimiento del pueblo domi­nicano.

Ahora lo hace VANGUARDIA del Pueblo, que aspira a rendir con su publicación un ser­vicio importante a los estudiosos de la historia dominicana y muy especialmente a los que se especializan en los aspectos económico y polí­tico de nuestra historia.

En el informe que empezamos a reproducir n este número de VANGUARDIA del Pueblo o se mencionan empresas como la Fabrica Dominicana de Cementos o Sal y Yeso Dominicanos, así como la Finca Fundación. Toca a los investigadores explicar por qué no figuran, con lo cual completarían el trabajo que iniciamos hoy.