Entrevista de Juan Bosch a la Revista Ahora de fecha 3 de diciembre de 1973. Delinea lo que concibió para el PLD ( fundado el 15 dic.1973)

  • 18 noviembre 2019

En la edición número 525 de la revista ¡Ahora!, que circuló con fecha 3 de diciembre de 1973, el profesor Juan Bosch explicó las razones que lo llevaron a abandonar el Partido Revolucionario Dominicano y fundar inmediatamente el Partido de la Liberación Dominicana.

Es importante destacar que la renuncia de Bosch del viejo partido se produce el 18 de noviembre de ese año 1973 y la fundación formal del nuevo partido tuvo efecto el 15 de diciembre siguiente.

La entrevista fue publicada entre los días de la renuncia y la fundación formal del PLD; son, pues, declaraciones dadas por don Juan en caliente, que sirvieron en su momento para que el país se enterara por su propia voz de las causas de la renuncia y de los pasos que daría en lo sucesivo.

Bosch fue reiterativo, coherente, en expresar en numerosas ocasiones años después las causas que lo llevaron a renunciar de un partido adulto para, a los 64 años y pico de edad, dedicarse a la formación y el desarrollo de otro. Esas explicaciones las retomamos ahora tomando en cuenta, primero, que en la quincena que circulará esta edición de Vanguardia del Pueblo cae la efeméride de la renuncia de Bosch del PRD; segundo, que ambos partidos –el PRD y el PLD– están llamados a competir en el próximo proceso electoral por el ejercicio del poder político en el país y es conveniente tener siempre presente que de lo que se trata es de escoger entre una organización progresista que mira hacia adelante, como el PLD, y otra que quedó en el pasado, anacrónica, como el PRD; y tercero, que hay toda una generación biológica y varias generaciones políticas que necesitan de este material como insumo que les permita comprender las raíces históricas que dieron origen al PLD. A continuación las respuesta dadas por Bosch a las preguntas que le formulara la revista ¡Ahora!:

¿Cuáles características ideológicas-programáticas, que lo diferencien del PRD, tendrá el nuevo partido fundado por Ud., el Partido de la Liberación Dominicana ?

Un partido no es lo que sean sus masas, sino lo que sean sus dirigentes, y digo esto en el sentido ideológico. Los dirigentes del PRD, exceptuando desde luego los que han pasado al PLD y alguno que otro confundido que se haya quedado del PRD, dejaron hace tiempo de pensar en la liberación nacional y se dedicaron a pensar en las posiciones públicas que puedan conquistar dentro de las estructuras del gobierno (el de Balaguer o uno futuro de unidad) o dentro de las estructuras del partido; pues no hay que olvidar que un alto cargo en un partido importante puede tener tanta categoría y rendir tantas satisfacciones como un puesto de secretario de Estado, senador o embajador, síndico o diputado.

El PLD tendrá o deberá tener las características ideológicas y programáticas de un partido de liberación nacional. Eso quiere decir que el PLD será lo que debió ser y no pudo ser el PRD.

¿Cuáles fueron las razones que lo llevaron a renunciar del PRD y a fundar el PLD?

En la respuesta a la pregunta anterior está también la respuesta a esta pregunta.

¿Qué relación existe entre la última reunión del CEN a la que Ud. asistió y la Convención del partido que iba a ser convocada? ¿Habían comenzado a luchar en esa reunión, por el dominio de la convención, aquéllos a los que Ud. califica como la derecha del PRD? En otras palabras: ¿existía peligro de que la orientación representada por Ud. en el PRD perdiera la convención?

No fue precisamente el problema de quién ganaría o perdería en la futura convención del PRD lo que determinó la decisión de dejar el PRD y formar el PLD; fue que Casimiro Castro llevó a la reunión del Comité Ejecutivo Nacional que estábamos celebrando las acusaciones contra la Comisión Permanente que había estado haciendo por radio y televisión su gran amigo y compañero el doctor José Francisco Peña Gómez. Y sucedía, primero, que tanto el uno como el otro decían mentiras, y segundo, que aunque ellos pretendían confundir a las masas y al pueblo diciendo que sus falsedades iban dirigidas contra la Comisión Permanente y no contra mí, resultaba que yo era el presidente de esa Comisión, y por lo tanto los ataques que se le hacían se me estaban haciendo a mí, porque la Comisión Permanente no era una simple agrupación de personas; era un organismo del partido creado a instancias mías y presidido por mí, y solamente gente muy ligera o de muy escasa noción de los deberes de los miembros de un grupo orgánico podían pensar que yo iba a ignorar mi responsabilidad como jefe nato de un grupo. Además los miembros de la Comisión Permanente tenían y tienen una conducta irreprochable como personas privadas y como miembros de un partido, cosa que no pueden decir todos los que los atacaban como si se tratara de delincuentes de la peor especie. Y por último la Comisión Permanente era la pieza clave de la nueva organización del PRD, y como tal pieza clave no podía estar compuesta por personas que no tuvieran una clara identificación ideológica. Los ataques calumniosos que hizo Casimiro Castro contra la Comisión Permanente en la Séptima Reunión Ordinaria del Comité Ejecutivo Nacional del PRD estaban respaldados por una mayoría de líderes del Partido, tanto a nivel nacional como a nivel municipal y de zonas, pero nosotros, basándonos en trabajos de organización y de educación llevados a cabo en los últimos tres años, habíamos formado una base suficientemente sólida para poder apoyarnos en ella cuando llegara la hora, como llegó, en que los partidarios de lo viejo trataran de aplastar dentro del PRD a los partidarios de lo nuevo. Lo nuevo era la nueva organización, que correspondía a la ideología de un partido de liberación nacional.
Se ha dicho que la lucha interna en el antiguo PRD se origi-naba sobre todo en conflictos personales o en pugnas por el control de la militancia. ¿ Cuál es su punto de vista?

Nada de eso. En el seno del Grupo Teórico del PRD (otro organismo creado dentro de la nueva organización) se analizaron las ventajas y desventajas de los trabajos encaminados a crear la Unidad Nacional. Ese análisis fue hecho a mediados de 1972. El estudio detenido del punto nos llevó a la conclusión de que a medida que fueran avanzando las tareas unificadoras se iría profundizando dentro del PRD la lucha de clases, y que esas luchas aparecerían bajo la forma de ataques de los partidarios de lo viejo contra los partidarios de lo nuevo. Personalmente yo estaba seguro de que el líder de los primeros iba a ser Peña Gómez. ¿ Por qué? Por su retraso político y su debilidad ideológica. En cualquier ciencia el profesional que no estudia se queda retrasado. Y la política es una ciencia.

Habíamos Formado una base suficientemente sólida para poder apoyarnos en ella cuando llegara la hora

¿Por qué entendíamos que la lucha de clases dentro del partido se profundizaría a medida que avanzara el proceso unitario?

Porque los dirigentes retrasados, o por lo menos la mayoría de ellos, iban a creer que los planes de unidad desembocarían en las elecciones propuestas para mayo del año próximo, y esos dirigentes iban sin la menor duda a lanzarse a la lucha electoral antes de tiempo porque necesitarían tomar posiciones por anticipado. Para que algunos de ellos no pudieran malograr la estrategia del partido con declaraciones inoportunas, se estableció en una reunión del Comité Ejecutivo Nacional que ningún líder del partido estaba autorizado a hacer declaraciones en las que se tocara el punto de la vía para llegar al poder. Pero eso no valió de nada. Cuando le pareció que debía hacerlo, ese monumento de indisciplina y personalismo atrasado que es el ex senador Casimiro Castro, declaró sin consultar a nadie que aspiraba a ser síndico de la capital, lo que significaba que necesariamente en esa declaración se proclamó una vía para ir al poder, la vía que le convenía a Casimiro Castro. Así pues, tres años de trabajos increíbles para darle cohesión al partido se destruían por la base. Como es natural, siguieron cosas peores de las que no es oportuno hablar ahora.

Los electoralistas desbocados, que ven en las elecciones no un camino para servirles al partido y al pueblo, sino la manera de servirse a sí mismos, se lanzaron a galope contra la organización que quería obligarlos a servirles a los demás antes que a sí mismos; y ahí tiene usted explicada la causa de la agravación de la lucha interna en el PRD.

¿ Piensa usted que el PRD ha cumplido ya su papel histórico en la política dominicana? ¿Qué papel piensa Ud. que pueda ese partido desempeñar en lo adelante?

Efectivamente ya el PRD cumplió su papel histórico en la política nacional. Si yo hubiera dudado de eso que acabo de afirmar, me habría quedado en el PRD. En cuanto al papel que habría de desempeñar de ahora en adelante, será el mismo del Partido Reformista, aunque es posible que supere el balaguerismo en muchas cosas, y permíteme que no detalle esas cosas para no desviar la atención de los lectores.

¿No teme Ud. que el PRD actual le lleve parte importante de las masas?

Las masas siguen a los grupos de dirección que las conducen por el camino apropiado, y eso que acabo de decir incluye los métodos apro-piados Si el PLD es dirigido correctamente, las masas del pueblo apoyarán a los líderes del PLD. Es una tontería insigne creer que las masas siguen hombres y nombres. Desde luego, solamente conservan la libertad de acción en el campo político los que no están políticamente estancados, porque saben que la ley suprema de la vida es el cambio constante. Muchos perredeístas están confundidos y seguirán confundidos; pero conviene recordar en este momento aquella sentencia de Abraham Lincoln que hubiera bastado por sí sola para inmortalizarlo, y es la que dice: “Se puede engañar al pueblo una parte del tiempo, se puede engañar a una parte del pueblo todo el tiempo; lo que no se puede es engañar a todo el pueblo todo el tiempo”. Ponga usted confundir donde Lincoln escribió engañar y tendrá la mejor respuesta a su pregunta.

Partiendo de que los partidos revolucionarios no descartan ningún método de lucha, salvo el terrorismo individual, y frente a la posibilidad de aprovechar la campaña electoral para difundir el programa y el mensaje del nuevo partido, ¿no piensa Ud. que sería conveniente interesarse en dar los pasos encaminados al reconocimiento del PLD en la Junta Central Electoral?

Mi opinión personal, y creo que de la mayoría de los dirigentes que se han adherido al PLD, es que el nuevo partido debe ser inscrito en la Junta Central Electoral.

Me parece que es oportuno aclarar que ningún partido debe oponerse a las elecciones, pues lo malo es el uso que se haga de ellas. Las elecciones pueden ser y son frecuentemente corruptoras; corrom-pen cuando a través de ellas se obtienen privilegios, como carros exonerados, revólveres o pistolas. Pero pueden ser muy útiles si las posiciones que se alcanzan por la vía electoral quedan bajo el control del partido y no son destinadas al provecho exclusivo de las personas elegidas. Desgraciadamente en el PRD ha pasado y pasará lo último y no lo primero.

Tanto Peña Gómez como los dirigentes actuales del PRD atacan a la Comisión Permanente pero lo exceptúan a Ud. no obstante ser Ud. el presidente de ella. ¿Cómo explica Ud. eso? ¿Es una actitud sincera o una maniobra para retener influencia en las masas del Partido que además de perredeístas son boschistas? ¿No es eso una forma de combatir la orientación representada por Ud. dando la impresión de que lo apoyan?

Yo puedo decirle a usted que si es verdad aquello de “por los frutos se conoce el árbol”, el autor o los autores del plan que pusieron en ejecución las derechas del PRD para destruir las nuevas estructuras del partido era o eran un psicologista o un equipo de psicologistas muy bien entrenados. Esa técnica ha sido usada en muchas partes y se encuentra descrita en un libro muy conocido, “Los Papeles del Pentágono”. Puedo darle un dato como éste: si llegaba un líder perredeísta del interior del país a la Casa Nacional del PRD diciendo que necesitaba verme urgentemente, se le decía que yo no quería saber de él, porque era un cobarde o algo parecido. Y eso se hacía al mismo tiempo y por las mismas personas que vivían desacreditando a la Comisión Permanente y haciendo en público elogios exagerados de mí. Puedo recordarle el caso de un miembro del Comité Ejecutivo Nacional que entregó a un periodista un documento que debía conservarse en calidad de privado, y el del miembro del mismo orga-nismo que inventó la falsedad aquella de “ O Peña Gómez o yo”. Esas fueron dos traiciones, no a mí, sino al partido.

Reconozco que los autores del plan que condujo a la división del PRD tenían mucha práctica en esas tareas. Pero se equivocaron en un punto: no previeron que ni yo ni los miembros de la Comisión Permanente, ni otros líderes del PRD íbamos a permitir que se nos usara como instrumentos de la derecha del partido.

Al país se le ha presentado una imagen siniestra de los miembros de la Comisión Permanente, y esa imagen ha sido hecha por gentes que tendrían mucho que aprender de los jóvenes líderes que componían ese organismo; tendrían que aprender de ellos su dedicación incansable al trabajo, su constante desa-rrollo político en la teoría y la práctica, su honestidad humana y su profundo amor al pueblo dominicano.

Para llevar al Partido a la derecha era necesario separarse de esos jóvenes meritorios y dignos del respeto de todo el pueblo. Pero no lograron producir esa separación. Ahora ellos y yo estamos juntos en el PLD, dispuestos a hacer desde ese nuevo partido lo que no pudimos hacer desde el PRD.